Mucho ha cambiado el lugar de trabajo desde que empecé, recién salido del Universidad, en refinería donde tenía mi propio despacho con paredes de ladrillo. Luego cuando me vine a Madrid ya me tocó compartir sala con media docena de compañeros de mi mismo departamento. La masificación siguió en aumento cuando pasé al Centro de Investigación en el que tenía de “vecinos” cercanos a una cincuentena. Ahora con el cambio al edificio provisional a la espera de tener el definitivo estamos en un gran pool con casi 500 personas.

Todo sea por facilitar el trabajo en equipo y eliminar barreras pero este concepto que implica salas de reuniones rodeadas de vidrio para aumentar la visibilidad choca con el problema de la total falta de privacidad ya que, por ejemplo, cualquier que pase por fuera verá igual que tú el PowerPoint que proyectas a tu cliente, por ejemplo.

Para resolver este problema, existe este tecnología que utilizando tan solo un “film especial” para cubrir los cristales de tus salas de reuniones filtrará las imágenes proyectadas resultando sin embargo totalmente transparente al resto de frecuencias consiguiendo con ello mantener la luminosidad de las estancias.

También, aunque no acabo de entender todavía la necesidad de este tipo de “artilugios”, la pasada semana se lanzó en kickstarter una campaña para llevar este tecnología a las gafas de sol ¿?

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