Conclusiones
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NOTA: 6.5/10
WebScreen es uno de esos inventos que, cuando lo ves por primera vez, piensas: “¿Y cómo no se le había ocurrido a nadie antes?”. Una mini‑pantalla siempre visible, programable en JavaScript, con MQTT, soporte 3D imprimible y un ESP32‑S3 en las tripas. En definitiva, un caramelo para cualquier maker.
El problema es que, como buen caramelo, se pega un poco a los dedos. La pantalla es pequeña, el firmware tropieza más de lo que nos gustaría y el precio hace que te lo pienses dos veces antes de darle al botón de comprar. Pero cuando funciona, funciona realmente bien. Y cuando lo integras en tu escritorio, te preguntas cómo has podido vivir sin él.
Después de varias semanas utilizándolo, la conclusión es clara: WebScreen tiene muchísimo potencial, pero sigue siendo un dispositivo demasiado inmaduro para el usuario final. Su filosofía open source, su flexibilidad y su orientación maker lo convierten en una herramienta fantástica para quienes disfrutan programando, experimentando y creando sus propios paneles de información. Sin embargo, su pantalla diminuta, su firmware aún inestable y un precio final que ronda los 150 € hacen difícil recomendarlo a quien busque algo sencillo y directo.
Aun así, el proyecto promete. Y mucho. Si el firmware mejora, si la memoria disponible aumenta —como nos han adelantado nuestros amigos de HW Lab— y si el precio se ajusta un poco, WebScreen podría convertirse en un pequeño gran estándar dentro del ecosistema maker.
¿Es un producto para todos? No. ¿Es un producto para nosotros, los que disfrutamos sufriendo con cables, MQTT, JSON y soportes impresos en 3D? Absolutamente sí. Y ahí está su magia.
Desde PcDeMaNo queremos agradecer especialmente a Eleo y al resto del equipo de WebScreen por su ayuda, su paciencia y su entusiasmo. Da gusto encontrarse con proyectos así: abiertos, vivos y con ganas de mejorar.
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