La nueva generación del Pebble Round llega en mayo con interesantes especificaciones técnicas, un diseño cuidado y un enfoque claro: ofrecer funcionalidad sólida con autonomía prolongada. En este artículo analizamos al detalle sus características, comparándolo con modelos históricos y discutiendo su papel en el mercado actual de wearables.

La marca Pebble fue una de las pioneras en el segmento de relojes inteligentes con pantalla de tinta electrónica y autonomía destacada. Tras años de ausencia tras su desaparición en 2016 y la adquisición de sus activos por Fitbit y luego Google, su creador original Eric Migicovsky ha recuperado los derechos de la marca y, bajo la empresa Core Devices, ha ido relanzando nuevos dispositivos. El Pebble Round 2, que estará disponible para pre-pedido desde ya por 199 $ y empezará a enviarse en mayo de 2026, es el último de ellos, combinando un diseño circular elegante con funcionalidades básicas típicas de smartwatch.

Este reloj se posiciona como una alternativa más sencilla frente a los smartwatches convencionales: incorpora una pantalla e-paper a color de 1,3 pulgadas con resolución 260 × 260 píxeles y densidad de 283 dpi, combinación que permite buena visualización de texto y bajo consumo energético. La autonomía estimada alcanza hasta 14 días por carga, un dato que supera con creces a la mayoría de relojes con pantallas LCD o AMOLED, que suelen requerir carga diaria o cada pocos días. La batería de litio está calibrada para equilibrar tamaño y capacidad, aunque como ocurre en la industria, con cada ciclo de carga la capacidad decrece progresivamente, situándose el desgaste típico en torno al 20 % tras unos 500 ciclos de carga según análisis de baterías similares.

Diseño y especificaciones técnicas detalladas

El Pebble Round 2 mantiene un cuerpo metálico de acero inoxidable con cristal frontal opticamente unido al panel, lo que mejora los ángulos de visión y reduce reflejos internos. Con un grosor de 8,1 mm, es apenas ligeramente más grueso que el modelo histórico original de 2015, pero ofrece mayor pantalla y una apariencia más moderna y sobria.

Tecnológicamente, el reloj integra un sistema operativo PebbleOS, abierto y compatible con miles de aplicaciones y esferas disponibles en la Pebble Appstore, lo que permite personalizar la experiencia con datos útiles a partir de distintas fuentes. Su chip principal, un procesador ARM Cortex-M33 a ~240 MHz, no compite con SoCs más potentes de smartwatches con Wear OS o watchOS, pero sí asegura eficiencia y respuesta fluida en tareas básicas. El sistema de entrada combina cuatro botones físicos alrededor de la corona con interfaz táctil, de manera que los usuarios pueden interactuar con notificaciones, cronómetro o ajustes sin depender exclusivamente de la pantalla.

En cuanto a sensórica, el Round 2 incorpora acelerómetro y magnetómetro, que permiten medir pasos y ciclos de sueño automáticamente, aunque no cuenta con sensor de frecuencia cardíaca ni GPS integrado, algo que limita sus capacidades para seguimiento deportivo avanzado. La resistencia al agua está planteada hasta 30 metros de profundidad (equivalente a 3 atm), lo que permite su uso diario y sin preocupaciones frente a salpicaduras y lluvia.

Comparación con generaciones anteriores y competidores

Para entender mejor lo que representa el Pebble Round 2 es útil compararlo con el Pebble Time Round original, lanzado en 2015. El modelo de entonces contaba con una pantalla de 1 pulgada y resolución 180 × 180, con una autonomía real de alrededor de 2 días, lo cual era adecuado para su momento pero claramente limitado frente a otros modelos de la marca o de terceros. El nuevo modelo multiplica por 5-7 la autonomía estimada y casi duplica la superficie útil de pantalla, lo que se traduce en mayor legibilidad y funcionalidad.

Frente a relojes actuales que utilizan pantallas AMOLED (por ejemplo, modelos populares como el Apple Watch o Samsung Galaxy Watch), la apuesta por e-paper sitúa al Round 2 en un segmento diferente: prioriza autonomía y lectura en exteriores sobre efectos visuales intensos o aplicaciones gráficamente exigentes. Además, mientras algunos compañeros de mercado incluyen sensores avanzados de salud, monitorización continua de ritmo cardíaco y GPS, el Pebble se enfoca en funciones de notificación, control y datos básicos de actividad. Esta estrategia lo hace más atractivo para usuarios que no necesitan métricas deportivas avanzadas o funciones complejas de smartwatch.

