Surfshark ha publicado un nuevo estudio sobre seguridad informática. El análisis compara el riesgo de malware entre ordenadores con Windows y equipos con macOS. La conclusión es clara. Los usuarios de Windows se enfrentan a un riesgo de infección seis veces mayor que los de Mac. La firma de ciberseguridad ha basado sus cifras en datos reales de su propio antivirus. El estudio abarca varios meses del año en curso y ofrece un desglose detallado por tipo de amenaza. Los resultados confirman una tendencia conocida desde hace años. También aportan matices importantes sobre los riesgos específicos de cada sistema operativo. Mac no es inmune al malware. Sus usuarios afrontan otro tipo de peligro, menos técnico y más centrado en el engaño.
Los números detrás del informe
Surfshark ha analizado 391.305 detecciones de malware registradas por su antivirus. El periodo de estudio va del 1 de enero al 31 de julio. Durante ese tiempo, los dispositivos Windows representaban el 66 % de la base de usuarios activos de la compañía. Sin embargo, esos mismos dispositivos concentraron el 92 % de todas las detecciones de amenazas. En el lado opuesto, macOS representaba el 34 % de la base de usuarios. Solo acumuló el 8 % de las detecciones totales. La diferencia entre ambas proporciones es la base del cálculo. Windows registra una tasa de detección casi seis veces superior a la de macOS, según recoge un artículo de PCWorld. Esta cifra no mide el número total de ataques. Mide el riesgo relativo por usuario. Es una diferencia importante. Un sistema con más usuarios puede sufrir más ataques en cifras absolutas sin que eso implique mayor riesgo individual. Surfshark ha corregido ese sesgo al comparar proporciones y no solo totales.
El tipo de amenaza más frecuente en Windows son los troyanos. Surfshark ha identificado más de 166.000 ataques de este tipo en equipos Windows. En macOS, la cifra apenas supera los 7.600 casos. Los troyanos representan un 46 % de las detecciones en Windows. En macOS, ese mismo tipo de amenaza supone un 25 % del total, según los datos recogidos por MacTech. Un troyano es un programa que se hace pasar por software legítimo. Su objetivo real es distinto. Suele abrir una puerta trasera en el sistema. También puede robar credenciales o descargar más malware sin que el usuario lo note.
El riskware ocupa el segundo puesto en ambas plataformas. Surfshark ha detectado unas 67.500 muestras de riskware en Windows. En macOS, la cifra ronda las 5.400 detecciones. El riskware no es malware en sentido estricto. Es software legítimo que puede usarse con fines maliciosos. Herramientas de acceso remoto, extractores de datos o gestores de contraseñas entran en esta categoría. Su naturaleza ambigua complica su detección automática. Un antivirus debe decidir si una herramienta legítima se está usando de forma indebida. Ese matiz técnico explica por qué el riskware representa un porcentaje significativo del total de detecciones en ambos sistemas.
El producto detrás del estudio: Surfshark Antivirus
Los datos de este informe proceden directamente de Surfshark Antivirus, el producto de seguridad de la compañía. Surfshark es conocida sobre todo por su servicio de VPN. En los últimos años, ha ampliado su catálogo con herramientas adicionales de ciberseguridad. Surfshark Antivirus forma parte de ese paquete más amplio. Funciona en Windows, macOS y otros sistemas operativos. Ofrece protección en tiempo real contra malware, phishing y otras amenazas digitales. El producto también incluye análisis programados y alertas automáticas ante actividad sospechosa. Lo relevante de este estudio es su origen. No se trata de una encuesta ni de datos de laboratorio. Son detecciones reales, capturadas en dispositivos de usuarios finales durante siete meses de uso cotidiano. Ese carácter aplicado le da al informe un valor práctico distinto al de otros estudios más teóricos. Surfshark ha convertido su propia base de clientes en una fuente de inteligencia sobre amenazas. Esto es una práctica cada vez más común entre proveedores de seguridad con suficiente volumen de usuarios activos.
