Los auriculares inalámbricos abiertos siguen ganando presencia en un mercado dominado durante años por los modelos intraaurales con cancelación de ruido. Frente a esa tendencia, Shokz mantiene una estrategia diferente con los nuevos OpenDots 2, un modelo de tipo clip que se sujeta a la oreja sin introducirse en el canal auditivo. El objetivo es sencillo: permitir escuchar música, podcasts o llamadas sin perder el contacto con el entorno.

Esta segunda generación llega con mejoras en calidad sonora, autonomía y llamadas respecto a su predecesor, además de introducir nuevas tecnologías acústicas y un diseño refinado. Aunque no pretenden sustituir a unos auriculares con aislamiento acústico, sí buscan ofrecer una alternativa para quienes priorizan la comodidad durante largas jornadas, el deporte o el trabajo en oficinas donde resulta conveniente seguir oyendo lo que sucede alrededor.

El auge de los auriculares abiertos

Durante los últimos años el mercado de los auriculares ha evolucionado mucho más allá de los clásicos modelos «in-ear». Los fabricantes han empezado a explorar diseños que reduzcan la fatiga auditiva y permitan mantener una percepción constante del entorno. Esta filosofía ha impulsado el crecimiento de los auriculares abiertos, especialmente entre corredores, ciclistas y usuarios que pasan muchas horas escuchando contenido.

Shokz ha sido una de las compañías que más ha apostado por este concepto. Aunque inicialmente se hizo conocida por sus auriculares de conducción ósea, la firma ha ampliado su catálogo con dispositivos que utilizan altavoces de conducción aérea situados cerca del canal auditivo, evitando introducir almohadillas de silicona en el oído.

El resultado es una experiencia diferente a la de unos auriculares tradicionales. El usuario continúa percibiendo conversaciones, tráfico o avisos sonoros mientras escucha música. Evidentemente, esto también implica renunciar al aislamiento acústico y a la cancelación activa de ruido que ofrecen otros productos orientados al consumo multimedia en entornos ruidosos.

OpenDots 2: una evolución centrada en los detalles

Los nuevos Shokz OpenDots 2 (199 EUR) mantienen el formato de clip que rodea parcialmente la oreja mediante una estructura flexible. La empresa no ha cambiado radicalmente el diseño respecto a la primera generación, pero sí ha realizado numerosos ajustes destinados a mejorar tanto la ergonomía como el rendimiento acústico.

Uno de los aspectos más llamativos es la incorporación del sistema Bassphere 2.0, una solución desarrollada por Shokz para reforzar la reproducción de bajas frecuencias, tradicionalmente uno de los puntos débiles de los auriculares abiertos. Según el fabricante, el nuevo conjunto utiliza dos transductores de 11,8 mm que trabajan conjuntamente para ofrecer un comportamiento equivalente al de un único altavoz de mayor tamaño, reduciendo además la distorsión de la membrana. Diversas pruebas independientes coinciden en que el grave gana presencia respecto al modelo anterior, aunque sin alcanzar el nivel que proporcionan unos auriculares intraaurales sellados. También se incorpora compatibilidad con Dolby Audio para ampliar la sensación espacial durante la reproducción de música y vídeo. Esta combinación permite obtener una escena sonora más amplia sin modificar el carácter abierto del dispositivo. Diversos análisis destacan que el resultado supone una mejora apreciable frente a la generación previa, especialmente en géneros musicales con mayor presencia de frecuencias bajas.

Un diseño pensado para largas sesiones

El principal atractivo de los OpenDots 2 continúa siendo la comodidad. En lugar de introducir un auricular dentro del oído, el dispositivo se sujeta mediante una pinza flexible fabricada con materiales ligeros y recubierta de silicona.

Cada auricular pesa aproximadamente 6,4 gramos, una cifra muy contenida que facilita su uso durante varias horas consecutivas sin provocar presión sobre el canal auditivo. El estuche de carga también mantiene unas dimensiones reducidas y alcanza un peso cercano a 39 gramos, por lo que resulta fácil transportarlo en cualquier bolsillo.

El sistema JointArc utiliza una estructura flexible basada en una aleación metálica que permite adaptarse a distintas formas de oreja sin ejercer demasiada presión. En la práctica, esto hace que muchas personas lleguen incluso a olvidarse de que llevan puestos los auriculares durante la jornada laboral o mientras realizan ejercicio moderado. Algunos análisis, sin embargo, indican que el ajuste puede variar dependiendo de la anatomía de cada usuario, ya que el altavoz debe quedar correctamente alineado con la entrada del canal auditivo para ofrecer el mejor rendimiento posible.

Especificaciones técnicas con mejoras medibles

Más allá del diseño, los OpenDots 2 incorporan varias novedades interesantes desde el punto de vista técnico.

La conectividad pasa a utilizar Bluetooth 6.1, permitiendo una conexión multipunto con dos dispositivos simultáneamente y un alcance inalámbrico aproximado de 10 metros en condiciones ideales. Los códecs compatibles continúan siendo SBC y AAC, suficientes para la mayoría de teléfonos móviles actuales.

