Además, tal y como está preparado actualmente el código, basta con cambiar las etiquetas (tags) correspondientes a los sensores que queremos representar para disponer de una herramienta reutilizable con la que generar nuestras propias gráficas. Esto resulta especialmente interesante porque los datos procedentes de Home Assistant no tienen por qué estar registrados a intervalos regulares: el programa trabaja con las marcas temporales de cada medición y permite superponer correctamente en el tiempo los datos procedentes de diferentes sensores.
De esta forma, cualquiera que quiera repetir el experimento con su propio NAS —o simplemente curiosear, modificar el código y analizar sus propios datos— puede hacerlo desde el navegador y sin necesidad de configurar previamente un entorno de desarrollo.

Aunque la frecuencia de muestreo de la temperatura, con registros cada 5-10 segundos, nos parece más que suficiente para seguir la evolución térmica del procesador, las medidas de consumo proporcionadas por el FRITZ! se registraban cada 5-10 minutos. Esta diferencia de frecuencia no es la situación ideal para estudiar con precisión la relación instantánea entre ambas variables, aunque, aun así, el coeficiente de correlación obtenido entre temperatura y consumo eléctrico se sitúa en torno a 0,8, lo que apunta/confirma a una relación bastante significativa entre ambos parámetros.
Para próximas revisiones tenemos previsto incorporar a nuestro sistema de Home Assistant un dispositivo de medida con una frecuencia de muestreo mayor que nos permita disponer de registros de consumo mucho más próximos en el tiempo a los de temperatura. Con ello podremos afinar todavía más este tipo de análisis y comprobar con mayor precisión cómo responde el consumo eléctrico ante cambios rápidos de carga y temperatura.
En cualquier caso, el objetivo principal de este «experimento» era bastante más sencillo y, para nosotros, también más importante: conocer cuál es la temperatura máxima que alcanza la CPU del DXP2800 GT cuando sometemos al NAS a una carga de trabajo intensa y cuál es la potencia eléctrica máxima que llega a demandar. Dos valores que difícilmente encontraremos en una ficha técnica y que nos parecen mucho más representativos de cómo se comporta realmente el equipo cuando se le exige de verdad.
En resumen, nos atrevemos a decir que este NAS, sometido a plena carga de CPU y GPU durante el procesamiento de nuestras fotografías mediante IA, alcanza una temperatura muy próxima a los 90 °C. En condiciones de reposo relativo, la temperatura se mantiene alrededor de los 60 °C.
Consumo energético del DXP2800 GT
En cuanto al consumo eléctrico, las diferencias también son apreciables: hemos registrado un máximo de aproximadamente 45 W durante las tareas más exigentes, frente a unos 18-20 W en situación de reposo relativo.

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