La presión arterial es un parámetro fundamental para entender nuestra salud cardiovascular. Tradicionalmente, se mide de forma puntual con un manguito rígido que se coloca en el brazo, pero en los últimos años han surgido dispositivos capaces de estimar la presión arterial de forma continua mediante tecnología wearable. Uno de los más destacados es el Aktiia Hilo Blood Pressure Monitor (230 €), un monitor sin manguito que promete capturar tu presión arterial hasta 24 horas al día sin necesidad de apretar tu brazo repetidamente. Está diseñado para registrar lecturas automáticas frecuentes y ofrecer una visión más detallada de cómo varía tu presión a lo largo del día y de la noche. Diversas fuentes especializadas han analizado su funcionamiento, su precisión en comparación con dispositivos tradicionales y sus limitaciones operativas, aportando una perspectiva completa sobre lo que este tipo de tecnología puede aportar y dónde aún puede mejorar.
Cómo funciona Hilo y qué lo hace diferente
La base del monitor Aktiia Hilo Blood Pressure Monitor es un dispositivo médico de clase IIa clínicamente validado con marcado CE, lo que significa que cumple los estándares europeos para dispositivos médicos. El sistema está compuesto por dos partes principales: por un lado, una pulsera wearable llamada Hilo Band que se lleva en la muñeca y, por otro, un tensiómetro tradicional que se utiliza de vez en cuando para calibrar el sistema.
La pulsera utiliza fotopletismografía (PPG), una técnica que emplea sensores ópticos para medir las variaciones en el volumen de sangre bajo la piel, y a partir de esos datos calcula la presión arterial mediante análisis de la forma de la onda del pulso (Pulse Wave Analysis). Estos cálculos se envían a la aplicación móvil a través de Bluetooth, donde se procesan para generar tendencias, estadísticas y reportes detallados. La pulsera intenta tomar unas 25 mediciones diarias automáticamente, por lo que no depende de que el usuario inicie cada lectura como sucede con un monitor tradicional.
Una característica importante es que el dispositivo detecta si estás en movimiento antes de iniciar una medición y solo toma lecturas cuando estás quieto, lo que tiene implicaciones tanto en la comodidad de uso como en la calidad de los datos recogidos. Además, Hilo Band está diseñada para ser usada de manera continua, incluso durante el sueño, proporcionando una visión más completa de los patrones de presión arterial que los métodos puntuales.
Precisión y comparaciones con dispositivos clásicos
Una de las principales dudas con cualquier monitor de presión arterial wearable es la precisión de las lecturas. Según la revisión que han hecho en WIRED, el monitor Aktiia Hilo ha conseguido la aprobación de la FDA y cumple con la norma ISO 81060-2 para validación de monitores de presión arterial, lo que sugiere que sus mediciones están dentro de un margen aceptable para uso personal y médico. Este estándar implica que el error medio de las mediciones sistólica y diastólica se mantiene dentro de ±5 mmHg, que es similar a lo que se espera de monitores de tensiómetros digitales fiables.
Sin embargo, la experiencia de usuarios y reseñas independientes refleja diferencias. En foros de discusión sobre hipertensión, algunos propietarios de dispositivos mencionan que las mediciones de la Hilo Band pueden diferir de las de un monitor de brazo tradicional, con variaciones de hasta 15-20 mmHg en determinados casos. Esto es significativo cuando se comparan los valores de presión arterial, ya que diferencias de 10 mmHg en la sistólica pueden cambiar la clasificación de una persona de presión normal a hipertensión. Por tanto, muchos usuarios recomiendan calibrar regularmente el dispositivo con un manguito convencional para asegurar coherencia en los datos y no sustituir nunca la medición tradicional si se necesita una precisión clínica absoluta.
Además, aunque la tecnología basada en sensores ópticos permite medir sin inflar un manguito, su sensibilidad a ciertos factores —como el movimiento de la muñeca o la colocación imprecisa del wearable— puede afectar la calidad de las estimaciones. Por eso, muchos especialistas recomiendan que, si te preocupa especialmente tu presión arterial, combines el uso de estos dispositivos continuos con controles periódicos con tensiómetros tradicionales validados clínicamente.
Experiencia diaria y uso en la vida real
Más allá de los aspectos técnicos, el uso diario de un monitor continuo de presión arterial ofrece una perspectiva distinta de tu salud. En lugar de obtener una o dos mediciones aisladas al día, este tipo de sistema puede generar miles de datos en un periodo prolongado. Esto permite visualizar tendencias como picos al despertar, descensos durante el sueño o respuestas a actividades específicas, datos que generalmente no se capturan con las mediciones convencionales.
La aplicación asociada al dispositivo es otra pieza clave del ecosistema. Muestra gráficas detalladas de cómo varía la presión arterial a lo largo del tiempo, permite etiquetar eventos como comidas o ejercicio y ofrece la opción de compartir informes con médicos o familiares. Esta capacidad de contextualizar los datos es útil no solo para gestionar mejor la salud cardiovascular, sino también para tener conversaciones más informadas con profesionales sanitarios.
En cuanto al confort, el diseño sin pantalla ni elementos intrusivos hace que muchos usuarios apenas noten el wearable en el día a día, aunque algunas quejas comunes apuntan a la comodidad de la correa y la dificultad para que el dispositivo tome lecturas cuando el usuario está en movimiento. Además, disponer de una autonomía de hasta 15 días sin recarga completa (aproximadamente 90 minutos para una carga total) resulta un punto fuerte para quienes buscan una solución de seguimiento prolongado sin interrupciones.
Límites prácticos y consideraciones
Es importante subrayar que, aunque tecnológico y clínicamente avanzado, el Aktiia Hilo no debe sustituir el consejo médico profesional. El dispositivo proporciona información relevante sobre tendencias a largo plazo, pero no está diseñado para diagnosticar enfermedades ni para actuar como herramienta de tratamiento sin supervisión sanitaria. Los algoritmos de análisis de la onda del pulso, aunque sofisticados, siguen siendo estimaciones basadas en datos ópticos, y su precisión puede variar según la fisiología individual del usuario.
Otro aspecto a considerar es que, aunque el sistema permite usarlo sin suscripción, acceder a todas las funciones (incluyendo almacenamiento histórico completo y datos detallados de tendencias) requiere el pago de una membresía, lo que añade un coste recurrente adicional al del propio dispositivo.
En términos tecnológicos, el hecho de que las mediciones no sean posibles durante ciertos movimientos significa que no verás mediciones continuas si pasas mucho tiempo activo. Esto puede ser relevante si te interesa entender cómo tu presión arterial responde a situaciones de estrés físico o actividad intensa.
Perspectivas y conclusiones
El monitor Aktiia Hilo representa un avance interesante dentro del campo de la monitorización cardiovascular personal. Su capacidad para estimar la presión arterial sin manguito y de manera continuada ofrece una riqueza de datos que los métodos tradicionales no pueden igualar. Sin embargo, la tecnología actual todavía presenta limitaciones que conviene tener en cuenta, especialmente en lo que respecta a precisión en condiciones dinámicas y la necesidad de calibración regular con dispositivos convencionales.
En resumen, este tipo de tecnología es una herramienta complementaria útil para quienes desean un seguimiento detallado de su presión arterial a lo largo del tiempo. No sustituye a la atención médica profesional, pero sí puede proporcionar información adicional valiosa que amplíe la comprensión de cómo se comporta tu presión arterial en distintos contextos de la vida cotidiana.
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