El mercado de los servidores domésticos y sistemas NAS compactos sigue creciendo a medida que más usuarios buscan alternativas de bajo consumo para almacenamiento, virtualización ligera o servicios locales. En este contexto aparece la nueva revisión de la Radxa Taco, una placa diseñada para el Raspberry Pi Compute Module 5 que amplía notablemente sus capacidades de almacenamiento y conectividad. Esta actualización introduce cinco puertos SATA, soporte RAID por software y conectividad de red dual, lo que la convierte en una solución interesante para quienes desean construir un NAS compacto o un servidor doméstico eficiente.

El nuevo diseño mantiene un formato relativamente compacto, pero mejora aspectos clave como el soporte PCIe, la conectividad USB y la alimentación. Además, su enfoque modular permite aprovechar el ecosistema del Compute Module 5 sin necesidad de recurrir a placas base más complejas o a soluciones de mayor consumo energético.

Una placa pensada para almacenamiento intensivo

La nueva Radxa Taco es esencialmente una placa portadora orientada al Raspberry Pi Compute Module 5, diseñada específicamente para aplicaciones que requieren múltiples unidades de almacenamiento y conectividad de red fiable. Esta revisión sustituye versiones anteriores compatibles con Compute Module 4 y otros módulos, centrándose ahora exclusivamente en el nuevo CM5. Este cambio no es menor, ya que el Compute Module 5 introduce mejoras de rendimiento sustanciales respecto a generaciones anteriores.

La placa mide aproximadamente 114 x 85 mm y se conecta al módulo mediante conectores de doble fila de 100 pines, lo que permite un diseño compacto y estable. Este tipo de conexión es habitual en soluciones industriales y facilita la integración en sistemas embebidos o servidores domésticos compactos. La revisión más reciente incorpora además un conmutador PCIe 3.0, lo que supone un salto importante respecto a la generación anterior basada en PCIe 2.0 y mejora el ancho de banda disponible para almacenamiento y periféricos.

Uno de los aspectos más destacados de la Radxa Taco es la incorporación de cinco conectores SATA. Esta característica permite configurar múltiples discos duros o SSD para almacenamiento redundante o distribuido. Además, la placa incluye un slot M.2 2280 con clave M para unidades NVMe, lo que permite añadir almacenamiento de alto rendimiento adicional. Esta combinación permite crear configuraciones híbridas donde el sistema operativo reside en NVMe mientras que los discos SATA se utilizan para almacenamiento masivo.

Desde el punto de vista de red, la placa integra un puerto Gigabit Ethernet y otro de 2.5 Gigabit Ethernet, lo que facilita configuraciones avanzadas como agregación de enlaces, segmentación de red o separación entre tráfico interno y externo. Esta característica resulta especialmente útil en escenarios de laboratorio doméstico o pequeñas infraestructuras empresariales.

Radxa Taco y el Compute Module 5

El uso del Compute Module 5 es uno de los elementos que definen el potencial de esta plataforma. Este módulo se basa en el procesador Rockchip RK3588S, que integra cuatro núcleos Cortex-A76 y cuatro Cortex-A55, junto con GPU Mali-G610 y acelerador NPU con hasta 6 TOPS para tareas de inteligencia artificial. Este nivel de potencia permite ejecutar contenedores, virtualización ligera o servicios multimedia sin saturar el sistema.

Además, el Compute Module 5 admite hasta 32 GB de memoria LPDDR4X y almacenamiento eMMC de hasta 128 GB, lo que amplía considerablemente las posibilidades de uso. En entornos domésticos, esto significa poder ejecutar servidores multimedia, sistemas de backup y servicios de automatización simultáneamente. En entornos profesionales, la plataforma puede utilizarse para edge computing o procesamiento local de datos.

El sistema también incorpora soporte para múltiples interfaces de comunicación, incluyendo PCIe, USB 3.0, I2C, SPI y UART. Esta versatilidad permite conectar sensores, aceleradores o tarjetas adicionales, ampliando el rango de aplicaciones posibles.

Detalles técnicos del hardware

La Radxa Taco no solo destaca por su almacenamiento. También incorpora dos puertos USB 3.2 Gen1 tipo A, además de un puerto USB-C destinado a la programación del sistema. La salida de vídeo HDMI 2.0 permite usar la placa con monitor para tareas de mantenimiento o administración local. También se incluye un encabezado GPIO con señales I2C y PWM, lo que facilita su uso en proyectos embebidos.

