DJI ha presentado la Osmo Pocket 4P, la cuarta generación de su popular gama de cámaras de bolsillo estabilizadas, y esta vez el cambio no es cosmético. El fabricante chino incorpora un segundo objetivo dedicado a retratos, algo inédito en la serie, con el objetivo declarado de resolver el problema histórico de este tipo de dispositivos: su tendencia a distorsionar rostros y a ofrecer perspectivas poco favorecedoras cuando se graban primeros planos. El resultado es un aparato que, sin perder el espíritu de cámara para llevar siempre encima, se plantea ahora como una herramienta de creación de contenido mucho más completa, capaz de alternar entre planos generales y retratos cinematográficos sin cambiar de equipo.
Un diseño que ya no oculta sus intenciones
A simple vista, la Osmo Pocket 4P sigue perteneciendo a la misma familia que sus antecesoras: cuerpo compacto y vertical, pantalla táctil giratoria de pequeño tamaño y una cabeza de gimbal estabilizado en la parte superior. Sin embargo, la disposición de doble lente cambia por completo la primera impresión del producto, que ahora se percibe más como una cámara propiamente dicha que como un simple gadget de vídeo. DJI ofrece el modelo en dos acabados, negro clásico y blanco perla, con materiales que combinan plástico estructurado y superficies de acabado mate, sin resultar innecesariamente pesados.
Uno de los aciertos del diseño es que los accesorios amplían ese lenguaje visual en lugar de romperlo. La luz de relleno se acopla de forma limpia, la empuñadura y el trípode aportan una base más estable, y el mando remoto FrameTap añade una segunda pantalla sin que el conjunto acabe pareciendo un montaje improvisado. Montada por completo para una sesión de grabación, la Osmo Pocket 4P transmite la coherencia de un sistema de creación pensado de principio a fin, no la de una suma de piezas sueltas.
Ergonomía: portabilidad con matices
La facilidad para llevarla encima sigue siendo uno de los puntos fuertes de la gama Pocket, y la 4P no rompe esa costumbre: cabe en el bolsillo de una chaqueta o en una bolsa pequeña y está lista para grabar casi de inmediato, ya que basta con girar la pantalla táctil para encenderla. El manejo diario resulta cómodo, especialmente una vez instalada la empuñadura roscada, que ofrece un agarre estable y una base de anclaje flexible para trípodes y otros accesorios.
Ahora bien, la incorporación de un segundo sistema óptico tiene un coste físico evidente. La cabeza de doble lente hace que el dispositivo sea sensiblemente más pesado y más inclinado a cargar el peso en la parte superior que los modelos anteriores de la serie, algo que se nota especialmente en sesiones largas de grabación sostenidas con una sola mano. Es una consecuencia lógica de meter dos ópticas independientes en un cuerpo tan reducido, y por eso los accesorios de sujeción incluidos dejan de ser un simple complemento para convertirse en parte casi obligatoria del equipo.
El corazón óptico: dos sensores, dos personalidades
Aquí es donde la Osmo Pocket 4P (599 EUR) se juega su reputación. El sistema de imagen combina un sensor CMOS de tipo 1 pulgada acoplado a un objetivo gran angular de 20 mm, junto a un sensor de 1/1,28 pulgadas que alimenta un objetivo medio teleobjetivo de 60 mm con apertura f/1.8. Según ha confirmado DJI en su presentación oficial del producto, el nuevo sensor principal ofrece 17 pasos de rango dinámico, una cifra notable para un cuerpo tan compacto y que permite recuperar detalle tanto en luces recortadas como en sombras profundas sin que la imagen se degrade en exceso.
El objetivo de 60 mm y f/1.8 es, sin duda, el protagonista de esta generación. Genera una compresión y una separación de fondo que un gran angular no puede replicar, lo que se traduce en retratos, vídeos de tipo talking-head y primeros planos de producto notablemente más favorecedores y con un aspecto más cinematográfico. Donde los objetivos angulares suelen introducir distorsión perceptible en los bordes del encuadre, especialmente en rostros cercanos a la cámara, el teleobjetivo prácticamente elimina ese defecto, y la diferencia es apreciable a simple vista incluso para quien no tiene formación técnica en fotografía.
