El control industrial ha recorrido un largo camino desde aquellos días en los que empezamos a trabajar en este fascinante mundo y en los que la única elección era entre un costoso Sistema de Control Distribuido (DCS) y un económico, pero limitado, PLC. La irrupción de plataformas como Arduino y Raspberry Pi cambió las reglas del juego, democratizando el acceso a la automatización y ampliando el abanico de posibilidades para pequeñas y medianas plantas industriales. En este contexto, el EdgeLogix 1145 emerge como una propuesta robusta y versátil que combina lo mejor de ambos mundos: la potencia de cálculo de la Raspberry Pi Compute Module 5 y la fiabilidad de una interfaz industrial completa. Con conectividad Ethernet dual, puertos RS-485 y RS-232, entradas analógicas, digitales y salidas de 24 V, este dispositivo representa una evolución significativa para proyectos industriales que buscan mantener bajos los costes sin renunciar a la funcionalidad. En este artículo analizamos a fondo sus características y su papel en la automatización moderna.
De los grandes DCS al auge de las soluciones híbridas
En el pasado, la ingeniería de control de procesos giraba principalmente en torno a dos opciones: los DCS, altamente integrados pero costosos, y los PLC, más asequibles pero mucho más simples. Durante décadas, estos dos sistemas definieron el panorama de la automatización industrial. Sin embargo, con la llegada de soluciones de hardware abierto como Arduino, y más adelante con la potencia de cálculo ofrecida por la Raspberry Pi, la frontera entre ambos mundos comenzó a desdibujarse.
Aunque Arduino democratizó el acceso a los sistemas embebidos, sus limitaciones en términos de procesamiento y conectividad lo relegaron a tareas más bien básicas. Luego, la llegada de la Raspberry Pi —especialmente en sus variantes industriales como el Compute Module— abrió nuevas posibilidades. Gracias a su compatibilidad con Linux y su capacidad para ejecutar software industrial más avanzado, la Pi permitió abordar tareas que antes solo podían realizar controladores de gama media o alta. Pero no todo era perfecto: estos sistemas carecían de redundancia y protección industrial, por lo que solo eran adecuados para instalaciones bien controladas.
Frente a este escenario, emergen soluciones híbridas que combinan la potencia de las Raspberry Pi con envolventes industriales, I/O de calidad y comunicaciones robustas. El EdgeLogix 1145 es una de las propuestas más destacadas en este segmento, diseñada para aprovechar el Compute Module 5 dentro de un entorno orientado al mundo real de la automatización.
EdgeLogix 1145: arquitectura robusta, corazón moderno
El EdgeLogix 1145 se presenta como un controlador industrial compacto y listo para su uso en entornos exigentes. Basado en la Raspberry Pi Compute Module 5, incorpora una CPU de cuatro núcleos ARM Cortex-A76 a 2,0 GHz, acompañada de hasta 8 GB de RAM LPDDR4 y opciones de almacenamiento eMMC de hasta 32 GB. Este rendimiento, muy superior al de los PLC tradicionales, permite ejecutar aplicaciones complejas, scripts personalizados, servidores OPC UA e incluso contenedores Docker, algo impensable hace apenas una década en dispositivos de este tipo.
Pero más allá del procesador, lo que hace que el EdgeLogix 1145 destaque en el sector industrial son sus opciones de conectividad y expansión. Integra dos puertos Gigabit Ethernet (GbE), interfaces RS-232 y RS-485 para comunicación con equipos heredados, así como múltiples entradas y salidas digitales de 24 V y entradas analógicas (0–10 V). Además, incluye slots para módulos de expansión y tarjetas de E/S adicionales, lo que lo convierte en una plataforma flexible y escalable.
Su diseño fanless y su carcasa metálica lo hacen ideal para armarios eléctricos en entornos industriales, y cuenta con alimentación de 24 V DC, estándar en la industria. Además, su compatibilidad con protocolos industriales como Modbus RTU/TCP, CANopen o MQTT lo posicionan como un nexo eficaz entre sistemas clásicos y modernos de automatización.
