Mientras algunos hacen el ridículo poniendo en duda, en las redes sociales, la llegada del hombre a la duda y otros ‘trabajamos’ en la próxima visita a Marte…otros ya están preparando un viajecito sin retorno al Sol.

La sonda Parker se acercará a seis millones de kilómetros del Sol con dos objetivos: averiguar qué pasa en la corona del astro y por qué se producen los vientos solares.

Para que la sonda que se lanzará la próxima semana pueda adentrarse en la corona del centro de nuestro sistema solar será necesario un escudo que proteja tanto la sonda por fuera como por dentro.

Para ello, la nave irá protegida con un escudo térmico de carbono de doce centímetros de grosor que podrá alcanzar hasta los 1.400 grados.

Por dentro, la sonda también estará equipada con un sistema de refrigeración que mantendrá los instrumentos electrónicos a una temperatura óptima, alrededor de los 30 grados o sea mucho más fresquito que la mayoría estamos ahora mismo en la Tierra…

El fin de la misión, que costará unos 1200 millones de euros, está previsto para 2025, momento en el que se quedará sin combustible y, a pesar de que el escudo protector siempre estará de cara al Sol, se quemara porque ya no se podrá controlar hacia dónde mira.


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