Aplicaciones
En cuanto a las aplicaciones, también hemos querido salirnos de los usos más habituales de un NAS. Un buen ejemplo es Pi-hole, que hemos instalado mediante Docker como aplicación «no oficial», aprovechando precisamente la flexibilidad que ofrece este tipo de plataforma para ampliar las funciones del equipo más allá de las previstas originalmente por el fabricante.
Pero donde realmente hemos querido poner a prueba al DXP2800 GT ha sido con la aplicación Fotos y sus funciones basadas en modelos de Inteligencia Artificial. En este caso no nos hemos limitado a comprobar que la aplicación funciona, sino que hemos utilizado miles de fotografías para someter al NAS a una carga de trabajo sobre categorización de imágenes especialmente exigente y prolongada.
El objetivo era doble: por un lado, comprobar hasta dónde llega realmente su capacidad de procesamiento cuando tiene que ejecutar modelos de IA sobre un volumen importante de imágenes y, por otro, aprovechar esta situación para estudiar qué ocurre con la temperatura de la CPU y el consumo eléctrico cuando el equipo trabaja cerca de sus límites.
Para ello hemos utilizado Home Assistant como sistema de adquisición de datos y un programa desarrollado específicamente en Python (y a ejecutar en Colab) para analizar posteriormente la información obtenida. De esta forma podemos relacionar la carga de trabajo con la temperatura alcanzada por el procesador y con la potencia eléctrica consumida, algo que creemos bastante más interesante que limitarse a indicar la temperatura máxima alcanzada o el consumo medido en un momento concreto.
En definitiva, hemos intentado que el DXP2800 GT «sufra» un poco. Y precisamente porque sabemos lo que le hemos hecho pasar, podemos contaros cómo se ha comportado cuando las cosas se ponen realmente difíciles.
Pi-hole
Aparte del hardware —que siempre marca diferencias— lo que realmente distingue a unos NAS de otros son las aplicaciones que pueden ejecutarse en ellos… aunque, siendo sinceros, estas diferencias se van reduciendo cada día.

Un comentario habitual entre algunos usuarios es que los NAS de UGREEN cuentan con un catálogo de apps todavía limitado debido a la juventud de la marca. Nosotros no compartimos esa visión: la presencia de Docker abre la puerta a ejecutar prácticamente cualquier aplicación que aún no figure en su catálogo oficial. En otras palabras, donde no llega el listado de apps, llega Docker… y eso cambia por completo las reglas del juego.

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Si Ugreen puede pecar de algo es la «sobreprotección» que quiere dar a sus clientes evitándoles posibles problemas de seguridad … lo que no siempre es lo mejor para gente «inquieta» como nosotros-
Por ejemplo, UGOS cierra de forma automática la conexión SSH al cabo de un tiempo para proteger ataques del exterior. El problema es que cuando reseteas el NAS arranca con el SSH desactivado lo que obliga a tener que acceder vía web a la página del NAS y reactivarla de nuevo.
Sin embargo, UGOS respeta cualquier servicio que esté en:
Por ello si colocas un override de systemd ahí, no lo toca.y podrás mantener activo el servicio SSH incluso tras un apagado/encendido o un reboot.
Paso 1: crear servicio override persistente
Paso 2: crear override
Contenido:
Paso 3: recargar systemd
Resultado:
SSH queda activo
SSH se mantiene tras reboot
SSH se mantiene tras reset
SSH se mantiene tras cambio
UGOS ya no lo toca
Hemos recibido alguna pregunta sobre si hay equivalente algún procesador equivalente en Intel al R2514 de este NAS.
No hay un 1:1 perfecto. Por CPU se acerca el Intel N305 (como ya indicamos en la revisión), pero en IA/GPU el R2514 gana por goleada por cuanto Intel no tiene ROCm oficial para iGPU.
Conclusión: Si quieres IA local en NAS sin meter gráfica dedicada, AMD R2514 es hoy la única opción real de bajo consumo.
Stable Diffusion (SD): una prueba que tuvimos que abandonar
Como prueba adicional, intentamos convertir el DXP2800 GT en una pequeña estación local de generación de imágenes con Stable Diffusion aprovechando su Ryzen Embedded R2514 y su GPU integrada.
El experimento terminó siendo bastante más complicado de lo esperado: para disponer del entorno necesario tuvimos que recurrir a ROCm y a diferentes imágenes Docker de AMD, acumulando más de 50 GB de software, pero no conseguimos llegar a una instalación funcional y estable que permitiera realizar pruebas de rendimiento con Stable Diffusion.
