Los teléfonos plegables han dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en uno de los segmentos más interesantes del mercado móvil premium. Tras varios años de evolución, fabricantes como Motorola y Samsung han conseguido mejorar la resistencia de las bisagras, reducir el grosor de los dispositivos y ofrecer pantallas con pliegues cada vez menos visibles. Ahora, el foco también apunta a Apple, cuyos primeros modelos plegables parecen estar mucho más cerca de convertirse en realidad. Mientras tanto, Motorola sigue refinando su propuesta con el nuevo Razr 70 Ultra, un terminal que apuesta más por la experiencia de uso y el diseño que por una revolución de especificaciones. Todo ello dibuja un panorama en el que la competencia promete acelerar la innovación durante los próximos años.
El mercado de los plegables entra en una nueva etapa
Durante mucho tiempo los smartphones plegables fueron considerados productos de nicho. Sus elevados precios, la incertidumbre sobre la durabilidad de las pantallas flexibles y unas primeras generaciones todavía inmaduras hacían difícil justificar su compra para el usuario medio.
Sin embargo, la situación ha cambiado de forma notable. Los fabricantes han perfeccionado tanto los materiales como los mecanismos de apertura, mientras que Android ha incorporado funciones específicas para sacar partido a las pantallas flexibles mediante ventanas múltiples, continuidad entre pantallas y multitarea más eficiente.
En este contexto aparece el Motorola Razr 70 Ultra, un modelo que no pretende reinventar completamente la familia Razr, sino pulir muchos de los aspectos que ya funcionaban bien en generaciones anteriores. Según la revisión que han hecho en T3 Motorola ha preferido una evolución continuista antes que introducir cambios radicales.
Motorola apuesta por perfeccionar la fórmula
El Razr 70 Ultra mantiene el formato tipo concha que tan popular hizo al Razr original, aunque adaptado completamente a las necesidades actuales. El dispositivo conserva una gran pantalla exterior que permite ejecutar aplicaciones completas sin necesidad de desplegar el teléfono, uno de los elementos diferenciadores frente a varios de sus rivales.
Su pantalla interna alcanza las 7 pulgadas con resolución de 2.992 × 1.224 píxeles y una frecuencia de actualización de hasta 165 Hz. Además, el brillo máximo puede llegar a los 5.000 nits en determinados contenidos HDR, una cifra muy elevada incluso dentro del segmento premium. Técnicamente, el panel utiliza tecnología OLED LTPO, lo que permite variar dinámicamente la frecuencia de refresco para reducir el consumo energético cuando no es necesaria la máxima fluidez.
Otro aspecto interesante es la batería, que aumenta hasta los 5.000 mAh. Aunque pueda parecer un incremento modesto sobre el papel, la combinación de una mayor capacidad con un procesador más eficiente permite mejorar la autonomía diaria sin incrementar excesivamente el peso del conjunto.
Un diseño que sigue siendo uno de sus mayores argumentos
Motorola continúa apostando por convertir el Razr en un producto que destaque visualmente. Mientras otros fabricantes buscan diseños más sobrios, la compañía mantiene su colaboración con Pantone para ofrecer acabados exclusivos, incluyendo materiales como Alcantara o incluso revestimientos con efecto madera según la versión elegida.
El teléfono pesa alrededor de 199 gramos y cuenta con certificación IP48 frente al polvo y al agua, una mejora importante respecto a generaciones anteriores de teléfonos plegables, tradicionalmente más delicados debido a la complejidad de sus mecanismos internos. La bisagra también ha sido refinada para ofrecer una apertura más sólida y reducir todavía más la visibilidad del pliegue central.
Desde un punto de vista mecánico, el sistema distribuye las tensiones de flexión sobre una superficie mayor de la pantalla flexible, disminuyendo la concentración de esfuerzos en la línea del pliegue y mejorando potencialmente la vida útil del panel tras miles de ciclos de apertura y cierre. Este tipo de ingeniería resulta fundamental en dispositivos cuya durabilidad depende directamente del comportamiento de materiales ultrafinos sometidos a deformaciones continuas.
Una cámara con mejoras discretas pero interesantes
Quizá el apartado fotográfico sea donde Motorola ha realizado una actualización menos llamativa, aunque sí introduce novedades técnicas relevantes.
