Los cables Ethernet planos se han vuelto populares por su estética y flexibilidad, pero no todos los escenarios son adecuados para su uso. Aunque son ideales para distancias cortas y entornos domésticos ordenados, presentan limitaciones técnicas que pueden afectar la transmisión de datos y la seguridad eléctrica en instalaciones más complejas. Desde la pérdida de señal en largas distancias hasta riesgos con PoE y la vulnerabilidad a interferencias electromagnéticas, entender cuándo usar un cable plano frente a uno redondo es fundamental para garantizar una red estable y segura.
Limitaciones técnicas de los cables planos en largas distancias
Aunque los cables Ethernet planos ofrecen ventajas estéticas y flexibles, su diseño implica compromisos importantes a nivel técnico. La mayoría de estos cables utiliza conductores de 32 AWG (American Wire Gauge), significativamente más finos que los 23 o 24 AWG empleados en cables redondos estándar. Esta diferencia tiene un impacto directo en la resistencia eléctrica: un cable de 32 AWG presenta aproximadamente 164 ohmios por cada 1.000 pies frente a los 26 ohmios de un cable de 24 AWG, lo que representa más de seis veces la resistencia.
Esta mayor resistencia conduce a un fenómeno conocido como atenuación de la señal, donde la intensidad de la transmisión de datos disminuye a medida que la señal recorre el cable. En distancias superiores a 50 metros, los cables planos comienzan a mostrar una degradación notable de la señal, especialmente a velocidades Gigabit o superiores. Además, al carecer de separadores internos y de pares trenzados tan estrictamente controlados como en los cables redondos, son más susceptibles al crosstalk, es decir, la interferencia entre pares dentro del mismo cable, lo que degrada aún más la calidad de la transmisión en entornos ruidosos. Estudios técnicos destacan que los cables redondos Cat5e y Cat6 están diseñados para cumplir de manera confiable con el límite máximo de 100 metros, mientras que los planos pueden empezar a fallar mucho antes en configuraciones críticas.
Riesgos de uso en instalaciones permanentes y PoE
Otro aspecto crítico es el uso de cables planos en instalaciones fijas, como dentro de paredes, falsos techos o conduits. La mayoría de los cables planos no están clasificados como Riser (CMR) o Plenum (CMP), lo que significa que no cumplen con los estándares de seguridad contra incendios requeridos para instalaciones permanentes. Los cables Riser permiten recorridos verticales seguros entre pisos, mientras que los Plenum cuentan con chaquetas especiales de baja emisión de humo diseñadas para espacios donde circula el aire, como conductos de ventilación. Usar un cable plano en estos contextos puede no solo incumplir el código de edificación, sino también aumentar el riesgo de incendio en caso de fallo eléctrico.
El uso de cables planos con PoE (Power over Ethernet) representa un riesgo adicional. PoE transporta energía eléctrica junto con datos, y los conductores finos de un cable plano generan mayor resistencia, caída de tensión y acumulación de calor. Por ejemplo, un cable de 32 AWG puede generar suficiente calor como para comprometer dispositivos alimentados por PoE, como puntos de acceso Wi-Fi, cámaras IP o teléfonos VoIP, mientras que un cable redondo de 23–24 AWG mantiene la caída de tensión en niveles seguros y minimiza el sobrecalentamiento Network World. Por lo tanto, aunque el ahorro económico inicial pueda ser tentador, los problemas intermitentes y la necesidad de reemplazos frecuentes hacen que la inversión en cables planos sea menos eficiente para aplicaciones de alto consumo.
Entornos de alta interferencia y exteriores
Los cables planos también se comportan peor en entornos con alta interferencia electromagnética. La falta de blindaje y la disposición paralela de los conductores dificultan la cancelación de interferencias provenientes de motores, líneas de alta tensión o iluminación fluorescente. Mientras que un cable redondo Cat6 o Cat6a puede mantener integridad de señal hasta 10 Gbps en ambientes ruidosos, un cable plano puede experimentar pérdidas y crosstalk a velocidades de 1–2,5 Gbps, afectando la estabilidad de la red.
En exteriores, los cables planos presentan todavía más limitaciones. Sus chaquetas de PVC son vulnerables a la radiación UV, la humedad y los cambios de temperatura. Para instalaciones exteriores, incluso bajo un porche o atravesando una ventana, se recomienda un cable redondo con chaqueta CMX de LLDPE, que resiste la humedad, la radiación UV y las temperaturas extremas. La forma plana simplemente no permite un recubrimiento lo suficientemente grueso para estas condiciones sin comprometer la flexibilidad.
Escenarios donde los cables planos son adecuados
No obstante, los cables planos no son inútiles. Para distancias cortas, típicamente menos de 50 metros, y en entornos domésticos o de oficina con baja interferencia, funcionan perfectamente. Son ideales para conexiones desde un router a un dispositivo en un escritorio, bajo alfombras o a lo largo de rodapiés, donde su perfil bajo y flexibilidad permiten una instalación limpia y estética. También resultan muy útiles en configuraciones temporales, como LAN parties, salas de conferencias temporales o estaciones de trabajo móviles, donde la facilidad de manejo y el plegado del cable es un valor añadido.
Además, los cables planos son la opción preferida en espacios muy estrechos, como debajo de puertas o marcos de ventanas, donde un cable redondo podría aplastarse o interferir con el cierre. En estas situaciones específicas, su uso es totalmente seguro y eficiente, siempre que no se requiera PoE ni se sobrepasen los límites de distancia y velocidad recomendados.
Reflexiones finales
Elegir el tipo de cable Ethernet adecuado depende de comprender las limitaciones técnicas de cada opción. Los cables planos destacan por estética y flexibilidad, pero su menor calibre, ausencia de blindaje y falta de certificaciones de seguridad limitan su aplicación a escenarios cortos, de baja interferencia y sin alimentación eléctrica. Para distancias largas, instalaciones permanentes, entornos con alto ruido electromagnético o transmisión de PoE, los cables redondos sólidos de 23–24 AWG son claramente superiores, garantizando fiabilidad, seguridad y menor necesidad de mantenimiento. En definitiva, un cable plano bien usado puede mejorar la estética y la gestión de cableado, pero no debe reemplazar cables redondos en situaciones críticas de rendimiento o seguridad.
118