El modelo VZR Model One MKII llega al mercado como un auricular premium orientado al gaming y al mismo tiempo a los amantes del audio, prometiendo un sonido de alta fidelidad gracias a tecnologías propias como CrossWave. Sin embargo, tras su análisis resulta evidente que aunque tiene virtudes claras —como su construcción o comodidad— adolece de carencias importantes en conectividad y versatilidad que cuestionan su valor cuando cuesta alrededor de 360 dólares. Es un buen auricular, pero no el auricular de casi 400 dólares que quizá esperabas.
Diseño y ergonomía: calidad evidente, pero con matices
El VZR Model One MKII destaca desde el primer contacto por su construcción robusta. Con una diadema de metal acompañada por un acolchado en piel sintética (pleather) y copas amplias con espuma viscoelástica, transmite sensación de durabilidad y confort. Según la review de Gizmodo, “el auricular se siente resistente, con una diadema metálica y banda interior de pleather que conecta unas copas de plástico pesado. Hay peso, pero no resulta incómodo”.
Además, la copa incorpora un micrófono desmontable, lo que facilita su uso en sesiones largas de juego o al guardarlo en su estuche. La calidad del micrófono también recibe elogios: “la calidad del micrófono aguanta bien” y “se posiciona bien incluso si no colocamos el brazo exactamente en su sitio”, señala el mismo análisis..
Sin embargo, hay detalles que restan puntos. Aunque es cómodo, la refrigeración no es sobresaliente, ya que las almohadillas “no permiten la mejor disipación de calor”, una observación relevante para largas sesiones de juego donde la acumulación de calor puede resultar molesta. En definitiva, el diseño transmite una clara sensación premium, pero no está exento de pequeñas carencias ergonómicas.
Experiencia sonora: cuando los números importan… y también el entorno
La gran apuesta de VZR con este modelo radica en ofrecer una experiencia audiófila para gaming. Para ello, utiliza su tecnología propietaria CrossWave, que simula cómo el sonido entra de forma más natural en el oído, y un difusor de graves denominado Talisman, que promete bajos más compactos y limpios, favoreciendo medios y agudos más definidos.
En la práctica, la experiencia sonora varía según cómo se conecte el auricular. Cuando se usa de forma básica —por ejemplo, conectado directamente al mando de una consola o mediante un cable convencional—, el resultado es modesto: “los pasos y disparos se perciben, pero no alcanzan niveles de inmersión del tipo ‘estoy en plena acción’”, según la prueba realizada por Gizmodo.
No obstante, cuando el VZR Model One MKII se conecta a un DAC dedicado o a un amplificador externo, el rendimiento mejora considerablemente. La escena sonora se amplía, los detalles se perciben con mayor nitidez y la fidelidad se aproxima a la de modelos audiófilos de referencia. En ese contexto, como apunta el autor del artículo, “el sonido de las rocas desmoronándose parecía cercano, y los enemigos se sentían en la habitación”.
Esto demuestra que el auricular puede sonar extraordinariamente bien, pero únicamente cuando se le da el tratamiento que exige. En un uso más casual, el rendimiento será correcto, aunque lejos de su máximo potencial.
Conectividad y funcionalidades: el vértice donde la promesa flaquea
Uno de los puntos más controvertidos del Model One MKII es su limitada conectividad. A diferencia de muchos competidores, carece de Bluetooth, conexión inalámbrica de 2,4 GHz y cancelación activa de ruido (ANC). Su uso queda restringido al cableado tradicional, lo que choca con las expectativas de un auricular de su precio. Según Gizmodo, “hay auriculares gaming que preferiría antes que el Model One MKII”, señalando la ausencia de opciones modernas que faciliten la versatilidad.
Este enfoque analógico puede tener sentido para puristas del audio, que priorizan una latencia mínima y la máxima fidelidad, pero resulta menos atractivo para jugadores habituales que buscan comodidad y flexibilidad. Mientras modelos como el Sony Inzone H9 II o los SteelSeries Arctis Nova Pro Wireless combinan baja latencia, perfiles de audio personalizables y ANC, el producto de VZR opta por un planteamiento más clásico.
Esta decisión de diseño deja claro que VZR ha preferido centrarse en la calidad del sonido puro antes que en la conectividad, pero eso también significa que se queda atrás en un mercado donde el “todo en uno” es cada vez más demandado.
Relación calidad-precio: ¿merece la inversión?
La pregunta inevitable es si el VZR Model One MKII justifica sus aproximadamente 360 dólares. La conclusión es clara: aunque se trata de un auricular de calidad, su valor depende del uso que se le dé. Si el usuario dispone de un buen DAC, un entorno tranquilo y busca una escucha minuciosa, entonces puede considerarse una compra acertada.
Por el contrario, si el objetivo es disfrutar de sesiones de gaming cotidianas, alternando entre música y videollamadas, hay alternativas más completas por un precio similar o incluso inferior. Como concluye el redactor del análisis: “si vas a gastar tanto, hay otros auriculares gaming en los que invertiría antes que en el Model One MKII”.
En otras palabras, este modelo ofrece una excelente calidad sonora, pero exige condiciones muy concretas para brillar. No es el auricular “plug and play” que muchos jugadores buscan, y su ausencia de conectividad moderna limita su atractivo general.
Conclusión
El VZR Model One MKII es un producto con ambición audiófila que intenta conquistar el terreno del gaming premium. Su sonido, cuando se le proporciona el equipo adecuado, es excepcional, y su diseño respira calidad y durabilidad. No obstante, su falta de funciones actuales y su dependencia de accesorios adicionales lo sitúan en una posición difícil frente a competidores que combinan rendimiento, comodidad y versatilidad.
Si eres un entusiasta del audio que valora la precisión acústica por encima de todo, este modelo puede ser una buena inversión. Pero si lo que buscas es un auricular versátil para jugar, escuchar música y moverte con libertad, hay opciones más equilibradas y completas.
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