Google ha lanzado una innovadora función en su aplicación Maps que promete poner fin a una de las frustraciones más comunes al conducir: perder la señal GPS en túneles. Gracias a un sistema de balizas Bluetooth instalado en lugares como la M-30 de Madrid, Google Maps puede ahora ofrecer navegación precisa incluso bajo tierra, donde tradicionalmente el GPS pierde eficacia. Esta tecnología ya está activa en algunos puntos concretos de España, aunque por el momento solo es aprovechable en dispositivos Android. Se espera que su implementación en iOS llegue pronto. Esta mejora representa un paso importante en la navegación urbana, especialmente en zonas con estructuras subterráneas complejas. A continuación, explicamos cómo funciona este sistema, dónde está disponible, cómo se activa y qué se espera de él en el futuro.
¿Por qué los túneles son un reto para la navegación GPS?
La señal GPS funciona mediante la triangulación de datos emitidos por satélites, pero su funcionamiento se ve afectado negativamente en entornos cerrados como túneles o pasos subterráneos. Al estar cubiertos por estructuras de cemento, acero o roca, los túneles impiden que el dispositivo reciba las señales necesarias para determinar su ubicación exacta. Esto provoca que muchos conductores pierdan la guía de navegación justo cuando más la necesitan: al acercarse a bifurcaciones subterráneas o salidas complejas. Esta desconexión momentánea no solo genera confusión, sino que puede derivar en maniobras peligrosas o desvíos indeseados.
Hasta ahora, Google Maps intentaba «adivinar» la trayectoria del vehículo durante la pérdida de señal, prolongando la última dirección conocida y ajustándola en cuanto el GPS volvía a estar disponible. Sin embargo, este método era impreciso, especialmente en túneles con múltiples ramales, como los de la M-30 madrileña. La solución ha llegado con el uso de balizas Bluetooth que permiten mantener la localización del coche incluso bajo tierra.
Así funciona el sistema de balizas Bluetooth en Google Maps
Google ha comenzado a integrar su app de navegación con una red de balizas Bluetooth instaladas estratégicamente dentro de túneles urbanos. Estas balizas emiten señales de corto alcance que el smartphone detecta cuando se encuentra cerca, permitiendo que la aplicación determine con precisión la posición del vehículo incluso sin cobertura satelital. Este sistema se basa en el protocolo Eddystone de código abierto desarrollado por Google, que permite a los dispositivos móviles interpretar la ubicación mediante la proximidad a puntos fijos con identificación propia.
En España, la M-30 de Madrid ha sido una de las primeras infraestructuras en contar con estas balizas. Este anillo de circunvalación, muy transitado y con numerosos tramos subterráneos, resulta ideal para probar la eficacia de esta tecnología. Los conductores que utilizan Google Maps en dispositivos Android pueden ya beneficiarse de esta mejora, siempre y cuando tengan activadas las funciones de Bluetooth y localización.
Para comprobar si esta funcionalidad está activa, el usuario debe entrar en la configuración de Google Maps y verificar que la opción «Usar Bluetooth para mejorar la ubicación» está activada. Aunque por ahora solo es compatible con Android, se espera que próximamente Google habilite la función también en dispositivos iOS, lo que ampliaría su alcance notablemente.
Aplicaciones reales: el caso de la M-30 de Madrid
La implementación del sistema de balizas Bluetooth en la M-30 no es casual. Esta vía de circunvalación de Madrid, con más de 32 kilómetros de recorrido y gran parte de su trazado soterrado, es uno de los puntos más complejos de la red viaria española. Las entradas y salidas subterráneas, junto con los múltiples enlaces con otras carreteras, hacen que una pérdida de señal GPS pueda provocar fácilmente errores de navegación.
Gracias a la instalación de balizas en los túneles, Google Maps puede ahora ofrecer una navegación más fluida y precisa. Los conductores reciben instrucciones detalladas sin interrupciones, incluso en tramos largos sin cobertura satelital. Esta mejora no solo aumenta la comodidad, sino que también incrementa la seguridad al reducir la probabilidad de maniobras erróneas o cambios bruscos de carril.
El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre Google y las autoridades municipales responsables del mantenimiento de la M-30. Se trata de una iniciativa pionera en España y que, según su éxito, podría replicarse en otras ciudades europeas con infraestructuras similares.
Lo que podemos esperar en el futuro (y lo que falta por mejorar)
Aunque esta tecnología ya está operativa en algunos puntos concretos, su expansión aún tiene margen de mejora. De momento, la funcionalidad solo es aprovechable por usuarios de Android, debido a que Apple todavía no ha permitido su implementación en iOS. Sin embargo, dada la utilidad de esta mejora, es previsible que en el corto plazo Google y Apple lleguen a un acuerdo para que también los usuarios de iPhone puedan beneficiarse.
Otra limitación actual es la necesidad de contar con una infraestructura previa de balizas Bluetooth, lo que requiere inversiones por parte de las administraciones públicas. A pesar de ello, el bajo coste de instalación y mantenimiento de estas balizas las convierte en una solución atractiva frente a otras opciones más complejas, como la instalación de sistemas de posicionamiento inercial o sensores embarcados.
A medio plazo, esta innovación podría aplicarse también en aparcamientos subterráneos, túneles ferroviarios o centros comerciales, mejorando la precisión de los sistemas de geolocalización en múltiples entornos cerrados. Su adopción masiva dependerá de la colaboración entre empresas tecnológicas, operadores de infraestructuras y administraciones públicas.
Conclusión
La integración de balizas Bluetooth en túneles urbanos representa una evolución clave en la navegación por GPS, especialmente en entornos donde la señal tradicional falla. Gracias a esta innovación, Google Maps se convierte en una herramienta aún más fiable, mejorando la experiencia del usuario y aumentando la seguridad vial. La M-30 de Madrid se convierte así en el primer ejemplo práctico de esta tecnología en España. Aunque por ahora solo los dispositivos Android pueden aprovechar esta función, todo apunta a que pronto también estará disponible en iOS, extendiendo sus beneficios a una base de usuarios aún mayor.
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