La posibilidad de que un coche eléctrico genere parte de su energía sin depender de enchufes ni infraestructuras externas es una idea que lleva años rondando la industria. El Mercedes-Benz Vision Iconic retoma ese planteamiento desde un enfoque distinto: convertir la propia carrocería en una superficie activa mediante una pintura solar fotovoltaica ultrafina. Este prototipo conceptual no pretende ser un modelo de producción inmediata, sino un banco de pruebas para tecnologías que podrían integrarse en futuros vehículos eléctricos. Según los datos facilitados por la marca, esta pintura permitiría generar energía suficiente para recorrer hasta unos 12 000 km al año en condiciones favorables de irradiación solar. Más allá de esta solución energética, el Vision Iconic incorpora avances en computación neuromórfica, dirección electrónica y conducción autónoma avanzada, configurando una visión coherente de cómo podrían evolucionar los vehículos eléctricos de gama alta en los próximos años.
La pintura solar como superficie energética activa
El elemento central del Vision Iconic es una pintura fotovoltaica con un espesor aproximado de 5 µm que puede aplicarse sobre la carrocería como un recubrimiento convencional. A diferencia de los paneles solares tradicionales, esta solución no utiliza silicio ni materiales considerados críticos, lo que simplifica tanto el proceso de fabricación como el reciclaje posterior. Según la información publicada por Yanko Design en su análisis del prototipo, la pintura permite que hasta un 94 % de la radiación solar incidente alcance la capa activa, donde se transforma en electricidad con una eficiencia cercana al 20 %.
Desde un punto de vista técnico, si se considera una superficie total de carrocería de aproximadamente 11 m² y una irradiación media diaria de 5 kWh/m², la energía generada podría situarse en torno a 11 kWh al día. En un vehículo eléctrico con un consumo medio de entre 15 y 20 kWh cada 100 km, esto se traduciría en una autonomía adicional diaria de unos 55 a 70 km en condiciones óptimas. Estas cifras encajan con las estimaciones recogidas en pv-magazine USA, que analiza el potencial real de este tipo de recubrimientos solares ultrafinos aplicados a vehículos.
Vision Iconic como laboratorio tecnológico
Aunque la pintura solar concentra gran parte de la atención, el Vision Iconic es también un escaparate de otras tecnologías en fase experimental. Uno de los elementos más relevantes es su sistema de computación neuromórfica, inspirado en la arquitectura del cerebro humano. Este tipo de procesadores está diseñado para ejecutar tareas de percepción y toma de decisiones con un consumo energético muy inferior al de las arquitecturas tradicionales. Mercedes indica que este enfoque puede reducir hasta un 90 % el consumo eléctrico asociado a los sistemas de asistencia y conducción autónoma, un dato especialmente relevante en vehículos donde cada vatio cuenta.
El prototipo integra además un sistema de dirección steer-by-wire, que elimina la conexión mecánica directa entre el volante y las ruedas. Esto permite ajustar electrónicamente la respuesta de la dirección en función de la velocidad, el modo de conducción o las condiciones de la vía, además de liberar espacio en el diseño interior. Combinado con capacidades de conducción autónoma de nivel 4, el Vision Iconic apunta a un escenario en el que el vehículo puede operar sin intervención humana en entornos controlados.
Uso real y limitaciones prácticas
La generación de energía mediante pintura solar depende de múltiples factores ambientales. La latitud, la estación del año, la orientación del vehículo y la acumulación de suciedad sobre la carrocería influyen directamente en el rendimiento del sistema. En regiones con alta irradiación solar anual, como el sur de Europa, la energía generada podría acercarse a los valores máximos estimados por Mercedes. En climas más nublados, el aporte sería menor, aunque incluso una generación parcial puede reducir de forma apreciable la necesidad de recarga externa en trayectos urbanos.
Desde una perspectiva energética, esta solución no pretende sustituir a la recarga convencional, sino complementarla. El objetivo es reducir la demanda de energía procedente de la red eléctrica y mejorar la eficiencia global del vehículo. Este enfoque coincide con otras investigaciones en el ámbito de la integración fotovoltaica en superficies no convencionales, donde se prioriza la generación distribuida frente a soluciones centralizadas.
Reflexiones finales
El Mercedes-Benz Vision Iconic plantea una forma distinta de entender la relación entre diseño y energía en los vehículos eléctricos. Al convertir la carrocería en una superficie capaz de generar electricidad, se abre la puerta a una movilidad más eficiente y menos dependiente de infraestructuras externas, especialmente en usos cotidianos. Aunque el prototipo aún presenta desafíos técnicos y económicos, como la durabilidad del recubrimiento o su coste a gran escala, su planteamiento demuestra que todavía existe margen para explorar nuevas soluciones en el campo de la movilidad eléctrica.
Más que un adelanto de un modelo concreto, el Vision Iconic funciona como una declaración de intenciones: integrar la generación energética directamente en la estructura del vehículo puede convertirse en una pieza clave del futuro del coche eléctrico.
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