El Naya Connect (780 $) es un teclado mecánico modular que propone una forma diferente de interactuar con el ordenador, especialmente pensada para profesionales creativos, técnicos y usuarios avanzados. En lugar de limitarse a un bloque fijo de teclas acompañado de un ratón tradicional, este sistema permite integrar módulos físicos intercambiables como un trackball, un touchpad, un dial rotatorio con respuesta háptica o incluso un controlador espacial de seis grados de libertad directamente alrededor del teclado.
La idea central es reducir la fragmentación del espacio de trabajo y minimizar los cambios constantes entre dispositivos de entrada. Con un diseño de perfil bajo, interruptores mecánicos intercambiables y un ecosistema de módulos que se conectan magnéticamente, el Naya Connect apunta a usuarios que trabajan a diario con software de diseño 3D, edición de vídeo, audio o programación avanzada. No se trata de un periférico generalista, sino de una plataforma de entrada configurable cuyo valor depende tanto del hardware como del software que lo acompaña.
El teclado como pieza central del sistema
En el núcleo del ecosistema se encuentra el Naya Type, un teclado mecánico de 85 teclas con un formato cercano al 75 %. Utiliza interruptores Kailh Choc V2 de perfil bajo montados en zócalos hot-swappable, lo que permite cambiar los switches sin soldadura y ajustar el tacto según preferencias personales o necesidades profesionales. El recorrido corto de estos interruptores reduce el tiempo de actuación y puede mejorar la velocidad de escritura en sesiones largas.
El teclado alcanza una tasa de sondeo de 1 000 Hz cuando se utiliza por cable, una cifra alineada con periféricos de baja latencia orientados a productividad intensiva. El chasis está fabricado en aluminio mecanizado por CNC y presenta un grosor aproximado de 14,9 mm, favoreciendo una postura más neutra de las muñecas sin necesidad de reposamuñecas elevados. La iluminación RGB por tecla, combinada con keycaps translúcidas, permite personalización visual sin comprometer la legibilidad.
Un detalle poco habitual es la barra espaciadora configurable, que puede funcionar como una sola tecla o dividirse en tres secciones independientes. Esta opción resulta especialmente útil para usuarios que trabajan con capas, modificadores o atajos complejos, ya que permite asignar funciones críticas a zonas de fácil acceso.
Todas estas características han sido detalladas en la presentación técnica publicada por CNX Software, donde se explica el enfoque modular y la arquitectura del dispositivo
Trackball, dial háptico y control espacial
Lo que realmente distingue al Naya Connect de otros teclados mecánicos es su sistema de módulos acoplables. Estos se conectan mediante imanes y pines tipo pogo, lo que permite colocarlos, retirarlos o reorganizarlos sin herramientas y sin apagar el sistema. El módulo Naya Track integra un trackball de 40 mm de diámetro con cuatro botones programables. Este tipo de control reduce el desplazamiento físico de la mano y puede disminuir la fatiga en tareas de precisión prolongadas, algo especialmente relevante en edición gráfica y CAD.
El módulo Naya Touch actúa como un touchpad multitáctil compatible con gestos del sistema operativo, permitiendo navegación básica, desplazamiento y acciones rápidas sin recurrir a un ratón externo. Para ajustes finos, Naya Tune combina un codificador rotatorio con respuesta háptica y una superficie táctil, facilitando cambios de parámetros con pasos bien definidos. Este tipo de control es habitual en mesas de mezcla o superficies de control profesionales, pero aquí se integra directamente en el teclado.
El módulo más técnico es Naya Float, un controlador espacial con seis grados de libertad (6DoF). Permite traslaciones y rotaciones simultáneas en los ejes X, Y y Z, algo habitual en ratones 3D profesionales. Integrar este tipo de control junto al teclado reduce los cambios constantes de dispositivo y puede ahorrar tiempo en tareas repetitivas de modelado o animación. Este enfoque ha sido analizado por medios especializados como Bit Rebels, que destacan su potencial para sustituir parcialmente al ratón tradicional en flujos creativos complejos.
Además, el sistema admite módulos adicionales como Multipad, con 24 teclas extra retroiluminadas, o bloques de seis teclas programables, ampliando la superficie de control sin recurrir a periféricos independientes.
Un ecosistema que vive del software
El Naya Connect puede funcionar tanto en modo cableado como inalámbrico, aunque la conectividad wireless depende de los módulos utilizados. Algunos incorporan baterías internas con capacidades entre 800 y 1 500 mAh, suficientes para varias jornadas de trabajo moderado. El teclado base incluye un supercondensador que mantiene el sistema activo durante unos 30 segundos, permitiendo intercambiar módulos sin interrupciones bruscas.
La gestión del sistema se realiza mediante el software Naya Flow, que centraliza perfiles, reasignación de teclas, sensibilidad de módulos, retroalimentación háptica y control RGB. A nivel técnico, permite crear perfiles por aplicación con cambio automático al detectar el software activo, una función clave en entornos profesionales. Los perfiles se almacenan en el hardware, garantizando que la configuración se mantiene incluso al cambiar de equipo.
Actualmente el soporte oficial cubre Windows y macOS, con Linux anunciado pero aún en desarrollo. Este punto será determinante para su adopción en entornos técnicos y de desarrollo donde Linux sigue teniendo un peso importante.
Posicionamiento y contexto de mercado
El precio del Naya Connect lo sitúa claramente en un segmento premium. Las configuraciones completas pueden rondar los 779 dólares, una cifra comparable a la suma de un teclado mecánico de gama alta, un ratón 3D profesional y una superficie de control dedicada. Para Gadget Review, su valor no está en sustituir un único periférico, sino en integrar varias herramientas en un solo ecosistema coherente
Desde un punto de vista técnico, la propuesta tiene sentido: centralizar métodos de entrada puede reducir tiempos muertos, mejorar ergonomía y ofrecer un control más directo del software. Sin embargo, también implica una curva de aprendizaje elevada y una fuerte dependencia del software de configuración.
Reflexiones finales
El Naya Connect no es un teclado pensado para todo el mundo. Su público objetivo son profesionales que valoran la personalización extrema, la integración de controles avanzados y la posibilidad de adaptar físicamente su espacio de trabajo. Si el software madura y el soporte multiplataforma se consolida, puede convertirse en una herramienta muy potente para flujos creativos exigentes.
Más allá del producto concreto, el enfoque de Naya apunta a una tendencia clara: los periféricos dejan de ser dispositivos aislados y pasan a convertirse en plataformas configurables, diseñadas para adaptarse al usuario y no al revés.
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Y yo que pensaba que mi nuevo teclado MX Key S de Logitech era un poco caro!