WiiM ha logrado hacerse un hueco en el mercado del audio doméstico gracias a una gama de reproductores de música en red y amplificadores compactos que destacan por ofrecer un buen equilibrio entre prestaciones, facilidad de uso y precio. Ahora la compañía quiere dar un paso más con la presentación de la WiiM Bar, su primera barra de sonido, un producto que no pretende limitarse a mejorar el audio del televisor. La idea es convertirla en el auténtico centro multimedia del salón, integrando reproducción musical, funciones de cine en casa, compatibilidad con los principales servicios de streaming y posibilidades de expansión mediante otros dispositivos del ecosistema WiiM. Con esta propuesta, el fabricante entra en un mercado muy competitivo dominado por marcas con una larga trayectoria, aunque lo hace aportando una filosofía diferente que prioriza la conectividad y la flexibilidad del sistema.

Una nueva apuesta para un mercado muy competitivo

El mercado de las barras de sonido lleva varios años creciendo a un ritmo constante. Los televisores actuales son cada vez más delgados y estilizados, pero esa reducción del grosor limita el espacio disponible para instalar altavoces de calidad. El resultado es que incluso modelos de gama alta ofrecen un sonido que suele quedarse corto cuando se trata de reproducir películas, conciertos o videojuegos con una escena sonora amplia.

En este contexto, las barras de sonido han pasado de ser un accesorio opcional a convertirse en uno de los complementos más habituales para cualquier televisor moderno. Sin embargo, el sector también ha evolucionado. Ya no basta con ofrecer unos graves más potentes o unos diálogos más claros. Los usuarios esperan compatibilidad con formatos de audio tridimensional, integración con asistentes inteligentes, reproducción de música en streaming y la posibilidad de ampliar el sistema sin necesidad de sustituir todo el equipo.

Precisamente esa es la filosofía que ha seguido WiiM con su nuevo producto. Según How-To Geek la compañía quiere que la WiiM Bar sustituya no solo a los altavoces integrados del televisor, sino también a otros dispositivos dedicados a la reproducción musical, aprovechando la experiencia acumulada por la marca en el desarrollo de reproductores de audio conectados.

Este movimiento resulta coherente con la evolución del fabricante. Hasta ahora, WiiM era conocida principalmente por dispositivos como WiiM Mini, WiiM Pro o WiiM Amp, orientados a digitalizar equipos de sonido tradicionales o crear sistemas de audio multisala. Con la llegada de la WiiM Bar, la empresa traslada toda esa experiencia a un formato mucho más orientado al salón y al entretenimiento audiovisual.

WiiM Bar: el centro de toda la experiencia multimedia

La protagonista de este lanzamiento es, naturalmente, la WiiM Bar. A primera vista mantiene el diseño sobrio característico de este tipo de dispositivos, aunque incorpora algunos elementos poco habituales que buscan diferenciarla de la competencia.

Uno de ellos es la presencia de una pantalla táctil circular de 2,1 pulgadas situada en la parte frontal. Mientras que muchas barras de sonido únicamente muestran pequeños indicadores LED o dependen completamente de una aplicación móvil para cualquier ajuste, WiiM ha optado por ofrecer una interfaz visual integrada desde la que consultar información sobre la reproducción, cambiar la fuente de entrada o modificar determinados parámetros del sistema.

La pantalla también puede mostrar la portada del álbum que está sonando cuando se utiliza como reproductor musical independiente, una función que aporta un toque más atractivo y evita tener que recurrir continuamente al teléfono móvil.

Pero el verdadero interés del dispositivo está en su arquitectura interna.

La WiiM Bar utiliza una configuración de audio 3.0.2, una nomenclatura que indica la presencia de tres canales frontales dedicados a reproducir el sonido principal y dos canales verticales encargados de generar efectos de altura compatibles con Dolby Atmos. En lugar de instalar altavoces en el techo, estos canales disparan el sonido hacia arriba para que rebote sobre el techo de la habitación y llegue posteriormente al oyente creando una sensación envolvente.

Desde el punto de vista técnico, el conjunto está formado por ocho transductores independientes junto con cuatro radiadores pasivos destinados a reforzar la respuesta en bajas frecuencias. Los transductores incluyen tweeters para reproducir las frecuencias más altas y altavoces de medios especialmente optimizados para mejorar la claridad de las voces.

El procesado digital de la señal se encarga posteriormente de distribuir el contenido entre todos los altavoces aplicando filtros activos y algoritmos de corrección de fase. Esta gestión permite mantener una escena sonora coherente incluso cuando el usuario se encuentra ligeramente desplazado respecto al eje central del televisor.

Según TechRadar, la barra es compatible tanto con Dolby Atmos como con DTS:X, dos de los estándares de audio espacial más extendidos actualmente tanto en plataformas de streaming como en discos Blu-ray Ultra HD.

Esta compatibilidad permite reproducir bandas sonoras con objetos de audio independientes, donde los efectos no se asignan únicamente a canales concretos, sino que pueden posicionarse dinámicamente dentro de un espacio tridimensional.