En uno de los intentos, además, el sistema llegó a quedar completamente bloqueado, hasta el punto de que no respondía ni siquiera a un ping y fue necesario cortar la alimentación.
Consultado el servicio técnico de UGREEN, la respuesta confirmó nuestras dudas: el fabricante no ofrece soporte específico para este escenario ni una vía documentada para utilizar Stable Diffusion/ROCm de forma local sobre este NAS.
Ante la ausencia de soporte oficial, los problemas de compatibilidad encontrados y, sobre todo, el riesgo de comprometer la estabilidad de un equipo que utilizamos para otras tareas, decidimos no continuar forzando el experimento.
Por tanto, esta prueba debe considerarse un intento fallido de instalación, y no un benchmark negativo del DXP2800 GT: sencillamente, no llegamos a disponer de un entorno suficientemente fiable como para obtener resultados comparables o sacar conclusiones técnicas serias
Como en PcDeMaNo no renunciamos a nuestras «ideas» por muiy descabelladas que parezcan vamos a intentar CONVERTIR este NAS de Ugreen en un monstruo con dos cabezas:
La mayor parte del tiempo funcionando como NAS gracias a su UGOS instalado en la eMMC y para uso ocasional como PC multimedia con KODI o como «laboratorio» de desarrollo de IA (con Stable Diffusion en uno de sus NVMe.
¿Funcionará? Ya os iremos contando sobre nuestros avances
Mucho me temo que cuando por fin tengamos reconvertido nuestro NAS en el centro multimedia definitivo, con KODI arrancando más rápido que un Raspberry sin tarjetas corruptas y el HDMI echando humo de lo bien que va… será justo cuando toque volver a los cuarteles de invierno y dejar el invento reposando, como buen aparato pcdemanero que solo se usa cuando el pueblo lo reclama.
Porque esto es marca de la casa: uno se pega la paliza de configurar el sisetma operativo alternativo, pelearse con permisos, montar volúmenes, ajustar WOL, revisar logs y domar servicios como si fueran cabras… y cuando ya está niquelado, cuando ya funciona espídico, cuando ya abre las pelis antes de que las pienses… va y llega el momento de guardarlo “para cuando haga falta”.
Eso sí: lo dejaremos listo para las Navidades o para el verano, que es cuando el personal se junta, se enciende el NAS, se abre Kodi y se disfruta del cine como Dios manda: en 4K, con refresco automático..
Al menos dejamos comprobado que la instalación de la tarjeta WiFi‑USB es tan pcdemanera como prometía: se mete hasta el fondo, hace clic espiritual, el kernel la mira, la reconoce, y a funcionar. Sin dramas, sin firmware exótico, sin tener que invocar a San Torvalds.
Ya tenemos funcionando nuestro increíble NAS de UGREEN convertido, por fin, en ese cacharrito mutante que siempre soñamos: Debian 13 arrancando como un tiro desde el NVMe y KODI sirviendo pelis en 4K sin perder ni un solo fotograma, gracias a la excelente GPU integrada que afortunadamente UGREEN decidió incluir en este aparato tan peculiar.
Y lo mejor de todo: cuando nos cansamos de hacer de cineastas manchegos, basta un reinicio para que el equipo vuelva a comportarse como un NAS tradicional, estable, silencioso y obediente, exactamente igual de bien que siempre.
En unos días tendréis nuestra revisión completa, donde contaremos todas las alegrías, sorpresas y pequeñas batallas técnicas que han hecho posible esta transformación.
Esperamos que os guste tanto como a nosotros
A ver, gente… me temo que tarde o temprano tendremos que dejar de destripar nuevas perversiones tecnológicas para este NAS y ponernos a escribir la revisión prometida.
Porque lo último que se nos ha ocurrido —y esto ya roza el delito informático con premeditación y alevosía— ha sido meter KODI en el UGREEN y convertirlo en un monstruo multimedia que ríete tú de los centros de control de la NASA.
Pero claro, no nos bastaba con eso: también hemos “incrustado” Home Assistant dentro de KODI como si fuera un addon más. Resultado: puedes estar viendo tu peli favorita mientras vigilas (y controlas) la domótica de tu casa en la misma pantalla, como si fueras el operador de una Planta química o de una Refinería de Petróleo.
Esto ya no es un NAS… es un juguete peligroso.