Todos sabemos que Apple sigue sin poner las cosas fáciles a quien quiere instalar otro sistema operativo en sus ordenadores, y aun así el proyecto Asahi Linux acaba de anunciar un hito que llevaba meses gestándose: el soporte oficial para los Mac con chip M3. El anuncio llegó el 6 de septiembre de 2026, apenas unas semanas después de que el equipo adelantara que estaba cerca de cortar una versión con este soporte funcional. La noticia es real y el instalador ya incorpora los Mac M3, M3 Pro y M3 Max, pero conviene leer la letra pequeña antes de lanzarse a borrar macOS. Repasamos qué ha cambiado en los últimos días, qué sigue faltando y qué recomienda el propio proyecto a quien todavía usa un Mac con el chip original, el M1.

El anuncio del 6 de septiembre, en detalle

El desarrollador James Calligeros publicó la entrada oficial del blog confirmando que el soporte para la serie M3 ya está fusionado en el instalador de Asahi Linux. Según el propio texto, prácticamente todo lo que funciona en los Mac M1 y M2 funciona ahora también en el M3: cámara web, micrófonos internos, USB hasta el límite físico de 10 Gb/s por puerto, decodificación de vídeo acelerada por hardware con soporte para AV1 incluido, Wi-Fi y Bluetooth. Este anuncio llega apenas once días después de que otro informe de progreso, publicado el 26 de agosto, adelantara que la cámara web y el USB 3.0 con Thunderbolt ya funcionaban con el código de desarrollo del proyecto, una señal clara de que el salto a versión oficial estaba cerca. Quien quiera seguir la cronología completa puede consultar la entrada original del blog de Asahi Linux sobre el soporte para M3, donde el equipo detalla también los pasos de instalación.

Lo que todavía no funciona

La lista de pendientes es corta pero importante. El equipo reconoce abiertamente que la GPU sigue sin aceleración 3D útil, y pide explícitamente no esperar un rendimiento decente ni un consumo energético razonable en tareas gráficas por ahora. La suspensión del sistema tampoco funciona, un problema que el propio proyecto atribuye a limitaciones del framebuffer que entrega el firmware antes de que el controlador de pantalla DCP quede completamente operativo. Como consecuencia directa de esa misma carencia, el puerto HDMI de los MacBook con M3 queda deshabilitado por el momento. Y hay una excepción que conviene subrayar: el Mac Studio con chip M3 Ultra queda fuera de este anuncio, a diferencia del resto de la familia M3. Todo este panorama coincide con lo que recoge la cobertura de Phoronix sobre el anuncio oficial de soporte para Mac M3 con matices, que además detalla el trabajo pendiente de integración en el kernel oficial de Linux.

Por qué hace falta activar el modo Expert

Este detalle es importante para cualquiera que se plantee probarlo. Al ser un soporte recién estrenado, el instalador exige activar de forma explícita el modo Expert para poder elegir un Mac M3 como destino. El comando cambia respecto al habitual: en lugar del típico curl -L https://alx.sh/ | sh, hay que ejecutar curl -L https://alx.sh/ | EXPERT=1 sh desde una terminal de macOS y seguir las indicaciones. El propio equipo aspira a retirar ese requisito coincidiendo con la beta de Fedora Linux 45, prevista para dentro de un par de semanas si no aparecen regresiones graves. Ese matiz técnico —la necesidad de forzar un modo experto solo en M3— es la mejor pista de cuánto se fían todavía sus propios desarrolladores de la estabilidad en esta familia de chips, algo que también recogía el informe previo del estado del soporte M3 publicado a finales de agosto en Phoronix, centrado en los avances de cámara, USB y Thunderbolt.

Fedora Asahi Remix sigue siendo el producto de referencia

Todo este trabajo de bajo nivel llega al usuario final a través de Fedora Asahi Remix, la distribución bandera resultado de la colaboración entre Asahi Linux y el Fedora Project. Ya la analizamos en su día en la versión 39 sobre un Macbook M1, y desde entonces el proyecto ha seguido puliendo la experiencia sin cambiar de rumbo: KDE Plasma como entorno de escritorio principal, GNOME como alternativa, un entorno cien por cien Wayland con XWayland de apoyo para aplicaciones heredadas, y una solución propia de procesado de audio calibrada de forma individual en más de ocho modelos distintos de Mac. Con el anuncio de este mes, esa misma base se extiende ahora a los M3, aunque todavía con las salvedades ya comentadas en el apartado gráfico y de energía. El instalador único, el que arranca con una simple línea de comandos desde macOS, sigue siendo el mismo para toda la familia de chips, cambiando únicamente la variable de entorno necesaria para desbloquear los modelos más recientes.

La recomendación oficial para quien tiene (tenemos) un Mac M1

Aquí está el matiz que interesa a buena parte de los lectores con equipos ya veteranos. Para los Mac M1, el propio proyecto no exige ningún paso adicional: el instalador estándar, sin variables de entorno especiales ni modos experimentales, es suficiente para poner en marcha Fedora Asahi Remix con todo el hardware ya validado. Esa diferencia respecto al M3 no es casual. El equipo lleva desde 2021 trabajando sobre el M1, y considera su soporte lo bastante maduro como para no necesitar ningún aviso de advertencia adicional en el proceso de instalación. En la práctica, esto significa que quien tenga un Mac con M1 no gana nada esperando a que mejore el soporte de generaciones posteriores. La recomendación implícita del propio proyecto, reflejada en cómo trata a cada chip en su instalador, es clara: en M1 se puede instalar hoy mismo con la confianza de estar usando la rama más pulida y probada de todo el proyecto, mientras que el M3 sigue siendo, por ahora, terreno para quien entiende los riesgos y no le importa toparse con alguna limitación seria.

Qué supone todo esto de cara a los próximos meses

El propio equipo ha señalado que dará más noticias sobre la GPU del M3 en los próximos meses, coincidiendo con presentaciones técnicas ya programadas en foros del sector. Mientras tanto, el trabajo de subir todo este código al kernel oficial de Linux, algo distinto de tenerlo funcionando en la rama propia del proyecto, seguirá avanzando a un ritmo más lento, como suele ocurrir con este tipo de aportaciones. La arquitectura de GPU del M3, con trazado de rayos por hardware y un esquema de gestión de memoria que Apple llama Dynamic Caching, obliga a repetir buena parte del trabajo de ingeniería inversa hecho sobre M1 y M2, así que no conviene esperar una solución rápida en ese frente concreto.

Reflexiones finales

Lo que deja este anuncio es una sensación de progreso real, aunque acotado. El proyecto ha pasado en cuestión de semanas de tener el M3 en un estado experimental y sin instalador oficial a ofrecer soporte con caveats claros y bien documentados, algo que dice mucho de la disciplina del equipo a la hora de comunicar sus propios límites. Para quien posea un M3, la opción ya existe, pero conviene entrar sabiendo que faltan piezas importantes como la suspensión o la aceleración gráfica. Para quien siga con un M1, la noticia es en realidad indirecta y tranquilizadora: su soporte sigue siendo el más maduro de toda la familia y no exige ningún salto de fe adicional. La historia de Asahi Linux sigue siendo la misma de siempre, la de un equipo pequeño desmontando pieza a pieza un ecosistema cerrado, y este mes ha tocado el turno del M3.

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