Baseus ha presentado la PrimeSentinel U2 Pro, una cámara de seguridad exterior que apuesta por disuadir en lugar de limitarse a grabar. Su foco motorizado se dirige hacia las personas que detecta y las sigue mientras se mueven. En lugar de bañar todo el jardín con luz, proyecta un rectángulo bien definido sobre el objetivo. La marca la ha puesto a la venta en reserva por 280 dólares en Amazon y empezará a enviarla a principios de noviembre. Incluye dos cámaras, una fija de 3K y otra móvil, además de dos sensores infrarrojos pasivos y reconocimiento por inteligencia artificial. Funciona con batería y panel solar, admite tarjetas microSD y no exige suscripción para guardar vídeo. En este artículo repasamos qué ofrece, con qué cifras y qué dudas deja abiertas.
Un foco que no deja de seguir
La idea de la U2 Pro (280 EUR) es sencilla. Quien se acerca a la casa se siente observado y señalado. Ese efecto incómodo es, de hecho, el objetivo. Un foco fijo ilumina un área, pero no indica a nadie que se le esté vigilando. Un haz que acompaña cada movimiento sí lo hace.
El equipo tiene dos cámaras. La primera es fija, con resolución 3K y zoom digital de 8 aumentos. La segunda va en la parte inferior, junto al foco, y se mueve en horizontal y en vertical mediante un mecanismo motorizado. Dos sensores infrarrojos pasivos detectan la presencia. La inteligencia artificial confirma que se trata de una persona y ordena al foco que la siga.
Esta mecánica es poco habitual en las cámaras domésticas. El mercado de las cámaras con foco suele limitarse a encender una luz cuando salta la alarma.
Distancias y velocidades de seguimiento
Los datos del fabricante permiten hacerse una idea del alcance. El foco sigue a personas situadas entre 3 y 8 metros. La velocidad máxima de seguimiento en ese caso es de unos 1,8 metros por segundo, unos 6,6 km/h, equivalente a un trote suave.
Si el objetivo corre, la situación cambia. A unos 4,9 metros por segundo, cerca de 17,6 km/h, Baseus indica que la cámara puede seguirlo entre 5 y 8 metros de distancia. A 8 metros también afirma que puede acompañar a un vehículo que circule a unos 30 km/h.
Estas cifras son del fabricante y no de pruebas independientes. Aun así, la cobertura es razonable para una vivienda con jardín. Con 8 metros de radio se cubre un círculo de unos 200 m², aunque el campo real depende de la altura de montaje y de los obstáculos.
Procesamiento local y dudas sobre la privacidad
La inteligencia artificial en una cámara plantea preguntas inmediatas. El medio que publicó la información original las formuló con claridad. Quería saber si el seguimiento se hace en el propio aparato, si exige una conexión rápida y estable, cómo se protegen los datos y cuánto tiempo se conservan.
Baseus respondió que la U2 Pro usa un procesamiento de inteligencia artificial integrado para detectar objetos en movimiento y controlar el giro y la inclinación. Según la empresa, todo el seguimiento ocurre en el dispositivo. Por eso no se transmite ningún dato de seguimiento a la nube y el cifrado de esa transmisión no es aplicable. Añade que no se guarda localmente ningún dato asociado al seguimiento. Solo se almacena el vídeo grabado.
Esta explicación es razonable, pero tiene un límite. El mismo texto indica que los resúmenes de vídeo con inteligencia artificial en la nube pueden avisar de la entrega de un paquete. Es decir, parte de las funciones sí usa servicios remotos. Conviene revisar los ajustes de la aplicación para saber qué se envía y qué no.
Energía solar y almacenamiento
La U2 Pro funciona con batería y trae un panel solar de 3 W. Baseus asegura que con 40 minutos de sol se obtiene energía para un día de funcionamiento. Con la potencia nominal, 40 minutos suponen como máximo unos 2 Wh. La cifra real será menor, porque el panel rara vez trabaja a plena potencia. El seguimiento motorizado y el foco consumen más que una cámara estática, así que el rendimiento dependerá mucho de la zona.
Un análisis de la Baseus S1 Lite, otro modelo solar de la marca con foco, apunta en una dirección optimista ya que la batería aguantó bien un uso intenso en una ubicación sombría. También señala que su foco no es especialmente potente, pero tampoco castiga demasiado la autonomía. Es otro producto, aunque da una pista sobre la filosofía de diseño.
El almacenamiento es local. Se admite una tarjeta microSD de hasta 512 GB y no hay suscripción para guardar vídeo en la nube. Con un flujo estimado de 4 Mbit/s, unos 1,8 GB por hora, esa tarjeta daría para unas 280 horas, casi 12 días de grabación continua. Es una estimación, porque el flujo real depende de la compresión y del tipo de escena.
Sensores, ángulo de visión y resistencia
La cámara principal tiene un ángulo de visión de 130 grados. Es una cifra comparable a la de la Eufy Floodlight Camera E340 y algo inferior a los 140 grados horizontales de la Ring Floodlight Cam Pro. La diferencia de 10 grados equivale a un 7 % menos de campo que la rival de Ring. En la práctica, el foco móvil compensa esa limitación, porque puede dirigirse donde ocurre la acción.
Incluye visión nocturna en color, sirena integrada, micrófono y altavoz para hablar en ambos sentidos. Detecta personas, vehículos y mascotas. No tiene detección explícita de paquetes.
La certificación IP65 indica que es hermética al polvo y soporta chorros de agua. Es una protección suficiente para lluvia y salpicaduras. Otras cámaras de la marca llegan más lejos ya que, por ejemplo, la Baseus N1 tiene certificación IP67 y funciona entre -20 y 50 grados. La IP67 tolera inmersión temporal, un nivel por encima de la IP65. Para climas extremos conviene comprobar el rango de temperaturas de la U2 Pro, que no figura en la información disponible.
Detección infrarroja y tecnologías complementarias
Los sensores infrarrojos pasivos detectan el calor que emiten los cuerpos. Es una técnica barata y eficaz, aunque puede generar falsas alarmas con animales o con cambios bruscos de temperatura. Una nota de prensa de la marca sobre otros modelos explica el principio y menciona sistemas que combinan infrarrojos con radar. En la U2 Pro, la combinación de dos sensores infrarrojos con reconocimiento por inteligencia artificial pretende filtrar esos errores. En cualquier caso sin pruebas reales, no se sabe cuánto lo consigue.
Reflexiones adicionales
La U2 Pro propone algo distinto en un sector muy repetitivo. Casi todas las cámaras exteriores graban, avisan y encienden una luz. Esta intenta actuar antes de que ocurra el delito. La idea tiene lógica. Un ladrón que se siente visto suele marcharse.
También hay precauciones. El efecto disuasorio puede molestar a vecinos o a repartidores. Un foco que sigue a cualquier persona puede resultar intrusivo si apunta hacia la calle. Convendrá ajustar zonas de detección y horarios.
Falta además contrastar el rendimiento real. Las distancias, la autonomía solar y la fiabilidad del seguimiento dependen de pruebas que aún no existen.
Aun así, resulta una propuesta interesante para quien busca seguridad sin cuotas mensuales. Un precio de 280 EUR, almacenamiento local de hasta 512 GB y procesamiento en el propio dispositivo son argumentos sólidos. Habrá que ver cómo responde cuando salgan los primeros análisis independientes.
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