La respuesta en frecuencia declarada cubre el rango comprendido entre 100 Hz y 20 kHz, una cifra habitual en este tipo de auriculares abiertos donde las frecuencias más graves son difíciles de reproducir debido a la ausencia de sellado acústico.

En cuanto a la batería, Shokz anuncia hasta 10 horas de reproducción continua con una sola carga y un máximo de 40 horas utilizando el estuche de carga. La carga rápida permite recuperar aproximadamente 2 horas de reproducción tras solo 5 minutos conectado al cargador, mientras que el estuche también admite carga inalámbrica certificada Qi.

La resistencia frente al agua también mejora, alcanzando certificación IP57 para los auriculares, mientras que el estuche dispone de protección IP54, suficiente para soportar lluvia ligera o salpicaduras durante desplazamientos diarios.

Mejor sonido, aunque con limitaciones propias

Uno de los grandes desafíos de cualquier auricular abierto consiste en ofrecer un sonido convincente sin introducir el altavoz dentro del oído.

Los OpenDots 2 consiguen mejorar este apartado gracias a Bassphere 2.0 y al procesamiento Dolby Audio, proporcionando un grave bastante más presente que en generaciones anteriores. Las frecuencias medias mantienen una buena claridad para voces y podcasts, mientras que los agudos presentan un nivel de detalle suficiente para la mayoría de usuarios.

No obstante, siguen existiendo limitaciones físicas inevitables. Al permanecer abierto el canal auditivo, parte del sonido se dispersa hacia el exterior y también entra ruido ambiental constantemente. Esto significa que en una oficina tranquila o durante una caminata la experiencia resulta muy agradable, pero en un avión, un metro o una cafetería muy concurrida será necesario aumentar considerablemente el volumen.

Precisamente por ello, este producto no compite directamente con unos auriculares equipados con cancelación activa de ruido, sino que se dirige a un público diferente que prioriza mantener la percepción del entorno.

Llamadas y controles más refinados

Las llamadas también reciben atención en esta nueva generación.

Shokz incorpora un sistema compuesto por varios micrófonos junto con algoritmos de reducción de ruido mediante inteligencia artificial para mejorar la captación de voz. Algunas pruebas realizadas por distintos medios muestran una mejora respecto al modelo anterior, especialmente en exteriores con ruido moderado, aunque todavía existen alternativas superiores si las videoconferencias constituyen el uso principal del dispositivo.

Otro cambio importante aparece en los controles. En lugar de depender únicamente de superficies táctiles, los OpenDots 2 utilizan sensores de presión que permiten realizar acciones mediante pequeños gestos de pinzado. El sistema reduce las pulsaciones accidentales y ofrece una respuesta más consistente, además de permitir personalizar las funciones desde la aplicación oficial.

La aplicación también incorpora ecualización configurable, localización de auriculares perdidos y diferentes perfiles de sonido adaptados al contenido reproducido.

Una competencia cada vez más intensa

El segmento de auriculares abiertos ha dejado de ser un nicho. Fabricantes como Bose, Sony, JBL o SoundPEATS ya disponen de soluciones similares con formatos de clip o de gancho.

En ese contexto, los OpenDots 2 destacan principalmente por combinar comodidad, autonomía y una calidad sonora superior a la esperada dentro de esta categoría. Su precio, alrededor de 199 dólares en el lanzamiento, los sitúa dentro del segmento premium, aunque todavía por debajo de algunos competidores directos como los Bose Ultra Open Earbuds.

La decisión final dependerá del uso previsto. Quien busque el máximo aislamiento probablemente seguirá prefiriendo unos auriculares con cancelación activa. En cambio, quienes practiquen deporte al aire libre o trabajen en entornos donde resulte importante escuchar el ambiente encontrarán una propuesta muy equilibrada.

Un producto que refina una idea diferente

Los Shokz OpenDots 2 no pretenden cambiar por completo la forma de escuchar música, sino perfeccionar un concepto que cada vez tiene más seguidores. Las mejoras introducidas respecto a la generación anterior afectan prácticamente a todos los apartados importantes: graves más sólidos, mejor autonomía, controles más precisos, llamadas de mayor calidad y una construcción aún más cómoda.

No son unos auriculares universales, ya que su filosofía abierta implica aceptar ciertas limitaciones en aislamiento y potencia de graves. Sin embargo, precisamente esa característica es también su mayor ventaja para quienes necesitan permanecer atentos a lo que sucede a su alrededor.

En conjunto, Shokz demuestra que todavía existe margen para seguir evolucionando dentro del mercado de los auriculares abiertos. Los OpenDots 2 ofrecen un equilibrio convincente entre ergonomía, tecnología y calidad sonora, consolidándose como una de las propuestas más interesantes para quienes buscan comodidad durante todo el día sin renunciar a una reproducción de audio cuidada.

Reflexiones finales

La evolución de los auriculares abiertos demuestra que no todos los usuarios buscan el máximo aislamiento. Cada vez resulta más importante encontrar dispositivos capaces de ofrecer comodidad durante horas, buena autonomía y un sonido equilibrado sin perder la percepción del entorno. Los Shokz OpenDots 2 representan bien esa tendencia y muestran cómo pequeñas mejoras técnicas pueden traducirse en una experiencia de uso notablemente más agradable para el día a día.

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