Datos del producto
Nombre del producto:Cargador a pilas de Emergencia para PDA ó GPS BT
Fabricante:desconocido
URL-Producto:La casa del GPS
Precio :14,50 € (impuestos incluidos)
Venta:En La casa del GPS
Comentarios:AQUÍ puedes atacar, Nemo 😉
Datos de la revisión
Revisado por:Enrique Fraile (Maicro)
Fecha revisión:24/7/2005
Requerimientos:No aplicable
Compatible con:cualquier dispositivo que requiera recargarse a través de un conector jack de 4 mm
Hardware empleado:Ipaq 2210, GPS Earthmate Blue Logger, cargador rápido de baterías Noru y cuatro baterías recargables Noru de 2.400 mAh

Buenas a todos. He aquí mi bautismo de reportajes de pruebas en Pcdemano con este cargador de baterías portátil para nuestros chiquifones, que, gracias a nuestro amigo Edu, de La casa del GPS, os puedo presentar.

El objeto de este dispositivo es permitir la recarga de nuestros chiquifones sin necesidad de tener cerca una toma de corriente o un enchufe de mechero de coche. Básicamente, irnos de caminata por el campo sin el temor de perdernos en medio del bosque por quedarnos sin batería en nuestras nenas. También nos evitará comprarnos una batería de recambio para nuestros chiquifones, con el consiguiente ahorro de dinero.

Presentación del producto

Como podéis apreciar en la imagen, el envoltorio en el que se presenta este cargador es de lo más sencillo, dando más la sensación cuando lo estás comprando de adquirir costo que un cargador 😉 Por un lado nos ahorramos tener que pagar marca comercial, pero por otro lado no tenemos ni idea de qué marca es la encargada de fabricar este producto, algo que no indican ni en la web de La casa del GPS.

Una vez sacado de su envoltorio nos sorprende la calidad del plástico con el que está fabricado este dispositivo, pero con el uso nos damos cuenta de que es más que suficiente para el objeto al que está destinado, y que ayuda a aligerar el peso del equipo a transportar durante una caminata. Ya ha aguantado una caída a un suelo de terrazo con las pilas insertadas sin inmutarse :-O .

En la web de La casa del GPS podemos leer “Tiene un interruptor de encendido/apagado para evitar posibles descargas de las pilas.” Este interruptor es de los que le gusta a nuestro querido Phari, de dos posiciones. No obstante sorprende que siendo para evitar la descarga inútil de la batería sobresalga tanto. Esta circunstancia puede facilitar su accionamiento involuntario durante la marcha yendo dentro de la mochila junto al bocata del mediodía. ¡Ojo con esto!

Cuando abrimos este cargador resulta que nos encontramos con que realmente hemos adquirido un huevo Kinder… ¡viene con sorpresa! Dentro nos encontramos con el cable de conexión para permitir la alimentación de nuestros chiquifones.

Por un lado tenemos el jack de 4mm genérico de nuestros chiquifones. Por el otro lado un jack diferente al primero de menor diámetro de abertura. La clasificación técnica de esta clavija yo no la sé dar porque no soy electricista.

El conjunto, una vez montado, queda de la siguiente forma.

Para sacar el rendimiento adecuado a este cargador necesitamos la clavija (muy importante que no se olvide) para conectar el jack de 4 mm a nuestra paquita, la 2210. También necesitaremos cuatro pilas recargables. En mi caso he empleado cuatro pilas de 2.400 mAh, que en la tienda de componentes electrónicos de mi barrio las venden por menos de 12 €.

Los conejillos de indias que probaron este invento fueron mi paquita 2210 y mi GPS Earthmate Blue Logger. Aparte necesitaremos un cargador de baterías doméstico para cargar las cuatro baterías que utilizaremos. El cargador de baterías que muestro en la imagen es digital de alta velocidad. En la misma tienda me valió 22,80 € e incluía cuatro baterías de 2.200 mAh.