Mucho más que un sistema para ver películas

Aunque la mayoría de fabricantes centran el marketing de sus barras de sonido en el cine doméstico, WiiM ha decidido reforzar especialmente el apartado musical.

No resulta extraño teniendo en cuenta el historial de la compañía. Sus productos anteriores ya estaban orientados a usuarios interesados en reproducir música en alta calidad desde servicios online, por lo que la WiiM Bar hereda buena parte de esas funciones.

En la práctica puede utilizarse incluso con el televisor completamente apagado. Basta con abrir la aplicación WiiM Home o utilizar alguno de los sistemas de transmisión compatibles para enviar música directamente al dispositivo.

La barra admite Spotify Connect, TIDAL Connect, Google Cast, Qobuz Connect y Roon, además de integrarse con numerosos servicios adicionales mediante la aplicación oficial.

Esta estrategia convierte al dispositivo en una especie de híbrido entre barra de sonido y reproductor Hi-Fi conectado.

Desde una perspectiva técnica, el sistema utiliza conectividad Wi-Fi 6E para minimizar la congestión del espectro inalámbrico, especialmente en viviendas donde existen numerosos dispositivos conectados simultáneamente. La incorporación de Bluetooth 5.4 también mejora la estabilidad de las conexiones inalámbricas de corto alcance y reduce el consumo energético respecto a generaciones anteriores.

Uno de los aspectos que más llaman la atención es la ausencia de compatibilidad con AirPlay 2. Aunque este protocolo continúa siendo muy popular entre usuarios del ecosistema Apple, WiiM parece haber preferido centrar sus esfuerzos en plataformas abiertas y en servicios específicos para audio de alta fidelidad.

Un sistema preparado para crecer con el tiempo

Una de las características más interesantes de la WiiM Bar es que no se trata de un producto cerrado. El fabricante ha diseñado la barra para que pueda convertirse en el punto de partida de un sistema de sonido mucho más completo sin obligar al usuario a sustituir el equipo cuando quiera mejorar la experiencia.

Inicialmente funciona como una barra de sonido con configuración 3.0.2, pero el ecosistema WiiM permite incorporar posteriormente un subwoofer inalámbrico y un par de altavoces traseros compatibles. De esta forma es posible evolucionar hasta una configuración 5.1.2, mucho más adecuada para disfrutar de películas y videojuegos con sonido envolvente.

Esta posibilidad tiene una ventaja evidente desde el punto de vista económico. Muchos usuarios no desean realizar un desembolso elevado desde el primer momento, pero sí agradecen poder ampliar el sistema poco a poco conforme cambian sus necesidades o aumenta el presupuesto disponible.

Para que esa expansión funcione correctamente, el sistema debe sincronizar todos los dispositivos con una precisión muy elevada. En aplicaciones de cine en casa, una diferencia de apenas 10 o 20 milisegundos entre canales puede resultar perceptible, especialmente durante escenas de acción o conciertos. Por ello, WiiM emplea algoritmos de sincronización inalámbrica que mantienen alineados todos los altavoces del sistema, evitando ecos o desfases que podrían perjudicar la experiencia de escucha.

La compañía también aprovecha la infraestructura ya desarrollada para sus reproductores de audio en red, permitiendo integrar la barra dentro de un sistema multisala. Así, una misma canción puede reproducirse simultáneamente en distintas habitaciones de la vivienda manteniendo una sincronización prácticamente perfecta.

Ajuste automático para adaptarse a cada salón

No todas las viviendas presentan las mismas condiciones acústicas. El tamaño de la habitación, la altura del techo, la presencia de alfombras, cortinas o grandes superficies de cristal modifican notablemente la forma en la que el sonido llega al oyente.

Por este motivo, la WiiM Bar incorpora un sistema de calibración denominado RoomFit, diseñado para analizar la respuesta acústica de la estancia y adaptar automáticamente la reproducción.

El proceso resulta bastante sencillo. Utilizando el micrófono del teléfono móvil, la aplicación reproduce una serie de señales de prueba que permiten medir cómo responde la habitación en distintas frecuencias. Posteriormente, el software genera una curva de ecualización personalizada que compensa parte de las irregularidades detectadas.

Desde el punto de vista técnico, este procedimiento modifica diferentes filtros paramétricos digitales para corregir resonancias, reducir cancelaciones producidas por reflexiones y equilibrar la respuesta en frecuencia del sistema. En determinadas habitaciones es posible obtener mejoras apreciables en la claridad de las voces y en la definición de los graves sin necesidad de modificar físicamente la ubicación de la barra.

Además de RoomFit, WiiM incorpora un modo específico denominado Clear Voice, orientado a mejorar la inteligibilidad de los diálogos.

Esta función utiliza algoritmos de procesamiento digital apoyados por inteligencia artificial para identificar el rango de frecuencias donde se concentra la voz humana y aumentar ligeramente su presencia respecto a la música o los efectos especiales. El resultado es especialmente útil en películas donde las conversaciones suelen quedar enmascaradas por explosiones, bandas sonoras o escenas con un elevado nivel sonoro.