Integración con software industrial y ecosistema abierto
Una de las grandes ventajas del EdgeLogix 1145 frente a los PLC tradicionales es su compatibilidad con una gran variedad de software de código abierto y comercial. Al estar basado en Raspberry Pi CM5, es plenamente compatible con sistemas operativos como Raspberry Pi OS (Debian), Ubuntu Server o incluso sistemas diseñados para entornos embebidos como Yocto. Esta flexibilidad permite adaptarlo a entornos muy distintos: desde una planta de tratamiento de aguas hasta una línea de producción alimentaria.
Por si fuera poco, el dispositivo puede ejecutar plataformas SCADA de código abierto como Node-RED, Grafana o OpenPLC, así como entornos industriales basados en IEC 61131-3. Esto lo convierte no solo en un PLC moderno, sino en un auténtico edge computer capaz de recolectar datos, analizarlos en tiempo real y transmitirlos a la nube o a sistemas superiores. Su soporte para Docker facilita la virtualización de servicios y microservicios industriales, un enfoque clave en la Industria 4.0.
En este sentido, el EdgeLogix 1145 representa una evolución en el paradigma del control, acercando los mundos del IT (tecnologías de la información) y el OT (tecnologías operativas). Su arquitectura abierta también significa que se pueden aplicar estrategias de mantenimiento predictivo, integraciones con inteligencia artificial e incluso blockchain para trazabilidad, sin depender de soluciones propietarias y caras.
Aplicaciones reales y precauciones en su implementación
Aunque el EdgeLogix 1145 resulta muy atractivo para quienes desean renovar sus sistemas industriales con un enfoque moderno y flexible, también es importante considerar ciertas limitaciones. Por ejemplo, su nivel de redundancia y tolerancia a fallos no es comparable al de un DCS o PLC de gama alta diseñado para entornos críticos como plantas químicas o refinerías. Por ello, su aplicación ideal se sitúa en procesos no vitales o en instalaciones donde el coste-beneficio incline la balanza hacia soluciones abiertas.
Entre los usos más prometedores se encuentran la automatización de procesos logísticos, monitorización ambiental, sistemas HVAC, control de pequeñas plantas industriales o laboratorios de I+D. Gracias a su amplia conectividad, puede servir como gateway industrial, agregando datos de múltiples sensores y comunicándose con sistemas en la nube como AWS IoT, Azure o Google Cloud.
También puede ser muy útil en instalaciones agrícolas automatizadas, invernaderos, estaciones de bombeo o gestión remota de estaciones de energía renovable. En todos estos casos, su bajo coste, alta capacidad de procesamiento y compatibilidad con estándares abiertos permiten un despliegue rápido y una personalización profunda. No obstante, siempre es recomendable realizar pruebas piloto y establecer rutinas de backup y monitoreo remoto para compensar la ausencia de redundancia nativa.
Conclusión
El EdgeLogix 1145 es un claro ejemplo de cómo la convergencia entre tecnologías abiertas y necesidades industriales está redefiniendo el concepto de automatización. Basado en la potencia de la Raspberry Pi Compute Module 5, este controlador ofrece una alternativa moderna, flexible y económica a los sistemas tradicionales, sin dejar de lado la fiabilidad exigida por el entorno industrial. Su compatibilidad con software abierto, conectividad avanzada y capacidad de integración en arquitecturas edge lo convierten en un candidato ideal para una nueva generación de sistemas de control.
Si bien su adopción requiere una evaluación cuidadosa del entorno en el que se implantará, especialmente en lo que se refiere a redundancia y criticidad de los procesos, su potencial es indiscutible. En un mundo donde la digitalización industrial es cada vez más accesible, dispositivos como el EdgeLogix 1145 permiten que empresas de todos los tamaños participen activamente en la Industria 4.0.
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