En un entorno donde la inteligencia artificial (IA) está transformando sectores enteros, también lo hace con la manera en que buscamos empleo. En los últimos meses han surgido informes que muestran cómo los sistemas automatizados que filtran currículums pueden estar entorpeciendo las oportunidades reales de acceso al mercado laboral, y cómo algunas personas recurren a estrategias poco convencionales para encontrar trabajo, incluyendo el uso de aplicaciones de citas como herramienta de networking profesional. Este artículo explica por qué está ocurriendo esto, qué papel juegan los algoritmos en los procesos de selección actuales y por qué muchos candidatos están optando por plataformas de interacción social para hacer contactos que les permitan acceder a ofertas, entrevistas o recomendaciones. También se analiza el impacto social de esta tendencia y cómo las mismas aplicaciones de citas están incorporando funciones relacionadas con IA que influyen tanto en encuentros personales como en conexiones profesionales.

La IA en la selección de candidatos y sus limitaciones

La introducción de sistemas automatizados de revisión de currículums ha sido una respuesta lógica de las empresas al enorme flujo de solicitudes que reciben, especialmente en sectores como tecnología o finanzas. Herramientas basadas en IA pueden analizar miles de CV en cuestión de segundos, evaluando variables como experiencia, habilidades y palabras clave. Sin embargo, estos algoritmos no son infalibles y pueden introducir sesgos que descarten candidatos potencialmente cualificados antes incluso de que un humano vea su perfil. Según Gizmodo, en el panorama actual una parte importante de las vacantes publicadas utiliza estas herramientas de filtrado, lo que ha llevado a muchos aspirantes a trabajar en sectores deseados a intentar eludir este criba inicial recurriendo al networking directo.

La automatización tiene beneficios claros en eficiencia —un algoritmo puede procesar 10.000 solicitudes quizás en menos de un minuto— pero existen desventajas cuantificables que van desde falsos negativos (candidatos competentes rechazados) hasta dependencia de palabras clave que favorecen a quienes tienen experiencia en optimización textual de su currículum. NPR ha documentado cómo estos sesgos se arraigan en datos históricos sesgados que alimentan los sistemas.

¿Por qué usar apps de citas para encontrar empleo?

En este contexto, muchos demandantes de empleo se están volcando a plataformas diseñadas originalmente para encuentros personales con el fin de establecer conexiones profesionales. Según una encuesta reciente de ResumeBuilder.com, uno de cada tres usuarios de apps de citas ha usado estas plataformas como herramienta para buscar trabajo, y cerca de un 10% afirmó que era su principal motivación para estar en dichas apps. De los encuestados, un 66% indicó que buscaba específicamente personas que trabajaran en la compañía en la que querían entrar, y un 75% se encontró con roles o contactos clave que podrían ayudarles en su carrera profesional.

Este fenómeno no es homogéneo, pero se observa que aplicaciones como Tinder o Bumble —plataformas que per se no se promocionan como herramientas profesionales— se están usando para filtrar usuarios por ocupación o empresa. Incluso algunos usuarios han conseguido ofertas de trabajo directamente tras establecer una conexión en estas plataformas, lo que indica que el 40% de ellos logra algún avance profesional o entrevista tras crear un “match” por motivos laborales.

El producto principal: aplicaciones de citas convertidas en redes de contactos

Las aplicaciones que tradicionalmente se han usado para interacciones románticas ahora están —de forma más o menos explícita— siendo adoptadas por quienes buscan ampliar su red de contactos profesionales. Tinder, por ejemplo, cuenta con más de 75 millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo, y aunque su función principal es social, su enorme base de usuarios hace que sea un campo fértil para quienes buscan cualquier tipo de conexión, incluida la laboral. Plataformas como Grindr, principalmente enfocada en hombres homosexuales y bisexuales, también reportan que aproximadamente una cuarta parte de sus usuarios activos mensuales las emplea con fines de networking profesional, según declaraciones de su equipo directivo.

Raya, una app de citas exclusiva y basada en membresía con un enfoque en industrias creativas y tecnológicas, se presenta como una comunidad donde conectar con profesionales de alto nivel. Este producto destaca porque los usuarios pueden buscar por industria, rol o empresa específica, integrando datos de perfil que facilitan esta doble función social y profesional.

Sesgos y desigualdades amplificadas por la IA

El uso de IA en los procesos de selección de personal no sólo complica la búsqueda de empleo, también puede exacerbar desigualdades existentes. Cuando los algoritmos priorizan ciertos patrones de datos, como empresas de prestigio, palabras clave o experiencias en sectores “deseados”, aquellos sin acceso a una red ya establecida pueden verse desfavorecidos. Esto es especialmente crítico en un mercado con una tasa de desempleo elevada o con una alta competitividad por cada oferta. Expertos han señalado que estas prácticas automatizadas pueden incrementar la brecha entre quienes ya tienen contactos profesionales y quienes no.

La respuesta social a este fenómeno es interesante: el uso de apps de citas para crear redes profesionales no sólo refleja frustración con los métodos actuales de reclutamiento, sino también un cambio en cómo definimos “networking”. Muchas personas están adoptando estrategias no convencionales para sortear filtros automáticos y poder presentar sus habilidades directamente a otros profesionales susceptibles de influir en una contratación.

El impacto social de usar apps de citas para lo laboral

El uso de estas plataformas para empleo tiene implicaciones culturales y sociales más amplias. Primero, difumina los límites entre lo personal y lo profesional: una interacción que empieza en Tinder puede derivar en un encuentro laboral, una recomendación o una cita romántica, y viceversa. Esta superposición de esferas puede ser positiva en términos de oportunidades, pero también plantea cuestiones éticas y de privacidad. Por ejemplo, ¿hasta qué punto es apropiado usar una app de citas para fines profesionales? ¿Deberían estas plataformas incorporar filtros o herramientas dedicadas a propósitos laborales?

Además, algunas aplicaciones están integrando IA para mejorar la experiencia del usuario. Bots de “IA Wingmen” que ayudan a redactar perfiles o iniciar conversaciones son cada vez más comunes, lo cual podría influir tanto en interacciones personales como en oportunidades de conexión profesional.

En algunos casos, la obsesión por optimizar perfiles —ya sea para atraer parejas o contactos profesionales— puede llevar a los usuarios a dedicar más tiempo a ajustar un algoritmo que a desarrollar habilidades reales o establecer conexiones en el mundo físico. Un análisis en arXiv sobre discriminación digital en apps de citas discute cómo los sistemas de emparejamiento pueden reproducir prejuicios sociales si no se controlan correctamente.

Reflexiones finales

Si bien la idea de usar aplicaciones de citas para encontrar empleo puede sonar inusual o extrema, lo cierto es que responde a una necesidad real de muchas personas frente a sistemas automatizados que muchas veces no logran identificar el verdadero valor de un candidato. La combinación de IA y reclutamiento seguirá evolucionando, y es probable que veamos nuevas herramientas dedicadas específicamente al networking profesional que tomen elementos de lo que hoy se practica en apps de interacción social. Hasta entonces, la búsqueda de empleo seguirá siendo un desafío donde la creatividad y la adaptación son claves.

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