La nueva Wyze Scale Ultra BodyScan representa la apuesta más ambiciosa de la marca estadounidense en el terreno de las balanzas inteligentes. Este modelo incorpora ocho electrodos, un mango retráctil para medir brazos y tronco, una pantalla a color de 4,3 pulgadas, y conectividad Wi-Fi y Bluetooth para sincronizar los datos con Apple Health, Google Fit y Fitbit. Sin embargo, todo ese despliegue técnico viene acompañado de un precio superior a lo habitual en la gama doméstica, lo que la sitúa en un terreno intermedio entre el producto de consumo y el equipo semiprofesional. A lo largo del artículo repasamos sus características técnicas, el valor que ofrece frente al coste, y por qué podría convertirse en uno de los productos destacados del próximo Black Friday.

Una balanza doméstica con alma de laboratorio

La Wyze Scale Ultra BodyScan va más allá de las balanzas inteligentes básicas al ofrecer 13 métricas corporales distintas: peso, porcentaje de grasa corporal, masa muscular, masa ósea, agua corporal, IMC, grasa visceral, edad metabólica y más. Según la propia documentación oficial de Wyze, la clave reside en el uso de ocho electrodos y un mango retráctil que permite realizar análisis segmentados. Esta tecnología mejora sustancialmente la precisión respecto a las mediciones convencionales de pies a pies.

El dispositivo utiliza impedancia bioeléctrica segmentada (BIA), haciendo circular una corriente de baja intensidad por todo el cuerpo. Como la resistencia eléctrica varía según el tejido (agua, grasa o músculo), la balanza puede estimar proporciones corporales con un nivel de detalle notable. Con los electrodos del mango, la medición abarca también el tren superior, ofreciendo resultados diferenciados para brazos, piernas y tronco.

Además, la pantalla TFT de 4,3 pulgadas muestra los valores principales sin depender del móvil, y la conectividad Wi-Fi y Bluetooth sincroniza automáticamente los datos con las principales aplicaciones de salud. Según 9to5Google, el modelo es compatible con Fitbit y Health Connect, integrando los resultados en un ecosistema más amplio de seguimiento físico.

El precio: la gran diferencia

Donde este modelo genera más debate es en su precio de lanzamiento, fijado en 119,99 dólares (unos 115 €). Puede parecer una cifra moderada si se compara con equipos profesionales de marcas como Withings o Tanita, que rondan los 300 a 500 €, pero para el consumidor doméstico medio supone el triple del coste de una balanza inteligente básica.

Como señala TechRadar, la Wyze Ultra BodyScan “no es barata, aunque sigue siendo más asequible que los modelos de análisis segmentado de su competencia directa”. Es cierto: frente a los 50 € o menos que cuestan muchos modelos con Bluetooth y estimaciones globales, este salto de precio solo se justifica si el usuario realmente necesita datos segmentados o una precisión más alta.

A nivel técnico, la diferencia radica en el hardware adicional: los electrodos del mango, el procesador interno capaz de generar informes segmentados y la pantalla a color añaden complejidad y coste. Además, la conectividad Wi-Fi (no presente en muchos modelos básicos) incrementa el valor, ya que permite registrar datos de forma automática sin tener que abrir la app.

Para algunos usuarios, sin embargo, el precio puede resultar difícil de justificar. Una persona que solo desee controlar su peso y porcentaje de grasa quizá no perciba gran beneficio en pagar más de cien euros por una balanza. En cambio, para deportistas, fisioterapeutas o quienes buscan un seguimiento cuantitativo, el valor añadido puede ser evidente.

Enfoque técnico y utilidad práctica

Desde el punto de vista técnico, el modelo Ultra BodyScan incluye un conjunto de sensores capaces de estimar diferencias mínimas de masa muscular o grasa entre extremidades. Por ejemplo, la balanza puede detectar que el brazo izquierdo tiene un 6 % menos de masa magra que el derecho o que el tronco concentra un 2 % más de grasa corporal que la media. Estas diferencias, aunque pequeñas, son útiles para corregir desequilibrios o planificar entrenamientos más equilibrados.

La conectividad también se nota en la práctica. Gracias al soporte Wi-Fi, los datos se envían automáticamente a la nube de Wyze o a plataformas de terceros, de modo que el usuario puede consultar informes detallados desde cualquier dispositivo. El sistema reconoce hasta ocho perfiles de usuario y dispone de modos especiales para bebés, mascotas y equipaje, una función anecdótica pero útil en algunos casos.

La duración de las pilas, estimada en nueve meses de uso regular, también es razonable, considerando la potencia de la pantalla y las conexiones simultáneas.

Valor profesional en un entorno doméstico

Para un entrenador personal o fisioterapeuta, disponer de análisis segmentado es una ventaja concreta. Permite cuantificar progresos de forma más precisa: por ejemplo, registrar un aumento de 0,8 kg de masa muscular en piernas o una reducción del 3 % de grasa visceral tras un ciclo de entrenamiento. Los informes PDF que genera la app son exportables, lo que facilita compartir los resultados con clientes o pacientes.

El dispositivo también podría tener cabida en pequeñas clínicas o centros de fitness que busquen ofrecer servicios de análisis corporal sin invertir en equipos profesionales. Su tamaño compacto y coste inferior a 150 € lo convierten en una opción práctica para estos entornos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las mediciones BIA, aunque avanzadas, no sustituyen a métodos clínicos como la absorciometría DXA. Factores como la hidratación, la hora del día o la temperatura corporal pueden alterar los resultados. Por tanto, la balanza debe usarse más como herramienta de seguimiento que como instrumento de diagnóstico.

De cara al Black Friday

Con el Black Friday a la vuelta de la esquina, productos como la Wyze Scale Ultra BodyScan adquieren especial interés. Es probable que la compañía y distribuidores internacionales apliquen descuentos del 20 % al 30 %, lo que situaría la balanza en torno a los 85 €, un precio mucho más atractivo. En ese rango, su combinación de precisión, conectividad y análisis segmentado podría hacerla destacar frente a modelos más simples.

El mercado de las balanzas inteligentes está creciendo rápidamente, y cada año se amplía la brecha entre los dispositivos de entrada (30–50 €) y los de gama media o alta (100–300 €). Wyze busca posicionarse justo en el punto de equilibrio: ofrecer una experiencia casi profesional a un coste doméstico avanzado.

Si finalmente recibe una rebaja sustancial, podría convertirse en una de las compras tecnológicas más recomendables del Black Friday, especialmente para quienes ya utilizan pulseras o relojes con ecosistema Fitbit o Google Health.

Reflexiones finales

Aunque su precio pueda disuadir a algunos usuarios, el equilibrio entre funciones, precisión y conectividad hace que la Wyze Scale Ultra BodyScan sea una propuesta sólida. No es un gadget barato, pero ofrece un nivel de información corporal detallada que pocas balanzas domésticas pueden igualar.

Desde un punto de vista técnico, los ocho electrodos, el mango retráctil, la pantalla TFT y el soporte Wi-Fi justifican buena parte del coste. No obstante, su verdadera utilidad depende de cuánto valor se dé a esos datos. Quien solo quiere pesarse encontrará alternativas mucho más asequibles; quien busca medir su progreso físico con exactitud probablemente apreciará la inversión.

En conclusión, esta balanza combina precisión semiprofesional, conectividad avanzada y diseño funcional, aunque a un precio que la saca del terreno “económico”. De todos modos, si las ofertas del Black Friday logran rebajarla por debajo de los 90 €, podría convertirse en una de las mejores opciones del año dentro del segmento de salud digital doméstica.

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