Convertir una Raspberry Pi en un dispositivo multimedia compacto no es una idea nueva, pero el lanzamiento de la Raspberry Pi Compute Module 5 ha abierto la puerta a diseños más compactos y potentes. Un nuevo carrier board permite precisamente eso: transformar este pequeño módulo en un TV Stick que se conecta directamente al puerto HDMI del televisor, eliminando cables innecesarios y reduciendo el tamaño del conjunto.
Este tipo de soluciones resultan especialmente atractivas para usuarios avanzados, desarrolladores y entusiastas que buscan algo más flexible que un Chromecast o un Fire TV. En lugar de un sistema cerrado, esta propuesta ofrece una Raspberry Pi completa con capacidad para ejecutar Linux, reproducir vídeo 4K, ejecutar emuladores o incluso funcionar como mini PC. Todo ello con un formato compacto que recuerda a los dispositivos comerciales, pero con la libertad del ecosistema Raspberry Pi.
Un TV Stick basado en la Raspberry Pi Compute Module 5
La nueva placa adaptadora convierte la Raspberry Pi Compute Module 5 en un dispositivo multimedia compacto que se conecta directamente al televisor. A diferencia de un TV Stick convencional, aquí no hay limitaciones de software ni ecosistema cerrado. El usuario puede instalar cualquier sistema operativo compatible, desde Raspberry Pi OS hasta distribuciones orientadas a multimedia como LibreELEC o OSMC.
La Raspberry Pi Compute Module 5 es una evolución importante dentro de la familia Raspberry Pi. Este módulo integra un procesador Broadcom BCM2712 de cuatro núcleos ARM Cortex-A76 funcionando hasta 2,4 GHz, acompañado de memoria LPDDR4X con configuraciones entre 2 GB y 16 GB. Además, ofrece almacenamiento eMMC opcional que puede alcanzar hasta 64 GB, lo que permite disponer de un sistema rápido y compacto sin necesidad de almacenamiento externo.
Según la información publicada por Liliputing, este nuevo carrier board ha sido diseñado específicamente para convertir la Raspberry Pi en un TV Stick. El dispositivo integra un conector HDMI directamente en la placa, lo que permite conectarlo al televisor sin cables adicionales. Este diseño reduce el tamaño total del conjunto y facilita su instalación detrás de la pantalla.
El protagonista: CM5 TV Stick Lite
El producto principal presentado es el CM5 TV Stick Lite, una placa diseñada específicamente para alojar la Raspberry Pi Compute Module 5 y convertirla en un dispositivo compacto. Esta placa integra un puerto HDMI de tamaño completo directamente en la PCB, lo que permite conectar la Raspberry Pi directamente al televisor sin adaptadores.
El diseño incluye también un puerto USB-C para alimentación y transferencia de datos, además de dos puertos USB 3.0 capaces de alcanzar velocidades de hasta 5 Gbps. Esta conectividad permite utilizar almacenamiento externo, periféricos o incluso adaptadores adicionales. También se incorpora un lector de tarjetas microSD para ampliar la capacidad de almacenamiento, algo especialmente útil si se utiliza la Raspberry Pi como centro multimedia.
Desde el punto de vista técnico, esta configuración permite reproducir vídeo 4K a 60 fps gracias a la GPU VideoCore VII integrada en la Raspberry Pi Compute Module 5. La decodificación por hardware para codecs como H.265 y H.264 reduce la carga de CPU y mejora la eficiencia energética. En condiciones normales, el consumo energético puede situarse entre 5 y 15 vatios dependiendo de la carga de trabajo, una cifra bastante contenida para un dispositivo de este tipo.
Otro detalle interesante es la conectividad inalámbrica. La Raspberry Pi Compute Module 5 incorpora WiFi de doble banda y Bluetooth 5.0, lo que permite conectar mandos, teclados o auriculares inalámbricos sin necesidad de adaptadores adicionales. Esto convierte al dispositivo en una solución bastante completa pese a su tamaño reducido.
