Las pantallas pequeñas tienen un problema: cuanto menos espacio tenemos para mostrar información, más importante resulta decidir cómo vamos a interactuar con ella. En una pantalla de 1,28 pulgadas podemos enseñar temperatura, hora, estado de una luz, volumen, consumo o cualquier otra información de un vistazo… pero intentar manejarlo todo con un dedo puede convertir una interfaz aparentemente sencilla en un pequeño ejercicio de precisión.
Y ahí es donde un mando físico puede tener todavía mucho sentido. Un giro para desplazarnos, otro para cambiar un valor y una pulsación para confirmar. Sin menús interminables, sin tapar media pantalla con el dedo y, sobre todo, con una interacción que resulta bastante más natural para determinadas aplicaciones.
Precisamente por eso nos llamó la atención el ONX2424G013 de OpenNextion, una diminuta pantalla circular IPS de 1,28 pulgadas que apuesta por una combinación poco habitual: ESP32-S3, gráficos LVGL y un encoder rotatorio con pulsación… pero sin pantalla táctil.
No es la primera pantalla redonda con ESP32 que pasa por nuestro banco de pruebas. En su momento probamos el CrowPanel ESP32-C3 de Elecrow, donde comprobamos que una pantalla circular de apenas 240 × 240 píxeles podía convertirse en una interfaz gráfica muy interesante para nuestros proyectos con Home Assistant. Y más recientemente hemos trabajado con los Open Nextion rectangulares, descubriendo una plataforma bastante más abierta y potente de lo que sugería el nombre Nextion tradicional.
El ONX2424G013 reúne, de alguna manera, parte de esas dos experiencias pero con un planteamiento diferente. Tenemos nuevamente una pantalla pequeña y circular, pero ahora acompañada por un ESP32-S3R8 de doble núcleo, 16 MB de Flash, 8 MB de PSRAM, Wi-Fi de 2,4 GHz, Bluetooth 5 LE, USB-C y GPIO de expansión. Y, en lugar de tocar la pantalla, disponemos de un mando físico que podemos girar y pulsar.
Sobre el papel resulta una combinación bastante prometedora para utilizarlo como pequeño panel de control de nuestro Home Assistant: consultar información, cambiar temperaturas, controlar luces, lanzar escenas o manejar cualquier otra función que podamos convertir en una interfaz gráfica suficientemente compacta.
Pero una cosa es lo que dicen las especificaciones y otra muy distinta es que resulte realmente cómodo en el día a día. Así que hemos decidido ponerlo a prueba como solemos hacer por aquí: conectándolo a nuestro entorno real, metiéndonos de lleno con ESPHome y Home Assistant y comprobando hasta dónde podemos llegar con esos 240 × 240 píxeles.
Porque, al final, la pregunta no es si una pantalla tan pequeña puede mostrar información… sino si podemos hacer que resulte realmente útil.
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