El principal cambio es la incorporación de un nuevo sensor LOFIC (Lateral Overflow Integration Capacitor), una tecnología diseñada para ampliar considerablemente el rango dinámico de las fotografías. Este tipo de sensores permite almacenar una mayor cantidad de carga eléctrica antes de saturarse, reduciendo la pérdida de detalle tanto en altas luces como en sombras intensas.
Según explica T3, este sensor también hace posible nuevas funciones basadas en inteligencia artificial, como Frame Match, orientada a facilitar retratos mejor encuadrados incluso cuando otra persona realiza la fotografía.
No obstante, las mejoras no convierten al Razr 70 Ultra en el mejor móvil para fotografía. Las imágenes con buena iluminación mantienen un nivel muy elevado, pero el zoom digital continúa siendo uno de sus puntos más débiles frente a algunos modelos tradicionales de gama alta.
Potencia suficiente para la gama premium
En el interior encontramos el procesador Snapdragon 8 Elite acompañado por 16 GB de memoria RAM y 512 GB de almacenamiento interno.
Aunque algunos usuarios esperaban un salto mayor respecto a la generación previa, el rendimiento sigue situándose entre los mejores del mercado. La CPU incorpora núcleos de alto rendimiento combinados con núcleos de eficiencia energética, mientras que la GPU permite ejecutar videojuegos exigentes con tasas elevadas de imágenes por segundo.
Desde una perspectiva técnica, la memoria LPDDR5X ofrece un ancho de banda muy superior al de generaciones anteriores, reduciendo las latencias durante la ejecución simultánea de múltiples aplicaciones. El almacenamiento UFS 4.0 también acelera notablemente las velocidades de lectura y escritura, favoreciendo tiempos de carga muy reducidos tanto en juegos como en aplicaciones profesionales.
En el apartado de conectividad tampoco faltan Wi-Fi 7, Bluetooth de última generación, NFC y compatibilidad con redes 5G.
Apple prepara su entrada definitiva
Mientras Motorola continúa consolidando su posición dentro del mercado plegable, todas las miradas también apuntan hacia Apple.
Durante años los rumores sobre un iPhone plegable han ido apareciendo y desapareciendo, pero la situación parece haber cambiado. Diversas informaciones apuntan a que la compañía estaría acelerando sus planes y aumentando incluso las previsiones de producción de su primer dispositivo plegable.
El reportaje publicado por The Independent señala que Apple habría decidido esperar hasta disponer de una tecnología suficientemente madura antes de lanzar su propuesta, priorizando la fiabilidad frente a ser la primera en llegar al mercado.
Todo indica que el futuro iPhone Ultra Fold adoptará un formato tipo libro, más cercano a un pequeño tablet que al diseño tipo concha utilizado por Motorola. La estrategia permitiría aprovechar mejor el ecosistema de iPadOS y las funciones de productividad desarrolladas durante los últimos años.
Una competencia que beneficiará al usuario
La posible entrada de Apple supone una excelente noticia para todo el sector. La competencia suele acelerar la innovación, mejorar el soporte de software y presionar a los fabricantes para ofrecer dispositivos más completos.
Motorola ya ha demostrado que puede competir de tú a tú con Samsung en determinados aspectos, especialmente en el tamaño de la pantalla exterior y en el diseño industrial de sus dispositivos. Sin embargo, todavía existen áreas donde algunos rivales mantienen ventaja, como el número de años de actualizaciones de software o determinados apartados fotográficos.
La evolución de los plegables también está permitiendo reducir progresivamente los costes de fabricación. A medida que aumenta el volumen de producción de pantallas OLED flexibles y mecanismos de bisagra, resulta más sencillo que aparezcan modelos con precios algo más contenidos durante los próximos años.
Reflexiones finales
El Motorola Razr 70 Ultra no representa una revolución respecto a su predecesor, pero sí una evolución muy cuidada de un concepto que ya estaba funcionando bien. La combinación de una pantalla exterior realmente útil, una autonomía mejorada, un diseño muy atractivo y pequeños avances en fotografía convierten al terminal en una de las referencias dentro de los móviles plegables tipo concha.
Al mismo tiempo, la posible llegada del primer iPhone plegable amenaza con transformar completamente este mercado. Apple suele entrar tarde en determinadas categorías, pero cuando lo hace acostumbra a atraer una enorme atención tanto de consumidores como de desarrolladores.
Los próximos dos años probablemente marcarán el momento en que los teléfonos plegables dejen definitivamente de ser dispositivos exclusivos para entusiastas y comiencen a competir de igual a igual con los smartphones convencionales de gama alta.
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