Tengo la impresión que a pesar de las grandes posibilidades que tiene la impresión 3D todavía tiene gran cantidad de problemas que sobrepasan a sus ventajas. Por eso, investigadores de todo tipo siguen buscando técnicas alternativas que, por ejemplo, reduzcan el tiempo necesario para la impresión de las piezas.

Así en la Universidad de Berkeley están trabajando en un novedoso sistema para transformar en cuestión de minutos un “bote de resina” en una pieza impresa.

Su “replicador” funciona a la inversa que un sistema scan médico utilizando un algoritmo matemático para calcular el recorrido óptimo de la luz de un proyector láser para “curar” la pieza a imprimir.

Aunque el nuevo proceso tiene todavía muchos problemas a resolver como la gran cantidad de cálculos a realizar o de que las piezas no pueden ser transparentes tiene la gran ventaja de que no se producen sobras siendo el material “no curado” totalmente reutilizable.

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