La industria del audio inalámbrico lleva años intentando diferenciarse con mejoras graduales en cancelación de ruido, autonomía y calidad de sonido. Sin embargo, la nueva generación de auriculares Soundcore presentada por Anker apunta hacia otra dirección: integrar procesamiento de inteligencia artificial directamente en el hardware del dispositivo. Los nuevos Soundcore Liberty 5 Pro y Liberty 5 Pro Max llegan acompañados del chip propietario THUS AI, un procesador diseñado específicamente para ejecutar tareas de audio avanzadas sin depender constantemente de la nube.

La propuesta no se limita a mejorar llamadas o filtrar ruido ambiental. Anker pretende que los auriculares sean capaces de ejecutar modelos de IA en tiempo real dentro de un formato extremadamente compacto y con un consumo energético reducido. Esto abre la puerta a funciones como transcripción automática, control por voz más rápido, traducción instantánea y sistemas ANC mucho más dinámicos. La compañía quiere competir directamente con gigantes como Apple, Sony o Bose, pero apostando por una integración más profunda entre IA y audio portátil.

Los Soundcore Liberty 5 Pro como escaparate tecnológico

Los nuevos Soundcore Liberty 5 Pro (250 EUR) representan el primer producto comercial que utiliza el chip THUS AI desarrollado por Anker. Según la información publicada por Engadget, estos auriculares inalámbricos incorporan ocho micrófonos y dos sensores de conducción ósea para mejorar la captación de voz durante llamadas incluso en entornos muy ruidosos.

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La arquitectura del sistema no es precisamente sencilla. El procesador THUS utiliza un enfoque denominado “compute-in-memory”, donde el cálculo y el almacenamiento de datos se realizan dentro del mismo bloque de memoria flash NOR. Esto reduce enormemente el movimiento de datos interno, un aspecto que normalmente dispara el consumo energético en chips tradicionales. Según TechSpot, este enfoque permite ejecutar modelos neuronales más grandes en dispositivos pequeños como auriculares Bluetooth.

En términos prácticos, Anker asegura que el sistema ANC Adaptive 4.0 procesa datos de sonido hasta 384.000 veces por segundo. Esa cifra resulta especialmente relevante porque la cancelación activa de ruido depende de la velocidad de detección y compensación acústica. Cuanto menor es la latencia, más eficaz resulta el aislamiento frente a sonidos impredecibles como conversaciones, tráfico o viento.

La compañía también afirma que el rendimiento ANC es hasta dos veces superior al de los Liberty 4 Pro anteriores. Aunque este tipo de métricas suelen medirse bajo condiciones muy concretas, sí indican un salto importante en capacidad de procesamiento. En comparación, muchos auriculares premium actuales continúan utilizando algoritmos híbridos más limitados por potencia térmica y autonomía.

Un diseño donde la caja también gana protagonismo

Uno de los aspectos más llamativos de esta nueva gama es el papel que adquiere el estuche de carga. En el Liberty 5 Pro estándar encontramos una pantalla táctil TFT de 0,96 pulgadas situada en el frontal del case. En cambio, el Liberty 5 Pro Max incorpora un panel AMOLED de 1,78 pulgadas considerablemente más grande.

La idea detrás de este diseño es permitir que ciertas funciones puedan controlarse sin recurrir al smartphone. El usuario puede cambiar niveles ANC, activar modos de transparencia o gestionar conexiones Bluetooth directamente desde la caja. No es algo completamente nuevo en el mercado, pero sí poco habitual en auriculares de este rango de precio.

El modelo Max añade además un sistema de grabación y transcripción automática mediante IA. El estuche integra micrófonos capaces de registrar conversaciones y generar textos con identificación de interlocutores y extracción de tareas pendientes desde la aplicación Soundcore. Este enfoque acerca parcialmente el dispositivo a funciones propias de asistentes inteligentes empresariales.

Técnicamente, esto implica ejecutar procesos de reconocimiento de voz localmente antes de sincronizar resultados. Es un escenario complejo porque el consumo energético y la disipación térmica son limitaciones críticas en un dispositivo tan pequeño. Por eso el uso del chip THUS resulta clave dentro de la estrategia de Anker.

Calidad de llamadas y procesamiento inteligente

Uno de los apartados donde más énfasis pone la marca es la claridad de voz. Según The Verge, el sistema “Whisper Clear” consigue uno de los mejores rendimientos vistos hasta ahora en cancelación de ruido para llamadas.

La tecnología combina varios elementos. Los ocho micrófonos MEMS trabajan junto a sensores óseos que detectan vibraciones físicas de la voz del usuario. Posteriormente, un modelo neuronal separa el habla principal del ruido de fondo utilizando inferencia local en tiempo real. Este tipo de procesamiento suele requerir millones de parámetros y normalmente consume demasiada energía para un auricular convencional.

Anker asegura que la respuesta de comandos de voz es inferior a un segundo. Aunque la cifra exacta dependerá del idioma y del entorno acústico, sí muestra un avance respecto a sistemas que dependen parcialmente de conexión externa.

Desde un punto de vista técnico, ejecutar inferencia local tiene varias ventajas. Reduce la latencia, mejora la privacidad y disminuye la dependencia de servicios cloud. Además, permite mantener funcionalidades incluso sin conexión estable a Internet.

