Aunque algunos proyectos que buscan financiación vía “crowdfunding” acaben resultando un éxito para sus creadores al final no lo son tanto para los que apostamos por ellos… en casos muy aislados el producto acaba poniéndose a la venta a pesar de no haber alcanzado el objetivo perseguido.

Por ejemplo, el Popit acabó el pasado mes de marzo consiguiendo tan solo la mitad del dinero previsto para conseguir un “recordador” de toma de medicina que disponía de IA.

Al final, el producto está a la venta aquí siendo capaz de detectar el “sonido” producido al sacar tu pastilla diaria del correspondiente blíster del medicamente enviando una señal a la app de tu dispositivo móvil, etc, etc.

En resumen, una idea muy ingeniosa para un problema que puede resultar muy peligroso a medida que vamos perdiendo la memoria sad

Responder

avatar
  Suscribirse  
Notificación