Más allá de un simple reproductor multimedia
Una de las principales ventajas de esta solución es la flexibilidad. Mientras que un TV Stick tradicional suele limitarse a reproducir contenido de plataformas específicas, la Raspberry Pi permite mucho más. Es posible utilizarla como consola retro, servidor doméstico ligero, reproductor multimedia o incluso como mini PC conectado al televisor.
La Raspberry Pi Compute Module 5 también incluye soporte para PCIe Gen 2, lo que permite expandir las capacidades del dispositivo mediante hardware adicional en otros proyectos. Aunque en este caso el formato TV Stick limita estas opciones, demuestra el potencial del módulo como plataforma versátil.
Desde el punto de vista del rendimiento, la CPU Cortex-A76 supone una mejora significativa respecto a generaciones anteriores. En pruebas sintéticas, esta arquitectura puede ofrecer un rendimiento hasta tres veces superior al de la Raspberry Pi 4 en determinadas tareas, lo que mejora la experiencia general del sistema.
Otra ventaja importante es el soporte para almacenamiento rápido. La memoria eMMC opcional puede ofrecer velocidades superiores a 100 MB/s, mientras que los puertos USB 3.0 permiten conectar unidades externas con velocidades cercanas a 400 MB/s en condiciones ideales. Estas cifras permiten reproducir vídeo 4K sin problemas y ejecutar aplicaciones exigentes.
Coste y disponibilidad
El precio del carrier board ronda los 35 dólares, según la información publicada por Liliputing. Sin embargo, la Raspberry Pi Compute Module 5 se vende por separado, lo que implica que el coste final dependerá de la configuración elegida. Las versiones más básicas parten de unos 67 dólares, mientras que las configuraciones con 16 GB de RAM y almacenamiento eMMC pueden superar los 300 dólares.
Esto significa que el usuario debe valorar cuidadosamente la configuración necesaria. Para un uso multimedia, probablemente basten 4 GB u 8 GB de RAM. Sin embargo, si se pretende utilizar la Raspberry Pi como mini PC o servidor ligero, puede ser interesante optar por versiones con más memoria.
También hay que tener en cuenta la disponibilidad. Los módulos Compute Module suelen tener ciclos de producción más largos que las Raspberry Pi tradicionales, lo que facilita su uso en proyectos a largo plazo.
Una tendencia hacia dispositivos más compactos
El lanzamiento de este tipo de placas refleja una tendencia clara hacia la miniaturización. La Raspberry Pi Compute Module 5 permite crear dispositivos cada vez más compactos sin renunciar al rendimiento.
Además, la compatibilidad con gráficos OpenGL ES 3.1 y Vulkan 1.3 abre la puerta a aplicaciones más exigentes. Esto permite utilizar la Raspberry Pi no solo como reproductor multimedia, sino también para juegos ligeros o aplicaciones interactivas.
Otra ventaja técnica es la decodificación HEVC por hardware, que reduce el uso de CPU durante la reproducción de vídeo 4K. Esto se traduce en menor consumo energético y menor generación de calor, algo importante en dispositivos compactos como este.
Reflexiones finales
La posibilidad de convertir la Raspberry Pi Compute Module 5 en un TV Stick compacto demuestra la versatilidad del ecosistema Raspberry Pi. Este tipo de soluciones ofrece una alternativa flexible frente a los dispositivos comerciales tradicionales.
Aunque no está pensada para todos los usuarios, la propuesta resulta especialmente interesante para quienes buscan personalización y control total del sistema. La combinación de potencia, tamaño reducido y flexibilidad convierte a esta Raspberry Pi en una opción atractiva para múltiples usos.
Además, la evolución del hardware sugiere que veremos más dispositivos compactos basados en módulos Raspberry Pi. La modularidad sigue siendo uno de los puntos fuertes del ecosistema, y este TV Stick es un buen ejemplo de ello.
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