La empresa taiwanesa ENIAC, bajo la marca ENILINX, ha presentado en Kickstarter la TICKEY, una insignia y pantalla de sobremesa basada en e-paper a color que combina un microcontrolador ESP32-S3 con tecnología de tinta electrónica desarrollada por Modos. El dispositivo permite actualizar el contenido de la pantalla desde el móvil sin necesidad de mantener alimentación constante, algo característico de las pantallas e-paper, y se plantea como una alternativa flexible a los badges de eventos, las tarjetas de visita digitales y los pequeños proyectos maker. Con conectividad Wi-Fi, Bluetooth y NFC, cuerpo de aluminio mecanizado y caretas intercambiables, TICKEY busca diferenciarse de otras propuestas similares que ya hemos analizado en su día, como la BeagleBadge o la Pimoroni Badger 2040. La campaña de financiación ya ha superado los 600.000 dólares recaudados, señal de que el segmento de las insignias electrónicas programables sigue generando interés entre la comunidad maker.
Un ESP32-S3 al mando de una pantalla e-paper de 48 colores
El corazón de TICKEY es un ESP32-S3, el microcontrolador de doble núcleo Tensilica LX7 que funciona hasta 240 MHz y que Espressif lleva comercializando desde 2021. Este chip aporta conectividad Wi-Fi 4 en la banda de 2,4 GHz bajo el estándar 802.11n y Bluetooth 5.0 LE, suficiente para las tareas de sincronización con la aplicación móvil sin disparar el consumo. La pantalla mide 3,7 pulgadas en diagonal, ofrece una resolución de 720 x 480 píxeles y utiliza la tecnología e-paper a color de Modos, capaz de reproducir 48 colores nativos sin necesidad de retroiluminación. El refresco rápido se sitúa en 3 segundos, mientras que el refresco normal, presumiblemente con mejor calidad cromática, alcanza los 13 segundos. Esa combinación de velocidad y legibilidad bajo luz solar directa es precisamente el argumento con el que ENILINX intenta destacar frente a los paneles e-paper monocromo que hemos visto en la mayoría de badges anteriores.
Cuerpo de aluminio, 3,8 mm de grosor y 45 gramos
Más allá de la parte electrónica, TICKEY apuesta fuerte por el diseño físico. El chasis está fabricado en aleación de aluminio mecanizado por CNC, mide 111 x 62 x 3,8 milímetros y pesa apenas 45 gramos, cifras que lo sitúan entre los dispositivos e-paper portátiles más delgados del mercado. El sistema de caretas intercambiables permite personalizar el aspecto exterior sin tocar la electrónica interna, y el dispositivo incorpora un orificio para clip, compatibilidad con imanes y soportes de sobremesa, así como tres botones físicos laterales etiquetados como Key Up, Key Down y Key Back. La conexión física se resuelve mediante un puerto USB tipo C, que sirve tanto para cargar la batería como para programar el firmware directamente. La batería, de 360 mAh, promete más de 1.000 refrescos por carga, lo que el fabricante traduce en algo más de dos meses de uso diario como colgante o distintivo permanente.
Conectividad NFC y perfiles web mediante código QR
Uno de los aspectos más prácticos de TICKEY es su chip NFC compatible con el estándar ISO 15693, que permite compartir perfiles web, portafolios o páginas de eventos con un simple toque del teléfono contra la insignia. A esto se suma la posibilidad de generar códigos QR directamente en pantalla, una función pensada para tarjetas de visita digitales o acreditaciones de congresos. La aplicación complementaria, TICKEY App, está disponible en fase beta tanto para Android como para iOS; la versión de Android se descarga desde la página oficial del producto, mientras que la de iOS se distribuye a través de TestFlight, el sistema de pruebas de Apple. Desde la aplicación, el usuario puede enviar fotografías, arte en píxeles, información meteorológica o listas de tareas al dispositivo, convirtiendo la insignia en una especie de segunda pantalla de bajo consumo para el móvil.
Almacenamiento ampliado en la edición para desarrolladores
La versión estándar de TICKEY incorpora 8 MB de almacenamiento interno, una cifra ajustada pero suficiente para gestionar imágenes estáticas y aplicaciones sencillas. Para quienes quieran ir más allá, ENILINX ofrece una Developer Edition que multiplica ese almacenamiento hasta los 128 MB, manteniendo idéntico hardware pero abriendo la puerta a aplicaciones más complejas y a un mayor número de recursos gráficos almacenados simultáneamente. Esta edición especial nace de la colaboración con Modos, la compañía especializada en e-paper de código abierto que también fabrica el monitor Flow, un panel táctil de 13,3 pulgadas basado en FPGA que analizamos hace unos meses. La Developer Edition se distingue además por un acabado de color diferente respecto a la versión estándar.
Firmware abierto, aunque todavía sin repositorio público
ENILINX describe TICKEY como un dispositivo «de código abierto», lo que en teoría permitiría a cualquier usuario desarrollar sus propias aplicaciones para el badge. La compañía también menciona que está trabajando en una plataforma donde los usuarios podrán buscar, descargar e instalar firmware de terceros, con la posibilidad de volver en cualquier momento al firmware original. Sin embargo, en el momento de escribir este artículo no existe ningún repositorio en Git ni documentación técnica pública, algo bastante habitual en proyectos que todavía están en fase de campaña de crowdfunding y que solo publican el código una vez finalizada la financiación. Conviene tomar con cautela la etiqueta de «código abierto» hasta que esa documentación esté disponible y se pueda comprobar el alcance real de la apertura.
Precio, disponibilidad y plazos de envío
TICKEY se financia actualmente en Kickstarter, donde ya ha recaudado más de 600.000 dólares. El nivel de recompensa Super Early Bird, fijado en 30 dólares, ya se ha agotado. La opción KS Special sigue disponible por 391 dólares hongkoneses, en torno a 50 dólares al cambio, e incluye una unidad TICKEY, una careta exclusiva de la campaña con su correa, una segunda careta a elegir y un llavero de liberación rápida. También hay packs Duo y Trio para quienes quieran varias unidades. Los gastos de envío se calculan aparte según el destino: 10 dólares para India, Singapur y Japón, y 15 dólares para Estados Unidos y Canadá. Debido a la presión actual sobre la fabricación de semiconductores, la compañía estima que las primeras 10.000 unidades se enviarán entre noviembre y diciembre de 2026, aunque advierte que ese calendario podría sufrir retrasos.
Reflexiones finales
TICKEY llega en un momento en el que las pantallas e-paper a color, todavía minoritarias frente a las monocromo, empiezan a ganar terreno en proyectos de bajo consumo. La combinación de un ESP32-S3 asequible con un panel de 48 colores y un cuerpo de aluminio tan delgado resulta atractiva sobre el papel, aunque la ausencia de repositorio público en esta fase deja en el aire cuánto de «abierto» será realmente el ecosistema de firmware una vez termine la campaña. Como suele ocurrir con este tipo de proyectos, lo prudente es esperar a las primeras unidades en manos de desarrolladores externos antes de dar por buena cualquier promesa de apertura. Si finalmente cumple con los plazos de fabricación y publica la documentación prometida, TICKEY podría convertirse en una base interesante para quien busque un badge programable con mejor pantalla que la media del mercado.
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