La Level Lock Pro es una cerradura inteligente que apuesta por pasar desapercibida. Cuesta 349 dólares y consigue una nota de 3,5 sobre 5 en el análisis de PCMag. Su diseño minimalista casi no se distingue de un cerrojo corriente. Incorpora llave digital de Apple Home, compatibilidad con Matter y conexión Thread, lo que la abre a Alexa, Google Home, HomeKit y SmartThings. En las pruebas respondió sin fallos y se instaló en pocos minutos. Tiene, sin embargo, tres pegas claras: el precio, la ausencia de Wi-Fi propio y que el teclado se vende aparte. Además, el control remoto exige un enrutador de borde Thread. Repasamos su diseño, sus funciones, su instalación y cómo queda frente a la competencia.

De la Level Lock Touch a la Pro

Level lleva años construyendo cerraduras que no parecen inteligentes. La Level Lock Touch ya destacaba en 2022 por su aspecto limpio, su motor silencioso y su integración con HomeKit. Pero tenía fallos importantes. Costaba mucho, no traía Wi-Fi y no funcionaba con Alexa ni con Google.

La Pro corrige parte de aquello. Mantiene el precio alto, 349 dólares, y sigue sin Wi-Fi integrado. Pero añade Matter y Thread, así que ya trabaja con todos los grandes ecosistemas. Es un avance real, aunque no resuelve todos los problemas del modelo anterior.

Diseño y hardware

La cerradura se vende como un conjunto completo. Se ofrece en dos acabados, negro mate y níquel satinado. Las piezas interior y exterior son redondas y miden unos 7,1 por 3 centímetros. Son discretas y se integran bien en cualquier puerta.

En la caja vienen el conjunto del cerrojo, la placa de cierre, los tornillos de montaje y una pila CR12. Se añaden dos llaves tradicionales y dos llaveros de proximidad. No falta nada para empezar, salvo el teclado.

El embellecedor exterior tiene una certificación IPX4 de resistencia a la intemperie. Esto indica protección frente a salpicaduras de agua desde cualquier dirección. Basta para la lluvia normal, aunque no para chorros directos. En la cara exterior hay una cerradura para la llave física, un sensor para la llave digital de Apple y un lector NFC para los llaveros. También se puede bloquear tocando la tapa exterior con el dedo.

Por dentro, el pomo interior permite cerrar a mano. El cerrojo aloja la pila, que se cambia retirando una tapa con un giro. El fabricante estima una duración de hasta un año.

Qué lleva dentro

La electrónica es más ambiciosa de lo que aparenta. Hay un procesador de doble núcleo, una radio Bluetooth y un sensor que detecta si la puerta está abierta o cerrada. Este último no necesita un imán externo en el marco. Es una ventaja práctica, porque reduce piezas visibles y facilita las automatizaciones.

La compatibilidad con Matter permite añadir la cerradura a Alexa, Google Home, HomeKit o SmartThings. Matter es un estándar que busca que los dispositivos funcionen entre marcas distintas. Thread, por su parte, es una red de malla de bajo consumo, pensada para aparatos que funcionan con pila.

Aquí aparece la limitación principal. Al no tener Wi-Fi, la cerradura necesita un enrutador de borde Thread para el control remoto. Sirven un HomePod de Apple, un Nest Hub de Google o un Echo Show de Amazon. Quien ya tenga alguno de ellos no necesita nada más. Quien no lo tenga debe comprarlo, o recurrir a un puente adicional.

Formas de abrir la puerta

La cerradura ofrece varias maneras de acceso. Se puede abrir acercando un llavero al embellecedor o con la llave digital de Apple Home, usando el iPhone o el Apple Watch. También funciona desde la aplicación Level Home, disponible para iOS y Android, y desde las aplicaciones de Alexa, Google, Apple Home o SmartThings.

Existe una función de apertura táctil con geovalla. Cuando el teléfono entra en el perímetro definido, la cerradura queda lista para abrirse con un solo toque. Es cómoda para quien llega a casa con las manos ocupadas.

