CUKTECH, la marca de tecnología de carga con más de 30 millones de baterías portátiles vendidas en todo el mundo, ha aprovechado IFA Berlín 2026 para presentar su primer producto fuera del terreno de los cargadores. Se trata del CUKTECH Power Exoskeleton Kit, un exoesqueleto motorizado para las extremidades inferiores que marca la entrada de la compañía en la robótica vestible. El anuncio llega en un pabellón 4.2, stand 121, dentro de una feria que este año dedica buena parte de su espacio a la robótica y a los dispositivos que combinan sensores, inteligencia artificial y asistencia física. El movimiento tiene sentido dentro de la propia lógica de CUKTECH, una empresa que hasta ahora había centrado toda su ingeniería en sistemas de alimentación, y que ahora traslada ese conocimiento a un producto pensado para acompañar el cuerpo humano en movimiento, no solo para cargar los dispositivos que lleva encima.
Un exoesqueleto que se alimenta de las propias baterías portátiles de la marca
La decisión de diseño más característica de este exoesqueleto es que prescinde de una batería interna fija. En su lugar, funciona con las mismas baterías portátiles que ya comercializa CUKTECH , lo que permite al usuario elegir la capacidad según la duración de la actividad prevista y cambiar de fuente de energía en cuestión de segundos si se queda sin carga a mitad de una ruta. Esa misma batería puede seguir alimentando simultáneamente el teléfono móvil, una cámara u otro dispositivo portátil, de manera que una sola pieza de hardware cubre dos funciones distintas y evita cargar equipo adicional. Es un planteamiento modular que encaja con la filosofía de una marca nacida en torno a la portabilidad energética, y que aquí se aplica a un terreno completamente distinto al que la hizo conocida.
Sensores, par motor y respuesta en tiempo real
El exoesqueleto incorpora un sistema de sensores multimodal junto a tecnología de reconocimiento de la intención de movimiento de las extremidades inferiores. En la práctica, esto significa que el dispositivo interpreta lo que el usuario está a punto de hacer y responde en tiempo real, ajustando su comportamiento según la superficie: terreno llano, pendiente o escaleras. Los datos técnicos que aporta CUKTECH son concretos. El sistema ofrece un par máximo de 34 N·m, proporciona hasta un 35 % de asistencia al movimiento y permite alcanzar velocidades de hasta 18 km/h. Son cifras que sitúan al CUKTECH Power Exoskeleton Kit en la misma franja que otros exoesqueletos de consumo presentados esta misma semana en la feria, como el NAVEE EXO S Pro, que según su propia ficha técnica entrega hasta 960 W de potencia máxima y reduce el esfuerzo físico también en un 35 %, reconociendo hasta diez tipos distintos de movimiento. La coincidencia en el porcentaje de asistencia no es casualidad: parece haberse convertido en una referencia habitual dentro de esta categoría de producto.
Materiales, peso y diseño pensado para sesiones largas
El chasis del exoesqueleto está construido en fibra de carbono, lo que permite mantener el peso total en apenas 2,5 kg. A eso se suma una hebilla de liberación rápida y un diseño plegable, pensado para que el equipo se pueda guardar en una mochila sin ocupar demasiado espacio cuando no está en uso. El diseño ergonómico busca minimizar los puntos de presión sobre el cuerpo, un aspecto especialmente relevante si se tiene en cuenta que este tipo de dispositivos está pensado para sesiones de uso prolongadas, no solo para tramos cortos de asistencia puntual. Es un enfoque de ingeniería que recuerda al que ya aplicaba la marca en sus cargadores compactos, trasladado ahora a un producto que se lleva puesto durante horas y no solo se guarda en un bolsillo.
Usos previstos, del senderismo a la rehabilitación
CUKTECH plantea un abanico de aplicaciones bastante amplio para este exoesqueleto. En el terreno del ocio aparece el senderismo de montaña y el running al aire libre, dos actividades donde la asistencia al movimiento puede marcar la diferencia en tramos de pendiente sostenida. En el día a día, el fabricante lo propone como apoyo a la movilidad cotidiana y a la subida de escaleras, un uso que conecta directamente con el segmento de la asistencia a personas con menor capacidad física. También menciona aplicaciones más profesionales, como operaciones de búsqueda y rescate, tareas de seguridad, producción audiovisual —donde cargar equipo de grabación durante horas resulta habitual— y apoyo a procesos de rehabilitación. Ese último uso conecta con un campo donde los exoesqueletos llevan años demostrando utilidad clínica, aunque CUKTECH lo presenta aquí como una posibilidad más dentro de un producto de consumo, no como un dispositivo médico certificado.
El producto en palabras de la propia compañía
Eric Wang, CMO y responsable de Diseño de CUKTECH, ha situado este lanzamiento como algo más que una simple diversificación de catálogo. Según sus palabras, todo lo aprendido durante más de una década desarrollando sistemas de alimentación en los que confían millones de personas se ha volcado en este exoesqueleto, y lo describe como una demostración de que la misma disciplina de ingeniería aplicada a la carga puede trasladarse directamente a la robótica vestible. El mensaje de fondo es claro: CUKTECH no quiere presentar este producto como un experimento aislado, sino como el primer paso de una estrategia que amplía su terreno de juego más allá de las baterías portátiles y los cargadores GaN que la han hecho conocida hasta ahora.
El contexto de IFA 2026: la robótica como eje central de la feria
Este lanzamiento no llega en un año cualquiera para la robótica vestible. IFA 2026 ha convertido la robótica en uno de los ejes centrales de su programación, con cientos de expositores dedicados a robots humanoides y dispositivos de asistencia física repartidos por el recinto de Messe Berlin. El propio consejero delegado de IFA Management ha resumido el espíritu de esta edición señalando que el objetivo ya no es mostrar demostraciones llamativas, sino robots que realmente funcionen en la práctica, una idea que encaja bien con un exoesqueleto pensado para tareas cotidianas y no solo para pasarelas de escaparate. La cobertura internacional de la feria también coincide en señalar que la inteligencia artificial ha dejado de ser una categoría propia para convertirse en un componente transversal presente en salud, movilidad y dispositivos vestibles. Dentro de ese marco, el CUKTECH Power Exoskeleton Kit encaja como un ejemplo más de cómo empresas ajenas tradicionalmente a la robótica están entrando en la categoría aprovechando su experiencia previa en otros campos técnicos.
Reflexiones finales
Que una marca conocida por sus power banks y sus cargadores GaN presente un exoesqueleto dice bastante sobre hacia dónde se mueve el sector de la electrónica de consumo. La frontera entre tecnología de carga, movilidad personal y asistencia física se está difuminando, y IFA 2026 ha servido como escaparate perfecto para comprobarlo con varios fabricantes distintos mostrando propuestas similares casi al mismo tiempo. El planteamiento de CUKTECH, apoyado en su propio ecosistema de baterías portátiles en lugar de una fuente de energía cerrada, tiene la ventaja de aprovechar una infraestructura que la compañía ya domina desde hace años. Queda por ver si este primer paso en robótica vestible se queda en un producto puntual pensado para dar visibilidad a la marca en una feria, o si realmente se convierte en una línea de negocio estable dentro del catálogo de la compañía. De momento, el CUKTECH Power Exoskeleton Kit deja claro que la compañía no tiene intención de quedarse solo en el terreno de los enchufes y los cables.
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