Mac no está a salvo: el phishing como amenaza principal
El estudio también desmonta un mito extendido. Muchos usuarios de Mac creen que su equipo es intrínsecamente más seguro que uno con Windows. Esa percepción tiene un efecto secundario negativo. Surfshark advierte de que esta falsa sensación de seguridad puede hacer a los usuarios de Mac más vulnerables ante tácticas de ingeniería social. El phishing es el ejemplo más claro. En macOS, el phishing ocupa el tercer puesto entre las amenazas más comunes. Representa un 15 % de las detecciones totales en ese sistema. En Windows, el panorama es muy distinto. El phishing apenas supone un 3 % de las detecciones. Ocupa el sexto lugar en el ranking de amenazas para ese sistema. La explicación no es técnica. Es conductual. Un usuario que confía ciegamente en la seguridad de su equipo baja la guardia frente a correos falsos, enlaces fraudulentos o páginas suplantadas. El sistema operativo no protege contra ese tipo de engaño. La atención del usuario es la única barrera real ante el phishing, independientemente de la plataforma que use.
Este dato conecta con una tendencia detectada en otros informes de seguridad. Investigaciones publicadas anteriormente por la propia Surfshark ya señalaban que las amenazas en macOS se reparten de forma distinta a las de Windows. En ese análisis previo, los virus representaban el 28 % de las detecciones en Mac, seguidos por los troyanos con un 26 %. El riskware sumaba un 15 %, el adware un 8 % y los exploits un 7 %. Un exploit aprovecha una vulnerabilidad concreta del software para infectar un sistema o instalar otras amenazas. Este tipo de ataque exige que el sistema no esté actualizado. Por eso mantener el software al día sigue siendo una de las medidas de protección más eficaces, tanto en Windows como en macOS.
Por qué la brecha entre sistemas sigue siendo tan grande
La razón principal detrás de esta diferencia no es exclusivamente técnica. Windows domina el mercado de ordenadores de escritorio a nivel mundial. Esa cuota de mercado convierte al sistema en un objetivo más rentable para los creadores de malware. Cuantos más equipos comparten un mismo sistema operativo, mayor es el retorno potencial de una campaña de infección masiva. macOS, con una base de usuarios menor, resulta menos atractivo para ese tipo de ataques a gran escala. Esto no significa que macOS sea invulnerable por diseño. Significa que los atacantes priorizan el sistema con más usuarios potenciales.
También existen diferencias arquitectónicas relevantes. Windows permite un mayor grado de personalización del sistema operativo. Esa flexibilidad facilita la ejecución de scripts y programas de terceros, incluidos los maliciosos. PowerShell, la herramienta de línea de comandos integrada en Windows, es un vector de ataque recurrente. Varios informes de seguridad han señalado que los scripts maliciosos de PowerShell representan una proporción notable de las detecciones en Windows, en algunos casos superando el 20 % del total mensual. macOS, en cambio, aplica restricciones más estrictas sobre la instalación de software fuera de canales verificados. Esa arquitectura más cerrada reduce la superficie de ataque, aunque no la elimina por completo.
Reflexiones finales
Los datos de Surfshark confirman una realidad conocida por el sector de la ciberseguridad desde hace tiempo. Windows sigue siendo el sistema operativo más atacado en volumen y en riesgo relativo por usuario. Sin embargo, el estudio también deja claro que ningún sistema operativo garantiza seguridad absoluta. Los usuarios de Mac afrontan un riesgo distinto, más ligado al engaño que a la explotación técnica. Esa distinción tiene implicaciones prácticas. Un antivirus tradicional puede no ser suficiente por sí solo. La formación del usuario frente a intentos de phishing es igual de importante que cualquier software de protección. La seguridad informática, al final, depende tanto de la tecnología como del comportamiento de quien la usa. Ignorar cualquiera de esos dos factores deja una puerta abierta, sea cual sea el sistema operativo instalado.
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