Una consola portátil de hace veinte años sin puerto USB, un microcontrolador de la familia Raspberry Pi y un puñado de aplicaciones homebrew. Esa es la combinación detrás del DSpico, un flashcart de código abierto que permite conectar una Nintendo DS, DSi o 3DS a un ordenador por cable y hacer que Windows la reconozca como un periférico real. El equipo LNH ha publicado varias aplicaciones homebrew que aprovechan esta conexión, permitiendo enchufar un cable entre la DS o la 3DS y el PC. El resultado convierte la portátil en altavoz, micrófono y cámara web, y algún usuario ya ha ido un paso más allá programando su propio modo mando de juego. En PcDeMaNo ya hemos tocado proyectos similares de expansión de hardware retro, como cuando analizamos la Sipeed NanoKVM Pro, y este tipo de cacharreo con microcontroladores de bajo coste siempre nos llama la atención. Aquí repasamos cómo funciona el DSpico, qué lo hace posible y qué limitaciones arrastra todavía.
Un cartucho con un ordenador diminuto dentro
El DSpico es un flashcart de código abierto construido en torno a un RP2040, el mismo microcontrolador que monta la Raspberry Pi Pico. Ese chip no es la Raspberry Pi de placa completa que todos conocemos, sino su variante de microcontrolador, pensada para tareas de control de bajo nivel más que para ejecutar un sistema operativo completo. El cartucho añade una ranura de microSD, como cualquier flashcart tradicional, y un puerto USB en la parte superior que es la pieza realmente novedosa del proyecto. Hasta ahora, ni la DS, ni la DSi, ni la 3DS habían tenido nunca un puerto USB físico de serie, así que cualquier comunicación con un PC dependía de aplicaciones homebrew por Wi-Fi, con la latencia y las limitaciones que eso conlleva.
El proyecto lleva firma del equipo LNH, un grupo dedicado a la preservación de consolas clásicas que llevaba cerca de cuatro años trabajando en el hardware. El resultado se distribuye con esquemas, firmware y carcasas bajo licencia abierta, así que cualquiera puede fabricar su propia unidad o modificarla. Esa apertura también explica por qué existen variantes con USB-C, como la que comercializa Chiscart, frente a los primeros prototipos con micro USB.
Cómo consigue la DS hacerse pasar por una webcam
La parte más interesante no está tanto en el propio cartucho como en el reparto de tareas entre chips. El núcleo ARM7 de la propia consola es el que ejecuta la pila USB real, mientras que el RP2040 actúa de puente, traduciendo los comandos del bus del cartucho en operaciones de periférico USB. Dicho de otro modo, la DS no delega el trabajo pesado en el cartucho: es la propia consola la que dialoga con el ordenador, y el DSpico simplemente hace de intermediario entre el bus interno del cartucho y el puerto USB externo.
Ese reparto de trabajo tiene un coste evidente en rendimiento, sobre todo cuando la aplicación homebrew simula una cámara. La transferencia de datos por el bus del cartucho de la DS ronda 1 MB/s como máximo, y un fotograma de cámara sin comprimir ocupa unos 96 KB, una cifra nada trivial si tenemos en cuenta que ese bus trabaja a 6,7 MHz y depende de una CPU ARM7 que corre a apenas 33 MHz. Como consecuencia, la salida de la cámara web se queda en una resolución nativa de la DS de 256×192 píxeles a una tasa aspiracional de 10 fotogramas por segundo, aunque en la práctica el rendimiento real suele quedarse por debajo. El micrófono, en cambio, sale mucho mejor parado: la calidad de captura sorprende para lo modesto del hardware que hay detrás, y varios usuarios que lo han probado coinciden en que es la función más pulida de las tres.