Usabilidad en el día a día

En la práctica, el Pebble Round 2 funciona como un complemento al smartphone: muestra notificaciones, permite responder mensajes (con funciones de voz disponibles inicialmente en Android y con apoyo para iOS en el futuro cercano), controla reproducción de música y permite ejecutar aplicaciones sencillas. La combinación de botones físicos junto con la pantalla táctil facilita la navegación, algo especialmente relevante cuando la interfaz e-paper ofrece tiempos de refresco distintos a pantallas LCD convencionales.

La autonomía de dos semanas es particularmente destacable. Mientras que muchos dispositivos con pantalla AMOLED o similares necesitan recarga cada 1-2 días (por ejemplo, si un smartwatch típico con pantalla color y sensor de ritmo cardíaco activo puede agotar su batería en menos de 48 horas), la eficiencia energética del e-paper permite mantener funciones esenciales activas sin comprometer la vida útil de la batería. Esta es quizá la característica que más diferencia al Round 2 frente a la competencia directa y que puede resultar decisiva para un tipo de usuario menos interesado en métricas deportivas y más en conectividad básica.

Es importante señalar que, aunque el Round 2 ofrece miles de watchfaces y un ecosistema de apps, su catálogo no compite en volumen con las plataformas de Apple o Wear OS. Estas últimas suelen tener decenas de miles de aplicaciones disponibles, incluyendo opciones avanzadas para deporte y productividad, mientras que PebbleOS tiene cientos o pocos miles menos. Esto no implica una carencia de utilidades básicas, pero sí una limitación para quienes busquen un ecosistema amplio y diverso.

El producto principal: Pebble Round 2

El Pebble Round 2 simboliza una reinterpretación de lo que puede ser un smartwatch eficiente y discreto en 2026. Su pantalla de 1,3 pulgadas con tecnología e-paper a color y densidad de 283 dpi ofrece un equilibrio entre consumos bajos y visualización nítida de texto y notificaciones. La decisión de integrar ambos métodos de interacción —botones físicos y pantalla táctil— responde a la filosofía original de Pebble de ofrecer control versátil sin depender exclusivamente de una superficie táctil. En tests técnicos, la pantalla siempre activa con tasa de refresco baja consume menos energía que un panel LCD tradicional, permitiendo extender la autonomía sin sacrificios evidentes de lectura.

La construcción con acero inoxidable y resistencia al agua IP equivalente a 3 atm lo hace adecuado para el uso diario en condiciones diversas, aunque no está diseñado para entrenamiento intenso bajo agua ni registro de métricas como ritmo cardíaco continuo o mapas GPS. Esto deja claro que la propuesta de valor no es competir directamente con smartwatches de gama alta en salud y deporte, sino más bien ofrecer funcionalidad diaria clara y duradera con foco en eficiencia energética.

Reflexiones finales

El Pebble Round 2 es un smartwatch con personalidad técnica bien definida y una apuesta clara por la autonomía y la simplicidad funcional. Si bien no incorpora todos los sensores avanzados ni la potencia de dispositivos de gama alta, su enfoque en eficiencia, autonomía prolongada y compatibilidad con iOS y Android lo hacen interesante para un segmento de usuarios concretos. La combinación de pantalla e-paper color, botones físicos, resistencia al agua, y un sistema operativo abierto con miles de apps proporciona una experiencia distinta a la habitual en wearables modernos.

Este producto representa un enfoque alternativo a las tendencias predominantes del mercado, apostando por lo esencial y bien ejecutado, más que por métricas complejas o hardware con sensores muy sofisticados. Para quien priorice duración de batería y notificaciones discretas con opciones técnicas robustas, el Pebble Round 2 puede ser una opción sólida. Aun así, su nicho es específico: no ofrece monitorización de salud avanzada ni funciones deportivas profundas que muchos smartwatches modernos incluyen como estándar.

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