El sonido sigue siendo el centro del producto

Aunque la inteligencia artificial acapara gran parte de la atención mediática, el producto sigue siendo ante todo un conjunto de auriculares premium. Los Liberty 5 Pro utilizan drivers de 9,2 mm y soporte para LDAC, un códec de alta resolución capaz de transmitir audio a velocidades superiores a 900 kbps bajo determinadas condiciones.

También incluyen la plataforma HearID 5.0, que realiza pruebas auditivas rápidas para generar un ecualizador personalizado según la sensibilidad auditiva del usuario. Este tipo de sistemas ya se había visto en generaciones anteriores, pero ahora se complementa con funciones de “AI Sound Enhancement”.

Anker afirma que el sistema puede recuperar hasta un 65 % de la calidad perdida durante la compresión Bluetooth. Evidentemente, esa cifra depende mucho del material original y del códec utilizado, pero refleja una tendencia creciente: usar IA para reconstruir información acústica que normalmente se pierde durante la transmisión inalámbrica.

En autonomía, ambos modelos ofrecen hasta 6,5 horas de uso con ANC activado y unas 28 horas adicionales usando el estuche de carga. No son cifras récord dentro del sector, especialmente comparadas con algunos modelos de Sony o Jabra, pero parecen el coste asociado al incremento de potencia computacional.

La carrera por meter IA en el audio portátil

Lo interesante de esta presentación no es únicamente el producto, sino la dirección que toma el sector. Durante años, los fabricantes de auriculares se han centrado en mejorar drivers, ergonomía y algoritmos ANC tradicionales. Ahora la IA empieza a convertirse en un componente central de la experiencia.

Apple ya utiliza aprendizaje automático en los AirPods Pro para audio espacial y cancelación adaptativa. Sony emplea sistemas predictivos en sus WF-1000XM. Sin embargo, Anker intenta diferenciarse apostando por un chip propio especializado exclusivamente en IA acústica local.

El uso de “compute-in-memory” resulta especialmente interesante desde un punto de vista de ingeniería. La arquitectura Von Neumann clásica separa memoria y procesamiento, generando cuellos de botella energéticos. En cambio, THUS intenta minimizar esos desplazamientos internos ejecutando cálculos dentro de la propia memoria flash.

En teoría, esto permite ejecutar redes neuronales más grandes consumiendo menos energía. Para un auricular inalámbrico, donde el espacio interno puede rondar apenas unos centímetros cúbicos y las baterías suelen moverse entre 50 y 70 mAh por cápsula, cualquier mejora energética resulta crítica.

Recepción inicial y ciertas dudas del mercado

Como suele ocurrir con cualquier producto centrado en IA, la recepción inicial ha sido mixta. Parte de la comunidad especializada ve potencial real en el procesamiento local avanzado, especialmente para llamadas y cancelación de ruido. Otros usuarios consideran que el término “AI” se está utilizando demasiado dentro del marketing tecnológico.

En Reddit ya aparecen comentarios cuestionando si la mejora sonora será realmente perceptible o si parte del procesamiento podría alterar artificialmente el audio original. Algunos usuarios también expresan dudas sobre la autonomía y la fiabilidad a largo plazo de un sistema tan complejo.

No obstante, las primeras pruebas publicadas por medios especializados parecen coincidir en que la calidad de llamadas sí representa un salto importante. Y probablemente ahí esté el verdadero valor diferencial del producto. Mientras muchas marcas siguen compitiendo únicamente en graves más potentes o ANC ligeramente mejorado, Anker parece apostar por convertir los auriculares en herramientas de comunicación inteligente.

Más allá de los auriculares

Anker ya ha confirmado que el chip THUS no quedará limitado a esta generación de Soundcore. La compañía planea integrarlo en altavoces, accesorios móviles y dispositivos IoT.

Esto podría tener implicaciones interesantes en los próximos años. Si la arquitectura consigue demostrar buena eficiencia energética, podríamos ver asistentes de voz más rápidos, traducción en tiempo real directamente en hardware portátil o sistemas de audio adaptativo mucho más avanzados.

También existe un componente estratégico importante. Diseñar silicio propio permite a las marcas controlar mejor su ecosistema y reducir dependencia de fabricantes externos como Qualcomm o MediaTek. Apple lleva años explotando esta ventaja con sus chips serie H y W para audio inalámbrico.

En el caso de Anker, el movimiento resulta especialmente ambicioso porque la empresa tradicionalmente se había asociado más con cargadores, baterías y accesorios que con desarrollo de semiconductores avanzados.

Reflexiones finales

Los Soundcore Liberty 5 Pro y Liberty 5 Pro Max representan algo más que una nueva generación de auriculares inalámbricos. Son el primer intento serio de Anker por posicionarse como desarrollador de hardware especializado en inteligencia artificial aplicada al audio portátil.

Todavía queda por ver hasta qué punto el chip THUS supondrá una ventaja sostenible frente a competidores con mayor experiencia en ecosistemas premium. Sin embargo, la apuesta tecnológica resulta llamativa porque intenta resolver uno de los mayores problemas de la IA portátil: ejecutar modelos complejos con un consumo extremadamente bajo.

En el corto plazo, probablemente el mayor beneficio real para el usuario estará en la mejora de llamadas, el ANC adaptativo y ciertas funciones de productividad. Pero a medio plazo, este tipo de arquitectura podría marcar el inicio de una nueva etapa donde los auriculares dejen de ser simples reproductores de sonido para convertirse en dispositivos inteligentes capaces de procesar información de manera autónoma y casi instantánea.

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