Conectividad preparada para los estándares actuales

La conectividad constituye otro de los puntos fuertes de la WiiM Bar.

La conexión principal con el televisor se realiza mediante HDMI eARC (Enhanced Audio Return Channel), una interfaz que permite transportar audio multicanal de alta calidad utilizando un único cable HDMI.

Frente al antiguo ARC, eARC ofrece un ancho de banda considerablemente superior, suficiente para transmitir formatos como Dolby TrueHD con Dolby Atmos sin necesidad de aplicar compresión adicional.

A ello se suma la presencia de un puerto Ethernet para quienes prefieran una conexión por cable, además de Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.4.

La utilización de Wi-Fi 6E aporta ventajas importantes cuando existen numerosos dispositivos conectados a la red doméstica. Al disponer de acceso a la banda de 6 GHz, el sistema reduce las interferencias habituales de las redes de 2,4 y 5 GHz, mejorando tanto la estabilidad como la velocidad de transmisión.

Según la documentación oficial publicada por WiiM, la barra también incorpora varias entradas de audio adicionales que facilitan la conexión de reproductores externos u otros equipos compatibles, aumentando así su versatilidad dentro del salón.

Una competencia cada vez más fuerte

La llegada de la WiiM Bar se produce en un momento especialmente competitivo para este segmento del mercado.

Fabricantes como Sonos, Samsung, Sony, Bose o LG llevan años desarrollando barras de sonido con funciones muy avanzadas, muchas de ellas acompañadas de ecosistemas completos de altavoces inalámbricos y subwoofers.

Sin embargo, WiiM intenta diferenciarse apostando por un enfoque ligeramente distinto. Mientras algunos fabricantes priorizan exclusivamente la experiencia cinematográfica, la nueva barra busca ofrecer un equilibrio entre cine en casa, reproducción musical y audio multisala.

También resulta interesante la incorporación de una pantalla táctil integrada, un elemento poco frecuente incluso en modelos de gama alta. Disponer de una interfaz visual directamente sobre el dispositivo simplifica muchas operaciones cotidianas y permite consultar rápidamente la fuente seleccionada, el volumen o la música que está sonando sin depender continuamente de una aplicación móvil.

Otro aspecto que puede jugar a favor de WiiM es la experiencia acumulada en el desarrollo de software. Durante los últimos años la compañía ha lanzado numerosas actualizaciones para sus reproductores de música, añadiendo nuevas funciones y mejorando la compatibilidad con diferentes plataformas. Si mantiene esa política de soporte también en la WiiM Bar, el dispositivo podría seguir evolucionando durante bastante tiempo después de su lanzamiento.

Un producto con aspiraciones más amplias

La WiiM Bar representa mucho más que la entrada de la compañía en el mercado de las barras de sonido. Refleja la intención del fabricante de construir un ecosistema completo de entretenimiento doméstico en el que todos sus dispositivos puedan trabajar conjuntamente.

En lugar de concebir la barra únicamente como un accesorio para el televisor, WiiM la presenta como el núcleo de un sistema multimedia capaz de reproducir música en alta calidad, gestionar varias habitaciones, adaptarse automáticamente a las características acústicas del salón y crecer conforme lo hagan las necesidades del usuario.

Si el rendimiento real confirma las especificaciones anunciadas, la WiiM Bar puede convertirse en una alternativa muy interesante dentro de la gama media-alta, especialmente para quienes ya utilizan otros dispositivos del fabricante o desean iniciarse en un ecosistema abierto sin realizar una inversión excesiva desde el primer día.

En definitiva, WiiM apuesta por un concepto de barra de sonido que trasciende la simple mejora del audio del televisor. Su combinación de conectividad, procesamiento digital, funciones de streaming y capacidad de expansión demuestra que este tipo de dispositivos continúa evolucionando hacia plataformas de entretenimiento mucho más completas y versátiles.

Reflexiones adicionales

La WiiM Bar llega en un momento en el que los usuarios buscan equipos cada vez más flexibles y preparados para adaptarse a nuevas necesidades. Su enfoque modular, unido a la experiencia previa de la compañía en el ámbito del audio en red, puede convertirla en una opción especialmente atractiva para quienes desean combinar cine en casa, música en streaming y audio multisala sin depender de varios dispositivos independientes. El verdadero reto estará en demostrar que la calidad sonora está a la altura de unas especificaciones técnicas muy prometedoras y de una competencia consolidada que lleva años perfeccionando este tipo de soluciones.

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3 Comments
Oscar
Oscar
1 hora antes

Nunca pomes el precio de las cosas y claro, 500€ no están alcalce de los pobres jubilados como yo.

Oscar
Oscar
1 hora antes

Va, dinos, qué proyecto? Yo acabo de instalar Linux y mejorando ostensiblemente las bakup en la nube con Synology y ahora me aburro.

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