Aunque afortunadamente cada vez es menos necesario usar las mascarillas va en aumento el problema de contaminación medioambiental originado al desprendernos «alegremente» de ellas.

Afortunadamente investigadores han demostrado que la incorporación de las antiguas mascarillas de un solo uso a una mezcla de cemento es muy buena para obtener un hormigón más resistente y duradero.

En un artículo publicado en la revista Materials Letters, un equipo de investigación de la WSU (Universidad de Washington) ha demostrado que la mezcla con materiales de mascarilla era un 47% más resistente que el cemento de uso común tras un mes de curado.

Fabricadas con un tejido de polipropileno o poliéster donde entra en contacto con la piel y una fibra de polipropileno ultrafina para las capas filtrantes, las mascarillas médicas tienen fibras que pueden ser útiles para la industria del hormigón.

En su trabajo de prueba de concepto, los investigadores desarrollaron un proceso para fabricar diminutas fibras de máscara, de entre cinco y 30 milímetros de longitud, y luego las añadieron al hormigón de cemento para reforzarlo y evitar que se agriete. Para sus pruebas, retiraron los elementos de metal y algodón de las máscaras, los cortaron y los incorporaron al cemento Portland ordinario, el tipo de cemento más común utilizado en todo el mundo.

El óxido de grafeno, el acompañante perfecto

Mezclaron las microfibras de las máscaras en una solución de óxido de grafeno antes de añadir la mezcla a la pasta de cemento. El óxido de grafeno proporciona capas ultrafinas que se adhieren fuertemente a las superficies de las fibras. Estas microfibras de máscara absorben o disipan la energía de fractura que contribuiría a crear pequeñas grietas en el hormigón. Sin las fibras, estas grietas microscópicas acabarían provocando grietas más amplias y el fallo del material.

Próximos pasos

Los mismos investigadores están realizando más estudios para probar su idea de que las microfibras tratadas con óxido de grafeno también podrían mejorar la durabilidad del hormigón y protegerlo de los daños causados por las heladas y los productos químicos de deshielo que se utilizan en las carreteras. También prevén aplicar esta tecnología al reciclaje de otros materiales poliméricos, como la ropa desechada, para incentivar la recogida de esos residuos.

 

172
Suscribirse
Notificación
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
0
¡Aquí puedes dejar tus comentarios!x