Para el código numérico hace falta un teclado compatible, que cuesta 79 dólares aparte. Con él, la cuenta sube hasta 428 dólares. Y el teclado, además, rompe parte del encanto de una cerradura pensada para ser invisible. Es una decisión que cada usuario deberá valorar.

La aplicación Level Home

La pantalla principal muestra un panel con el nombre de la cerradura y su estado: cerrada, abierta, bloqueada o desbloqueada. Un botón redondo permite cerrar o abrir con una pulsación larga. Desde los tres puntos de la esquina se accede a actividad, ajustes y compartir.

El historial recoge cada evento con su hora y el nombre del usuario. En los ajustes se puede cambiar el nombre, ver el estado de la pila, activar el cierre y la apertura automáticos y regular el sonido. También se configuran las funciones táctiles, se calibra el dispositivo y se actualiza el firmware. Es un conjunto completo y bien ordenado.

El menú de compartir permite invitar a otras personas con acceso permanente, temporal o recurrente. La invitación llega por mensaje o correo. Los invitados deben instalar la aplicación para usar la cerradura. Hay además pases para fiestas con acceso de grupo, útiles para celebraciones o barbacoas, y desde ahí se programan los llaveros.

Instalación y pruebas

La instalación es sencilla. El probador retiró su cerradura anterior, montó el cerrojo y fijó el motor con un tornillo ya colocado. Después quitó el pomo interior con un clip, introdujo el embellecedor exterior y lo unió al interior con tornillos de seguridad. Por último, puso el pomo, colocó la pila, descargó la aplicación y creó una cuenta.

El emparejamiento fue casi inmediato. La aplicación reconoció la cerradura al instante. Tras unos segundos, quedó añadida a la casa, con la opción de integrarla en Apple Home u otra plataforma. También se puede dejar ese paso para más tarde.

En el uso diario, la Pro funcionó sin errores. Respondió al instante a las órdenes de la aplicación. El cierre y la apertura automáticos funcionaron como debían, igual que las funciones táctiles. Probó también las órdenes por voz con Siri y Alexa, y las cumplió sin problemas.

Las automatizaciones tampoco dieron guerra. En HomeKit, una bombilla inteligente TP-Link Tapo L535E se ponía roja al desbloquear la puerta. Una rutina idéntica en Alexa funcionó siempre. La conexión pasó por un HomePod con Thread.

Frente a la competencia

El mayor problema de la Pro es su rival directo. La Lockly Visage Zeno Series cuesta lo mismo, 349 dólares, y es la elección de los editores de PCMag. Trae Wi-Fi integrado, teclado, lector de huellas, llave digital de Apple y control por voz. Además incluye cámaras infrarrojas para reconocimiento facial.

Es decir, por el mismo dinero, la Lockly ofrece muchas más formas de abrir y no depende de un enrutador Thread. La Level compite en otra cosa: la discreción. Para quien valore ante todo un aspecto limpio, tiene sentido. Para quien busque más prestaciones por euro, no tanto.

Otros análisis aportan matices. MacRumors destaca que el cilindro es de grado 1 de la norma ANSI y resiste el ganzuado. Por su parte, 9to5Mac la considera la cerradura que esperaban los usuarios de Apple.

Reflexiones adicionales

La Level Lock Pro es una buena cerradura con un posicionamiento muy concreto. No es la más completa ni la más barata. Es la más discreta. Esa cualidad tiene valor, pero cuesta dinero y obliga a renunciar a funciones.

Antes de comprarla conviene revisar la casa. Si ya hay un HomePod, un Nest Hub o un Echo Show, el control remoto está resuelto. Si no, habrá que sumar ese gasto. Y si se quiere teclado, el total roza los 430 dólares.

La apuesta por Matter y Thread es un acierto. Reduce la dependencia de una sola plataforma y garantiza compatibilidad futura. Para quien trabaja con domótica local, como nosotros, es un argumento de peso. Pero la nota de 3,5 sobre 5 refleja bien el equilibrio: gran ejecución, precio difícil de justificar frente a rivales más completas.

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