En vídeo, el dispositivo incorpora el nuevo perfil de color D-Log 2 a 10 bits, capaz de capturar más de mil millones de colores, según ha detallado DJI en su nota de prensa distribuida a través de PR Newswire, lo que aporta un margen de gradación en posproducción muy superior al de generaciones anteriores. Conviene matizar, sin embargo, que ese perfil D-Log 2 solo está disponible en el sensor principal de 20 mm: el objetivo de 60 mm se queda en D-Log a 10 bits estándar, una limitación que conviene tener presente antes de planificar un flujo de trabajo de color exigente.
Estabilización, seguimiento y autonomía
La estabilización sigue apoyándose en un gimbal mecánico de tres ejes, en lugar de recortes electrónicos del fotograma, lo que mantiene el metraje suave de una forma que se percibe físicamente más natural. El sistema ActiveTrack 8.0 se encarga del seguimiento de sujetos, y según DJI es capaz de mantener personas, vehículos, mascotas u objetos correctamente encuadrados incluso utilizando el zoom digital de hasta 12 aumentos. Para quienes graban en solitario, esto significa poder colocar la cámara, situarse delante y confiar en que el software haga el resto del trabajo sin intervención manual constante.
El cuerpo pesa apenas 230 gramos, según cifras aportadas por DJI, e integra 103 GB de almacenamiento interno, transferencias de datos rápidas y una batería de carga acelerada que aguanta varias horas de grabación continua. De acuerdo con un análisis publicado por PetaPixel, la autonomía declarada alcanza los 210 minutos de uso, con una carga rápida capaz de llevar la batería del 0 al 80 % en solo 18 minutos, un dato relevante para quienes dependen de la cámara durante jornadas de grabación largas sin acceso constante a un enchufe.
Sostenibilidad y valor: menos motivos para cambiar de equipo
Existe un argumento práctico a favor de considerar la Osmo Pocket 4P como una opción más sostenible de lo que parece a primera vista. Una cámara compacta capaz de resolver paisajes amplios, retratos ajustados, cámara lenta y planos estabilizados cotidianos resulta, sencillamente, más difícil de quedarse pequeña con el tiempo. Esa versatilidad tiende a alargar la vida útil del producto, reduciendo la probabilidad de que una única limitación creativa empuje a alguien hacia una actualización de hardware que en realidad no necesita. A esto se suma el respaldo de actualizaciones de firmware, que ya ha añadido funciones como grabación HDR a 10 bits y transferencia automática de archivos a dispositivos iOS compatibles, además de un almacenamiento interno generoso que evita depender de tarjetas de memoria adicionales.
En cuanto al precio, aunque disponible como cuerpo suelto, la Osmo Pocket 4P también llega en configuración Vlog Combo, que añade empuñadura roscada, mando FrameTap con pantalla propia, luz de relleno, micrófono inalámbrico DJI Mic Mini 2, trípode de mesa y accesorios de transporte. Fuera de Estados Unidos, donde los productos DJI continúan sin comercializarse oficialmente, el precio de partida ronda los 599 euros para el cuerpo individual y unos 689 euros para el pack Vlog Combo, cifras que sitúan al dispositivo en un segmento premium dentro de las cámaras de bolsillo pero razonable si se compara con el coste de montar un equipo equivalente de gimbal, micrófono y óptica de retrato por separado.
Reflexiones finales
Lo interesante de la Osmo Pocket 4P no es tanto que DJI haya añadido más especificaciones, sino que ha tomado una decisión de diseño concreta —incorporar un segundo objetivo con distancia focal de retrato— que cambia de verdad la forma en que el dispositivo entiende la perspectiva. Para creadores de contenido de viajes, vloggers y cualquiera que busque una herramienta que se comporte como una cámara seria sin renunciar al formato de bolsillo, la propuesta resulta convincente. Existen contrapartidas, como el mayor peso o la ausencia de D-Log 2 en el teleobjetivo, pero son manejables frente a lo que se gana en versatilidad y calidad de imagen. Queda por ver cómo evoluciona su disponibilidad en mercados como el estadounidense, donde las restricciones comerciales siguen marcando el ritmo de lanzamiento de los productos DJI.
18
