Boya ha presentado el Notra Neo, la segunda generación de su grabador con inteligencia artificial, y el detalle que más llama la atención no es ninguna especificación aislada sino la forma en que el dispositivo evita hacer preguntas. En lugar de obligar al usuario a elegir entre modos de grabación cada vez que cambia de contexto, el Notra Neo detecta automáticamente si estás en una sala con varias personas, en una llamada telefónica o conectado a unos auriculares Bluetooth, y ajusta su comportamiento sin que nadie toque un botón. La compañía lo ha presentado en la IFA 2026 en Berlín, la feria que del 4 al 8 de septiembre reúne a buena parte de la industria de electrónica de consumo, y lo plantea como una evolución que simplifica en lugar de acumular ajustes. El resultado es un objeto pensado para gente que pasa el día saltando de clase en clase, de reunión en reunión o de videollamada en videollamada, sin que la herramienta de grabación se convierta en un paso más que gestionar.
Tres modos, cero decisiones manuales
El Notra Neo (78 EUR) se apoya en tres modos de captura que cubren los escenarios más habituales de cualquier jornada con conversaciones dispersas. El modo Ambient Recording está pensado para clases, reuniones presenciales, entrevistas y debates en grupo, situaciones en las que el micrófono necesita captar toda una sala y no solo a la persona que sostiene el dispositivo. Boya ha equipado este modo con una captación de 360 grados con un alcance de 5 metros, suficiente para sentarse al fondo de un aula o en el extremo de una mesa de conferencias y seguir registrando cada intervención con claridad. El modo Phone Call Recording resuelve la grabación de llamadas telefónicas sin configuración adicional, mientras que Bluetooth Recording es el que introduce el matiz más interesante: capta el audio que circula por dispositivos conectados en lugar del que viaja por el aire, algo pensado para clases online, videollamadas y entrevistas que se desarrollan enteramente a través de unos auriculares. Es un reconocimiento directo de cuánta comunicación profesional ya no ocurre en una sala física sino dentro de un canal Bluetooth.
De la grabación al texto útil
Una vez capturado el audio, el Notra Neo lo transcribe a texto en más de 140 idiomas y dialectos, además de etiquetar quién dijo qué en cada momento. Esa identificación de hablantes resulta más relevante de lo que parece a primera vista: cualquiera que haya intentado transcribir un debate grupal sabe lo rápido que el resultado se convierte en un bloque de texto sin atribución clara. Para aulas multilingües o equipos internacionales, esa misma función permite repasar una conversación sin depender de haber entendido cada palabra en el momento en que se pronunció. El sistema de inteligencia artificial del dispositivo va un paso más allá y convierte esas transcripciones en resúmenes, listas de tareas, mapas mentales y conclusiones, apoyándose en más de 60 plantillas adaptadas a distintos tipos de conversación. Una clase se transforma así en apuntes de repaso en lugar de horas de audio por reescuchar, y una reunión se convierte en un listado de decisiones y pasos siguientes sin que nadie tenga que redactarlo a mano.
Autonomía y almacenamiento pensados para el día a día
Ninguna de estas funciones sirve de mucho si el hardware no aguanta el ritmo de uso real, y aquí el Notra Neo aporta cifras concretas: hasta 20 horas de grabación continua y 8 GB de almacenamiento interno, suficiente para cubrir un semestre completo de clases o varios días de conferencia sin depender de un enchufe cercano. El cuerpo del dispositivo se mantiene lo bastante compacto como para llevarlo en un bolsillo o en un estuche, un detalle que encaja con la filosofía general del producto: reducir la fricción en lugar de sumarle capas. Todo el contenido generado vive dentro de la aplicación Boya OS y su plataforma web, sincronizado entre dispositivos, con opciones de exportación en audio, texto y mapas mentales, de manera que el material pueda integrarse en el flujo de trabajo que cada usuario ya tenga montado. A esto se suma una función de búsqueda por inteligencia artificial que permite localizar información concreta dentro de horas de grabación, útil para recuperar una decisión tomada semanas atrás o una cita exacta de una entrevista antigua sin tener que rebobinar nada.
El producto en el contexto del mercado de grabadoras con IA
El Notra Neo no aparece en un vacío. El mercado de dispositivos de toma de notas con inteligencia artificial ha pasado de ser un nicho de early adopters a una categoría con cifras propias, y la fragmentación en pines, tarjetas de bolsillo, bolígrafos inteligentes y grabadores como el de Boya responde a que cada formato resuelve un escenario de uso distinto, como recoge este análisis sobre el auge del hardware de notas con IA, que sitúa el valor global de este mercado en más de 740 millones de dólares para 2026, con un crecimiento anual compuesto cercano al 18,75 por ciento. Ese mismo reporte apunta a que el ecosistema es aditivo: los usuarios suelen empezar con un dispositivo para un escenario concreto y acaban sumando otros según lo necesitan, algo que casa con la propuesta multimodo del Notra Neo en lugar de obligarlo a competir con un único gesto diferencial. Un repaso reciente sobre grabadoras con IA en formato pin y tarjeta, publicado por TechCrunch, confirma además que la ausencia de suscripción obligatoria y la transcripción ilimitada por compra única se están convirtiendo en argumentos de venta habituales en esta categoría, un punto que Boya no destaca explícitamente pero que conviene vigilar cuando el dispositivo llegue a tiendas fuera de Asia.
Reflexiones finales
Lo que distingue al Notra Neo no es una función aislada sino la decisión de diseño que recorre todo el producto: construir un grabador alrededor de los hábitos reales de la gente en lugar de pedirles que cambien esos hábitos para adaptarse al dispositivo. Boya plantea esta segunda generación como un ejercicio de recorte de complejidad más que de acumulación de funciones, y en un mercado donde cada fabricante añade una plantilla más o un modo más, esa apuesta por reducir pasos merece atención. Queda por ver cómo se comporta la detección automática de modo en condiciones reales, fuera del entorno controlado de una feria, y si la promesa de 20 horas de autonomía se sostiene con un uso intensivo de transcripción y búsqueda por inteligencia artificial en segundo plano. De confirmarse, el Notra Neo apunta a un tipo de dispositivo que no compite por tener más opciones, sino por necesitar menos intervención del usuario para hacer bien su trabajo.
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