El nuevo modelo del Apple Vision Pro, con el procesador Apple M5 de última generación y la correa Dual Knit, representa una mejora técnica evidente respecto al visor anterior. Con soporte para 120 Hz, un aumento del 10 % en píxeles renderizados y una batería que promete hasta 3 horas de vídeo continuo, este dispositivo apunta a quienes buscan una experiencia inmersiva de alta gama. También mantiene un precio elevado, lo que obliga a valorar con cuidado si los avances técnicos justifican la inversión. En este artículo se analiza desde el punto de vista técnico, de uso habitual, y se abordan sus puntos fuertes y sus claros hándicaps.

Detalles técnicos del producto principal

El producto sobre el que nos centramos es el Apple Vision Pro en su versión actualizada con chip M5. Según la nota de prensa de Apple, el M5 está fabricado en un proceso de 3 nm de tercera generación y cuenta con CPU de 10 núcleos, GPU de 10 núcleos y Neural Engine de 16 núcleos. Esta actualización permite que el visor renderice alrededor de un 10 % más de píxeles en las pantallas micro‑OLED frente a la versión anterior con M2, y eleva la tasa de refresco hasta los 120 Hz, según MacRumors.

Además, la memoria unificada ha visto incrementada su anchura a 153 GB/s frente a los ~100 GB/s del modelo anterior, facilitando mayor fluidez en flujos gráficos y tareas de trazado de rayos (ray tracing) y sombreado de malla (mesh shading), como explica Wikipedia.
En cuanto a autonomía, Apple afirma hasta 2,5 horas de uso general y hasta 3 horas de reproducción de vídeo, según MacRumors.
El visor sigue incluyendo el procesador de entrada R1 para cámaras y sensores, lo que mantiene una latencia photon‑to‑photon de aproximadamente 12 ms, según la ficha técnica oficial.

Desde la perspectiva de un usuario profesional, estos datos implican que el equipo ofrece un salto técnico medible: la GPU tiene aceleradores neuronales integrados en cada núcleo, lo que multiplica por hasta 4 veces la capacidad en cargas de IA respecto al M4, como señala MacRumors. La ergonomía también se ha mejorado: la correa Dual Knit redistribuye los ~600 g del visor evitando que la presión recaiga únicamente en la parte frontal del cráneo.

En definitiva, estamos ante un dispositivo que técnicamente apoya una experiencia inmersiva de alto nivel, con mejoras cuantificadas en tasa de refresco, ancho de banda de memoria, rendimiento gráfico y autonomía.

Uso práctico y escenario de adopción

En el uso cotidiano, la frecuencia de 120 Hz reduce la latencia percibida y el desenfoque de movimiento (motion blur) al desplazarse o girar la cabeza, ya que el panel se actualiza cada ~8,3 ms en lugar de ~10 ms en 100 Hz. Esto mejora la sensación de inmersión y previene mareos en sesiones largas, según CNET.

El aumento de ancho de banda de memoria a ~153 GB/s permite manejar texturas complejas, entornos de realidad mixta y renderizado en tiempo real de manera más fluida. Usuarios que han probado la versión M5 reportan que “the model with the M5 chip keeps up even as my windows began to pile up” según MacRumors.

La autonomía, aunque mejorada, sigue siendo limitada para uso intensivo de varias horas: 3 horas de vídeo representa un avance frente a la generación anterior, pero para sesiones prolongadas fuera de escritorio sigue siendo un reto. Además, aunque la correa Dual Knit reduce la fatiga, los 600 g del visor pueden generar estrés en cuello y hombros, como indica Gizmodo.

El visor permite usar pantallas virtuales enormes, trabajar con ventanas de Mac flotantes, video llamadas inmersivas y aplicaciones de realidad aumentada. Los sensores y cámaras internas permiten interacción mediante mirada y gestos, lo que implica que el sistema debe procesar decenas de millones de píxeles por segundo sin que el usuario perciba latencia o interrupciones.

En cuanto al precio, el modelo base con chip M5 y correa Dual Knit parte de 3.499 $, según MacRumors. Algunas revisiones indican que, aunque la experiencia es mejor, “the changes aren’t dramatic and most key parts of the experience are unchanged” (CNET). Por tanto, el visor es más adecuado para usuarios profesionales o entusiastas que buscan productividad, simulación o edición inmersiva.

Reflexiones y balance final

El Apple Vision Pro (M5) representa una mejora técnica notable: incrementos en tasa de refresco, ancho de banda, píxeles renderizados y ergonomía son cuantificables. La GPU permite hasta un 45 % más de rendimiento gráfico en tareas de ray tracing frente a la generación anterior, según MacRumors.

No obstante, la adopción práctica depende del precio elevado, el peso del dispositivo, la duración de batería y el ecosistema de apps disponibles. Algunos análisis señalan que esta versión sigue siendo de nicho, destinada a profesionales o entusiastas, y no a usuarios generales (TechRadar).

Para quienes trabajan con entornos 3D, edición de vídeo o colaboración inmersiva, el visor abre nuevas formas de interacción y productividad. Sin embargo, para quienes buscan comodidad, bajo coste o uso ocasional, la versión actual puede ser excesiva.

En conclusión, el Apple Vision Pro (M5) es técnicamente impresionante y cuantificable en sus mejoras, pero comercialmente y de adopción plantea retos claros. La decisión de compra dependerá de cuánto valor le des a esos avances técnicos en tu flujo de trabajo o tiempo de ocio.

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