El cartucho como producto: precio, ficha técnica y compatibilidad
Dejando a un lado las aplicaciones experimentales, el DSpico también funciona como un flashcart convencional, y ahí es donde entra en juego como producto tangible que cualquiera puede comprar. Las unidades preensambladas que circulan en tiendas como AliExpress rondan los 20 dólares, cifra que sube hasta unos 30 dólares una vez sumados los gastos de envío, aunque también hay variantes más económicas de alrededor de 10 libras esterlinas según el vendedor y los extras que incluya. La ficha técnica es sencilla pero suficiente para lo que promete: microcontrolador RP2040, ranura para tarjeta microSD formateada en FAT32, velocidad de lectura secuencial de hasta 6 MB/s y un consumo medio en torno a los 57 mW, una cifra baja que favorece la autonomía de la consola cuando el cartucho está en reposo. El puerto USB se usa tanto para actualizar el firmware como para las funciones de periférico que comentábamos antes.
En cuanto a compatibilidad, el DSpico funciona en la DS original, la DS Lite, la DSi y toda la familia 3DS, aunque con matices importantes. En hardware sin modificar solo puede ejecutar software estándar de DS, no títulos exclusivos de 3DS. Para desbloquear el acceso completo en modo DSi, que es el que habilita las funciones USB más avanzadas, hace falta recurrir a un exploit conocido como WRFUxxed, que aprovecha una vulnerabilidad en el software oficial WRFU Tester de Nintendo para ejecutar código sin restricciones. Es un paso técnico que aleja el proyecto del usuario casual y lo sitúa firmemente en el terreno de la comunidad homebrew más experimentada.
Por qué interesa más allá de la nostalgia
Lo llamativo del DSpico no es solo que reviva una consola de hace dos décadas, sino que demuestra hasta qué punto un microcontrolador barato puede ampliar las capacidades de un dispositivo que nunca fue diseñado para ellas. La Raspberry Pi, en su vertiente de microcontrolador, lleva años demostrando que no hace falta un procesador potente para resolver problemas de interfaz entre hardware antiguo y periféricos modernos: aquí el RP2040 no ejecuta juegos ni procesa vídeo, solo traduce protocolos, y eso basta para abrir una puerta que Nintendo nunca contempló. El proyecto original puede consultarse con todo detalle, incluyendo firmware y esquemas, en github.com/LNH-team/dspico, mientras que la cobertura inicial de la función de gamepad y webcam apareció publicada en xda-developers.com/put-raspberry-pi-in-nintendo-3ds-pc-gamepad-webcam-microphone.
Conviene recordar también que este no es el primer intento de convertir una DS o una 3DS en periférico de PC. Ya en la época de la DS original circulaban proyectos como edpJoyRpi, que usaban una Raspberry Pi de placa completa como servidor Wi-Fi para emular un mando, aunque con la latencia inevitable de una conexión inalámbrica. Lo que aporta el DSpico es justamente eliminar esa capa intermedia: la conexión es por cable, directa, y el retardo se reduce al mínimo que permite el propio bus del cartucho. Quien quiera profundizar en las pruebas de compatibilidad con tarjetas microSD de mayor capacidad y en el proceso de actualización de firmware puede revisar el análisis publicado aquí que además incluye una tabla comparativa útil para quien se plantee montar el cartucho por su cuenta.
Reflexiones finales
El DSpico encaja en una tendencia que llevamos años observando en PcDeMaNo: microcontroladores baratos, código abierto y una comunidad dispuesta a exprimir hardware que fabricantes como Nintendo dieron por cerrado hace tiempo. No es un producto pulido ni pensado para el gran público, y las limitaciones de la cámara dejan claro que el proyecto sigue en fase experimental. Pero como ejercicio de ingeniería inversa aplicada, y como recordatorio de lo que se puede lograr con un chip de pocos euros bien aprovechado, resulta un proyecto que merece la pena seguir de cerca. Si el equipo LNH sigue el ritmo de los últimos meses, no sería extraño ver capturas de pantalla nativas o nuevas funciones USB antes de que acabe el año.
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