Plaud ha dado un paso más en la carrera del hardware para inteligencia artificial. Después de hacerse un nombre con sus grabadoras de notas, la compañía presenta ahora Plaud One, unos auriculares que graban conversaciones, las transcriben y, gracias a un estuche con conectividad eSIM, permiten hablar con agentes de IA sin necesidad de tener el móvil o el ordenador a mano. El dispositivo llega en un momento en el que fabricantes de todo tipo están metiendo micrófonos en colgantes, anillos, pulseras y pequeños dispositivos con forma de tarjeta, todos con la misma idea: convertir cualquier conversación en texto útil y, de paso, en tareas automatizadas. Plaud, que ya suma varios millones de usuarios entre su hardware y su software, quiere demostrar que puede llevar esa propuesta a un formato mucho más cotidiano, el de unos auriculares inalámbricos con estética minimalista. El anuncio llega acompañado de un precio ajustado y de la promesa de que la parte «agéntica» del producto, es decir, la capacidad de ejecutar tareas por sí sola, todavía tiene margen para crecer.

Un formato ya conocido, pero con un enfoque distinto

Plaud One (250 EUR) no inventa la categoría de auriculares pensados para tomar notas. Empresas como Viaim y Anker ya venden productos similares, así que la novedad no está tanto en la idea como en la ejecución. Los auriculares adoptan un diseño sencillo, muy parecido al de unos AirPods, y pueden grabar tanto llamadas telefónicas como conversaciones presenciales a través del estuche, que actúa como micrófono adicional. Según la compañía, ese estuche es capaz de captar voces con claridad hasta una distancia de cinco metros, lo que lo convierte en una herramienta pensada tanto para reuniones de trabajo como para entrevistas o clases. La apuesta de Plaud no está en el hardware en sí, sino en el software que hay detrás: una vez transcrita la conversación, su agente de IA puede conectarse con herramientas como Gmail, Google Calendar, Notion o Slack para redactar correos de seguimiento, generar documentos o incluso montar presentaciones a partir de lo hablado. Ese tipo de automatización no es exclusivo de Plaud; aplicaciones como Granola, Fathom o Read AI llevan tiempo ofreciendo flujos de trabajo parecidos, aunque siempre desde el software, sin un dispositivo físico dedicado.

La eSIM, la pieza que cambia las reglas

Lo que sí resulta más singular es la inclusión de una eSIM en el propio estuche de carga. Esta conectividad permite que los usuarios puedan dar instrucciones a los agentes de IA de Plaud de forma remota, sin depender del teléfono ni de una conexión Wi-Fi cercana. En la práctica, esto convierte al estuche en un pequeño terminal autónomo, capaz de mantener el sistema operativo de forma independiente al resto de dispositivos del usuario. Es una solución que recuerda a los relojes inteligentes con conectividad móvil propia, aplicada aquí a un accesorio pensado exclusivamente para la captura y gestión de conversaciones. El consejero delegado de Plaud, Nathan Xu, ha defendido que la inteligencia artificial necesita una interfaz siempre disponible, que resulte cómoda de llevar, socialmente aceptable y respetuosa con la privacidad por diseño, y que los auriculares cumplen esa función mejor que otros formatos ensayados hasta ahora.

Especificaciones y autonomía del dispositivo

En el apartado técnico, los Plaud One incorporan controladores de 12 milímetros y cancelación activa de ruido, dos características habituales en auriculares de gama media-alta pero que no siempre se encuentran en dispositivos centrados en la grabación. La autonomía es uno de los puntos que la compañía destaca especialmente: los auriculares por sí solos pueden grabar hasta seis horas de reuniones presenciales o tres horas de llamadas con una sola carga. Si se combina esa autonomía con la del estuche, la cifra total sube hasta las 25 horas de grabación continuada, un dato relevante para quienes necesitan cubrir jornadas completas de trabajo sin preocuparse por la batería. En cuanto al modelo de negocio, los compradores reciben 300 minutos de transcripción gratuita al mes; superado ese límite, es necesario contratar planes adicionales que arrancan en 8,33 dólares mensuales con facturación anual. Plaud ha confirmado además que la función agéntica completa llegará más adelante mediante una actualización, y que introducirá un sistema de créditos para las distintas tareas que el agente pueda realizar, créditos de los que los primeros compradores recibirán 200 dólares de regalo.

El producto en el centro: precio, disponibilidad y estrategia de lanzamiento

Los Plaud One ya están disponibles para reserva por 249 dólares, con envíos previstos para el cuarto trimestre de 2026. Se trata, eso sí, de un lanzamiento limitado en unidades, lo que sugiere que la compañía prefiere medir la demanda real antes de comprometerse a fabricar el producto a gran escala. Esta cautela tiene sentido si se tiene en cuenta el contexto competitivo: la propia Plaud aseguraba en junio haber alcanzado una facturación anualizada de 100 millones de dólares tras superar los dos millones de dispositivos de captura de notas vendidos, una cifra que también ha logrado su rival Pocket, respaldada por Y Combinator. A ese ritmo de crecimiento se suman otros nombres como Anker, Comu, Viaim y la startup de software Genspark, todos compitiendo por el mismo nicho de mercado. En ese contexto, Xu ha querido matizar que Plaud no compite directamente contra fabricantes de auriculares generalistas como los AirPods, los Pixel Buds de Google o los Galaxy Buds de Samsung, ya que estos, combinados con cualquier aplicación de notas, pueden ofrecer una función similar. Según su planteamiento, la estrategia de Plaud no pasa por vencer a esos gigantes en el terreno del audio, sino por trasladar su tecnología de grabación y gestión de reuniones a un formato que ya resulta familiar y cómodo para el usuario medio.

Para quienes seguimos de cerca la evolución del hardware de inteligencia artificial, este lanzamiento confirma una tendencia que llevamos meses observando: la frontera entre «dispositivo de audio» y «asistente de IA portátil» se está difuminando a toda velocidad. La pregunta que queda en el aire es si el público está realmente dispuesto a añadir un dispositivo más a su rutina diaria, o si acabará prefiriendo que estas capacidades lleguen integradas en los auriculares que ya usa. El hecho de que Plaud haya optado por una tirada limitada apunta a que ni la propia empresa tiene una respuesta clara todavía. Conviene recordar, como explica TechCrunch en su cobertura sobre el crecimiento de ingresos de Plaud, que el negocio de software de la compañía ya funcionaba a buen ritmo antes de este lanzamiento, lo que le da cierto colchón para experimentar con nuevos formatos de hardware.

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