La prueba

Las cuatro pilas nuevas de 2.400 mAh empleadas para la práctica fueron descargadas por completo antes de iniciar los experimentos. Tras poco más de cinco horas de carga ya estaban listas para su trabajo. Antes de iniciar su uso comprobé que el voltaje que me daba cada una de las cuatro pilas era 1,8 V.

El día anterior cargué la batería del GPS por completo en su cuna. Lo inicié a las 8 de la mañana para que comenzara lo antes posible la simulación de uso en un día de campo. Jugándome el cuello, apuré la batería de la paquita hasta el 13%. Al acercarse el mediodía simulé un alto en el camino para reponer fuerzas, las mías y las de la paquita. Como podéis apreciar en la imagen, inicié la carga de la paquita a las 12:11. Mientras, el GPS seguía encendido.

Os muestro ahora como quedan “acoplados” 😛 cargador y paquita.

Es importante tener esto en cuenta porque como podéis apreciar en la imagen el cable suministrado con el cargador no es que sea precisamente largo. Esto nos plantea una duda a la hora de cargar nuestra paquita. O aprovecháis la hora del almuerzo para realizar la carga de la batería de la paquita o tendréis que andar a cuestas con este incómodo conjunto. Incómodo porque son dos piezas separadas unidas por un cable. De hecho se me cayó al suelo el cargador cuando realizaba pruebas de transporte. Incómodo también por el peso que significa el conjunto. Que no lo creéis, pues mirad.

Andar transportando un conjunto tan inestable de más 400 gr puede resultar muy peligroso tanto para el conjunto como para el transportista. Así es que creo que aprovechar las horas del almuerzo y siesta para realizar la recarga es más que aconsejable.

En menos de dos horas, las cuatro pilas alimentaron por completo a la batería de mi paquita.

Tras esta carga procedí a comprobar el voltaje de las cuatro pilas, situándose cada una en 1,6 V.

Por desgracia, una hora antes, mi GPS comenzaba a tener hambre, lo que significa que dejó de posicionarme. Sin desconectarlo en ningún momento le enchufé el cargador a las 15:50. En seguida volvió a posicionarme. En circunstancias reales estaría obligado a iniciar la marcha con el GPS cargándose, cosa que hace plantearse si merecería la pena que el cargador objeto de nuestra prueba incluyera un cable más largo. Así el cargador podría ir metido en nuestra mochila y el GPS enganchado a la hombrera de la mochila. El caso es que en una hora, a las 16:50, el GPS me indicaba carga completa.

Volví a medir el voltaje de las baterías y esta vez ya sólo estaban en 1,5 V. Eso significaba que mis cuatro pilas de 2.400 mAh estaban prácticamente exprimidas. De hecho, no fueron capaces de encender la cámara digital con la que he realizado este reportaje, la Canon PowerShot A70. Acto seguido las inserté en el cargador para realizar una descarga completa, que sólo duró 10 minutos. Tras 5 horas y 10 minutos de carga volvían a estar exultantes de energía.

Conclusión
Este cargador a pilas de emergencia es un buen invento para evitar comprarse baterías originales para nuestros chiquifones y poder hacer escapadas campestres sin preocuparnos de las fuentes de energía. Aunque artesanalmente nos podría salir por menos de 4 € (0,70 € de portapilas, 2,50 € de interruptores y cables), si tus soldaduras se quedan mates como las mías, esta es una buena solución.. Lo bueno· Sencillez de uso.
· Interruptor para evitar la descarga de las pilas.
· Funcional.
· Totalmente estándar.
Lo malo· Precio elevado.
· Cable de conexión algo corto.
· Interruptor demasiado sobresaliente.

PUNTUACIÓN: 6.5

Nota

Gracias a Edu, de La casa del GPS, por evitar quemarme los dedos con el soldador.

Maicro, esperando poder recuperar sus fuerzas para realizar auténticas pruebas de campo.

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