La placa incorpora además un conector para ventilador controlado por PWM, un soporte para batería RTC que mantiene la hora durante cortes eléctricos y botones físicos para arranque y recuperación del sistema. Este tipo de elementos suele encontrarse en hardware más orientado a entornos industriales o profesionales, lo que refuerza el enfoque técnico del dispositivo.

Otro detalle relevante es la alimentación mediante entrada de 12V, lo que permite suministrar energía suficiente a múltiples discos duros. También existe la opción de alimentación alternativa mediante cabecera de 12V, aunque solo se debe usar una fuente a la vez. Este diseño facilita la integración en cajas NAS o sistemas personalizados.

RAID por software y almacenamiento flexible

Uno de los puntos clave de la Radxa Taco es el soporte para RAID por software. La placa admite configuraciones RAID 0, RAID 1, RAID 5 y RAID 10, lo que permite equilibrar rendimiento y redundancia según las necesidades del usuario. Este soporte se implementa mediante software Linux, lo que permite utilizar herramientas estándar como mdadm.

En términos técnicos, una configuración RAID 5 con cinco discos permite obtener redundancia con una penalización de almacenamiento equivalente a una unidad. Por ejemplo, cinco discos de 4 TB proporcionarían aproximadamente 16 TB útiles con protección frente a fallos. Este tipo de configuración es habitual en NAS domésticos y pequeños servidores empresariales.

Además, el uso de SATA permite velocidades de transferencia cercanas a 550 MB/s por unidad en el caso de SSD, mientras que los discos duros mecánicos suelen situarse entre 150 y 220 MB/s. La combinación con NVMe puede proporcionar velocidades superiores a 3 GB/s para el sistema operativo o caché.

Casos de uso y escenarios reales

La Radxa Taco puede utilizarse como NAS doméstico, servidor multimedia, nodo de virtualización ligera o incluso gateway de red. El consumo energético es significativamente menor que el de un PC tradicional, lo que la convierte en una opción atractiva para sistemas que funcionan de forma continua.

En entornos domésticos, esta placa puede utilizarse para ejecutar servicios como Nextcloud, Plex o Home Assistant. En entornos técnicos, puede emplearse para clusters de pruebas, almacenamiento distribuido o procesamiento edge.

El tamaño compacto también permite integrarla en cajas impresas en 3D o soluciones rack compactas. Esto resulta interesante para laboratorios domésticos o instalaciones con limitaciones de espacio.

Un producto centrado en el almacenamiento compacto

La Radxa Taco destaca especialmente por su enfoque en almacenamiento compacto y modular. A diferencia de soluciones NAS tradicionales, esta placa permite elegir el módulo de procesamiento, la memoria y el almacenamiento según las necesidades. Este enfoque modular facilita actualizaciones futuras sin necesidad de reemplazar todo el sistema.

Además, el soporte para múltiples discos y RAID permite crear sistemas redundantes de bajo coste. Según la información disponible, el dispositivo se sitúa alrededor de los 65 a 72 dólares, lo que lo posiciona como una solución relativamente asequible frente a NAS comerciales con características similares.

Reflexiones finales

La nueva Radxa Taco representa una evolución lógica en el ecosistema de placas modulares orientadas a servidores compactos. La combinación de cinco puertos SATA, soporte RAID, doble red y compatibilidad con el Compute Module 5 ofrece una base sólida para proyectos de almacenamiento y edge computing. Además, el soporte Linux y la modularidad facilitan su adopción tanto en entornos domésticos como profesionales.

Aunque no sustituye a servidores más potentes, sí ofrece una alternativa eficiente en términos de consumo y coste. Este tipo de soluciones resulta cada vez más interesante para quienes desean mantener el control de sus datos o desplegar servicios locales sin recurrir a hardware tradicional.

El crecimiento del almacenamiento doméstico y la popularidad del self-hosting apuntan a que plataformas como esta seguirán ganando relevancia en los próximos años. La Radxa Taco se posiciona como una herramienta versátil para quienes buscan construir un servidor compacto con múltiples discos y buen rendimiento.

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