Home Assistant va a incorporar HACS, la tienda comunitaria que durante años ha sido casi obligatoria para quien quiere sacarle todo el partido a la plataforma, directamente en su núcleo. El resultado se llamará Marketplace y vivirá dentro de Ajustes, sin instalación previa ni configuración aparte. A través de él se podrán buscar, instalar, actualizar y eliminar integraciones personalizadas, tarjetas de panel, temas y plantillas creadas por la comunidad. La novedad más llamativa es práctica: eliminar un paso incómodo para los recién llegados, sobre todo para quienes empiezan con Home Assistant precisamente porque necesitan conectar un dispositivo que no tiene soporte oficial. No cambia quién mantiene cada proyecto ni convierte el contenido comunitario en algo auditado por el equipo de Home Assistant. Repasamos qué es HACS, cómo funcionará el Marketplace, qué ocurre con las instalaciones actuales y qué matices conviene tener presentes antes de que llegue a la versión estable.
De HACS a Marketplace: qué cambia exactamente
HACS nació como una integración personalizada que ofrecía una interfaz para descubrir, descargar y gestionar elementos creados por la comunidad. Su propia documentación oficial lo resume como una herramienta para encontrar nuevos elementos, descargarlos, actualizarlos o eliminarlos, y también para que cualquier desarrollador publique su repositorio y cree accesos directos a su gestor de incidencias. Ese esquema ha funcionado muy bien, pero tiene una pega evidente: antes de usarlo hay que instalarlo.
Esa fricción no es menor. Una guía clásica de instalación como la que mantiene Togaware describe un proceso que obliga a abrir una terminal SSH, ejecutar el script de descarga con un comando wget, reiniciar Home Assistant, añadir la integración desde Ajustes, aceptar varias advertencias, vincular una cuenta de GitHub mediante un código de autorización y, por último, vaciar la caché del navegador para que aparezca el icono. Son una media docena larga de pasos antes de ver un solo repositorio, y todos ellos recaen en un usuario que, probablemente, está empezando.
Con el Marketplace, ese camino desaparece. Según Matter Alpha, HACS pasa a ser un componente del núcleo y ofrece integraciones personalizadas, tarjetas de panel, temas y plantillas, es decir, cuatro tipos de contenido, desde una sección propia de los ajustes.
Cómo funcionará el Marketplace
El Marketplace estará disponible para los administradores dentro de Ajustes. Desde ahí se podrá buscar y filtrar el catálogo, consultar la ficha de cada proyecto, instalar contenido, elegir la versión que se desea y desinstalar. Los enlaces que ya apuntan a proyectos concretos de HACS seguirán funcionando y abrirán la página equivalente del Marketplace, un detalle importante porque miles de tutoriales y guías enlazan a esas direcciones.
Una de las mejoras más prácticas es que navegar, instalar y actualizar contenido del catálogo no requerirá una cuenta de GitHub. Hasta ahora, la autorización con GitHub era parte del proceso inicial de HACS. Los repositorios personalizados, los que no forman parte del catálogo principal, sí seguirán necesitando conexión con GitHub, de modo que se mantiene la vía para proyectos que quedan fuera del listado.
Las actualizaciones de los proyectos instalados aparecerán junto a las del resto de Home Assistant, algo que reduce los lugares donde hay que mirar para estar al día. También hay una esperanza razonable de que ya no sea necesario reiniciar Home Assistant tras instalar actualizaciones procedentes de HACS, aunque el propio medio la plantea como un deseo y no como una garantía.
Qué ocurre con las instalaciones existentes
La migración será automática. Al primer arranque tras la actualización, los repositorios personalizados, las entidades de actualización y los recursos de panel pasarán al nuevo sistema, y la integración antigua de HACS y sus archivos se eliminarán. Aun así, algunas capacidades podrían cambiar, así que lo prudente será leer la documentación de migración cuando se publique, y hacer una copia de seguridad antes de actualizar, como en cualquier cambio de este calibre.
En cuanto al calendario, la integración y la interfaz del Marketplace se fusionaron en las ramas de desarrollo a principios de octubre, y la documentación apunta a Home Assistant Core 2026.11 como versión prevista de lanzamiento. Eso nos sitúa, si no hay retrasos, en el mes de noviembre. Como ocurre con cualquier funcionalidad en desarrollo, la fecha puede moverse.
Un matiz importante: integrado no significa respaldado
Aquí conviene ser especialmente claro. Que el Marketplace sea un componente del núcleo no convierte su contenido en integraciones oficiales. Los proyectos siguen siendo comunitarios, y Home Assistant no los prueba, no los audita ni ofrece soporte sobre ellos. Antes de instalar o actualizar contenido de la comunidad habrá que aceptar un aviso, y sustituir una integración incluida de serie exigirá una confirmación adicional.
Es una distinción sensata. Un desarrollador puede tener un proyecto muy popular y, aun así, no sentirse cómodo con el proceso necesario para que se fusione en el núcleo, que exige estándares de calidad, pruebas y mantenimiento a largo plazo. El Marketplace permite que esos proyectos lleguen a más gente sin esa carga, aunque la responsabilidad de resolver los fallos sigue en manos de quien mantiene cada uno.
Tampoco cambia el panorama para los fabricantes. El programa Work With Home Assistant mantiene sus requisitos, y quien no use estándares abiertos como Matter, Zigbee o Z-Wave seguirá necesitando una integración en el núcleo para obtener la certificación.
Reflexiones adicionales
Desde el punto de vista del usuario, lo más valioso de este cambio es de naturaleza psicológica. Home Assistant tiene fama de curva de aprendizaje empinada, y cada paso que se retira de la entrada lo hace menos intimidante. Mucha gente llega a la plataforma por un dispositivo concreto, a menudo uno de una marca que no tiene soporte oficial, y descubrir que primero hay que instalar otra herramienta por línea de comandos es, para algunos, el momento en que abandonan.
Hay también un riesgo que no conviene ignorar: facilitar la instalación de código de terceros puede crear una falsa sensación de seguridad. Una integración personalizada se ejecuta con acceso al sistema, y que aparezca en un menú oficial no implica que alguien la haya revisado. Los avisos previos están ahí por un motivo, y vale la pena leerlos en lugar de pulsar aceptar por inercia. Además, sigue siendo buena idea comprobar la actividad del repositorio, el número de incidencias abiertas y la fecha de la última actualización antes de depender de un proyecto para algo importante, como una cerradura o un sistema de calefacción.
En conjunto, es un movimiento coherente con lo que Home Assistant lleva años intentando: ser potente para quien quiera profundizar y accesible para quien solo quiera que sus dispositivos funcionen. Habrá que ver cómo se comporta el Marketplace en la versión estable, qué capacidades cambian en la migración y cómo responde la comunidad de desarrolladores.
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