TerraMaster ha lanzado una caja externa que combina en un mismo chasis cuatro ranuras M.2 NVMe y cuatro bahías SATA de 3,5 pulgadas. La idea es sencilla. Usar unidades rápidas para los datos de trabajo y discos duros baratos para el archivo. Todo ello a través de un único cable USB-C. El planteamiento tiene sentido sobre el papel, pero la conexión de 10 Gbps limita el rendimiento de las unidades NVMe. Además, el equipo no incluye RAID por hardware, así que la redundancia depende del software que instale cada usuario. En este artículo repasamos qué ofrece la D8 Hybrid 2, cómo se comporta en las pruebas publicadas, cuánto cuesta llenarla y a quién le puede encajar. También comentamos las alternativas más razonables si lo que buscas es velocidad pura o simplemente capacidad al menor precio posible.
Una caja con dos tipos de almacenamiento
La D8 Hybrid 2 es una carcasa de ocho bahías con chasis de aluminio y exterior de plástico. Mide unos 22,2 cm de ancho, 15,2 cm de alto y 17,8 cm de fondo. Pesa cerca de 1,8 kg sin unidades. Según el análisis de PCWorld, la mitad de las bahías son ranuras M.2 2280 y la otra mitad admiten discos SATA de 3,5 pulgadas.
El acceso es cómodo. Las ranuras NVMe quedan bajo una tapa lateral que se sujeta con dos tornillos de mano. Las unidades M.2 se fijan también sin herramientas. Las bahías SATA usan bandejas con raíles de cambio rápido. TerraMaster incluye los tornillos para montar unidades de 2,5 pulgadas, ya sean discos o SSD.
En la parte trasera hay una única conexión USB 3.2 Type-C de 10 Gbps, la entrada de corriente y un ventilador de buen tamaño. También hay un conmutador de gestión de energía. Con él eliges entre un modo de ahorro profundo cuando la caja no se usa y un modo activo que solo duerme los discos inactivos.
Dentro trabajan tres controladores de Realtek: el RTS5432, el RTL9210CN y el RTL9201. El fabricante añade una versión de Aomei Backupper llamada TPC Backupper, un programa de copias de seguridad bastante completo.
El rendimiento lo decide el puerto
Aquí está el punto clave. Un enlace de 10 Gbps deja un techo práctico en torno a 1 GB/s. Las pruebas de PCWorld se hicieron con dos Crucial T710 PCIe 5.0, capaces de llegar a 15 GB/s por sí solos. Conectados a la caja, quedan limitados a una fracción mínima de esa cifra, aproximadamente una quinceava parte.
Con unidades SATA la situación es distinta. Un disco duro moderno ronda los 250 MB/s y un SSD SATA llega a unos 550 MB/s si se usan por separado. Dos SSD SATA en RAID 0 suman cerca de 1.100 MB/s y saturan el bus. Harían falta cuatro discos duros actuales en RAID 0 para acercarse a ese límite. Y el acceso aleatorio de un disco mecánico seguiría siendo mucho más lento.
En las mediciones, la caja quedó en sexta posición entre 15 dispositivos de 10 Gbps. Algunos de ellos eran simples memorias USB. En CrystalDiskMark 8 las lecturas y escrituras secuenciales quedaron muy cerca de las del TerraMaster D1 SSD y de la Teamgroup Expert P34F. En las transferencias reales de 48 GB y 450 GB, el resultado fue bueno sin llegar a destacar. En el uso diario, la diferencia frente a otros SSD externos de 10 Gbps sería difícil de notar.
Hay un detalle práctico que ahorra dinero. Si ya tienes SSD NVMe PCIe 3.0 de una generación anterior, te sirven de sobra para llenar ese bus. No necesitas comprar unidades PCIe 4.0 o 5.0, que pueden ser hasta diez veces más rápidas de lo que la caja es capaz de mover.
Precio y coste real de montarla
La caja vacía cuesta unos 300 dólares en la tienda del fabricante y en Newegg. En Amazon EE. UU. aparecía por 224,99 dólares en el momento de la consulta. Pero, como pasa con cualquier almacenamiento externo, lo caro son las unidades internas.
Con los precios que cita el análisis, un NVMe de 1 TB ronda los 160 dólares y un disco duro de 4 TB cuesta parecido. Llenar las ocho bahías con ese criterio da 20 TB de capacidad bruta. Solo en unidades supone unos 1.300 dólares, sin contar la caja. Si tiras por lo alto, la cuenta se dispara. Cuatro NVMe de 8 TB rondarían los 10.000 dólares. Cuatro discos de 32 TB se acercarían a los 5.000 dólares.
Conviene tenerlo en cuenta antes de comprar. La caja es la parte barata del proyecto. Lo que decide el presupuesto es qué vas a meter dentro.
RAID por software: la pieza que falta
La ausencia de RAID por hardware es la limitación más incómoda. Si quieres duplicar datos o repartir lecturas entre discos, tienes que resolverlo con programas. En Windows, el autor del análisis descarta Storage Spaces por lento y poco fiable. Tampoco sirve la administración de discos, porque no admite RAID sobre unidades extraíbles.
Su recomendación es SoftRAID de OWC, que cuesta 150 dólares. Permite crear matrices RAID 0, 1, 1+0, 4 y 5. Además, deja usar en Windows matrices APFS y HFS+ creadas en un Mac. Es decir, RAID multiplataforma con la misma caja. En macOS, el RAID nativo rinde igual que el de OWC y no sufre la limitación con unidades externas.
El autor apunta también un truco. Se puede descargar la versión de prueba Pro para crear las matrices y seguir accediendo a ellas después con la edición Standard, gratuita. Con esta también se sustituyen unidades averiadas. Es una vía legítima pero limitada, y quien vaya a depender de estas matrices a diario debería valorar la licencia.
¿Merece la pena?
Depende de lo que busques. La D8 Hybrid 2 encaja si quieres mucha capacidad en un solo equipo. También si valoras cambiar unidades sin herramientas y mezclar SSD y discos duros. Como almacén de archivos, copias de seguridad y proyectos voluminosos funciona bien.
Falla si compras la caja pensando en la velocidad del NVMe. Para eso existen opciones con más ancho de banda, como el TerraMaster D4 SSD o la OWC Express 4M2, que aprovechan mucho mejor las unidades rápidas. Y si solo quieres capacidad barata, una caja SATA como la TerraMaster D4-320 sale más económica. No pagas por unas ranuras M.2 que quizá no uses.
Reflexiones adicionales
El almacenamiento externo de gama media vive una contradicción. Las unidades NVMe son cada vez más rápidas, pero las conexiones USB de uso común no avanzan al mismo ritmo. Una caja híbrida de 10 Gbps es una solución de compromiso. Sirve, pero desperdicia buena parte de lo que pagas en los SSD más caros.
Otra lección es que un chasis con muchas bahías no equivale a un sistema de almacenamiento completo. Sin RAID por hardware, la protección de los datos queda en manos del software y del propio usuario. Una matriz mal configurada da falsa seguridad. Conviene recordar que RAID no sustituye a una copia de seguridad independiente.
Para quien ya trabaja con un NAS en casa, esta caja puede ser un complemento útil. Sirve como almacén de respaldo o como unidad de trabajo conectada por USB a un solo equipo. Pero no la vemos como sustituto de un NAS de red, que ofrece acceso compartido, servicios y gestión de discos integrada.16
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