El gobierno chino está proponiendo una norma para endurecer las condiciones de seguridad en los coches, especialmente eléctricos, al imponer que tras cada arranque el modo predeterminado del vehículo limite la aceleración a un tiempo de al menos cinco segundos para alcanzar los 100 km/h. Al mismo tiempo, también planea prohibir que los vehículos se programen por defecto para frenar soltando únicamente el acelerador (“one-pedal driving”), una técnica muy usada en muchos EVs por su eficiencia regenerativa. Estas medidas buscan reducir los riesgos de pérdida de control y errores de conducción, aunque desatan un debate entre seguridad y rendimiento.

Nuevas reglas para limitar la aceleración inicial

China ha puesto sobre la mesa un borrador para un nuevo estándar nacional titulado Technical Conditions for Motor Vehicle Operation Safety. Según este documento, todos los coches de pasajeros, incluidos los eléctricos, deberán arrancar siempre en un modo en el que la aceleración de 0 a 100 km/h no sea inferior a cinco segundos.

Este “modo por defecto” se asemeja a un perfil Eco que limita la entrega de par motor, pero no impide que el conductor habilite un modo más potente manualmente tras arrancar. Las autoridades justifican esta restricción por un aumento de incidentes en vehículos eléctricos de alto rendimiento: al tener par instantáneo, muchos conductores experimentan aceleraciones explosivas desde parado que pueden provocar pérdidas de control.

Además, el borrador introduce otras medidas de seguridad: se exigirá un sistema que detecte errores al pisar incorrectamente el pedal (“pedal misapplication suppression”), de modo que si el coche está parado o avanzando muy despacio y el sistema interpreta un error, restringe la salida de potencia y avisa con señales visuales y acústicas.También se pide que las baterías eléctricas tengan mecanismos de alivio de presión adecuados, incluyendo estructuras de descompresión direccional que mejoren la seguridad térmica.

Aunque algunos medios interpretaron inicialmente que se estaba prohibiendo totalmente acelerar en menos de cinco segundos, el Ministerio de Seguridad Pública aclaró que la norma no limita la velocidad máxima ni el potencial deportivo del vehículo, sino solo cómo debe comportarse justo después de arrancar.

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Adiós al frenado con solo un pedal

Por si no fuera suficiente, China también ha movido ficha en otro frente: el frenado regenerativo. Con su norma GB 21670-2025, el país ha decidido que los vehículos eléctricos no pueden venir, por defecto, con un modo que frene completamente al levantar el pie del acelerador, el famoso “one-pedal driving”. A partir del 1 de enero de 2027, los nuevos vehículos deberán ofrecer un modo por defecto distinto, más seguro, aunque los conductores podrán activar el modo de un solo pedal manualmente si lo desean.

La norma también exige que las luces de freno se enciendan cuando la desaceleración generada por la regeneración de energía supere 1,3 m/s², algo que no era obligatorio en muchos modelos hasta ahora. Además, se obliga a la instalación del sistema ABS en todos los vehículos nuevos, reforzando la capacidad de frenar de forma segura en situaciones de emergencia.

Los defensores de esta medida argumentan que la conducción con un solo pedal, si bien es conveniente para muchos usuarios y mejora la eficiencia energética al maximizar la regeneración, también puede generar tiempos de reacción más lentos cuando se necesita un frenado de emergencia.

El impacto en modelos de alto rendimiento

Estas regulaciones, si finalmente se aprueban, afectarían especialmente a los fabricantes de EVs de alto rendimiento. Algunos modelos chinos ya alcanzan tiempos verdaderamente deportivos: por ejemplo, ciertos sedanes o SUV eléctricos logran aceleraciones de 0 a 100 km/h en torno a 2 segundos.

Aunque bajo el nuevo borrador los coches podrían volver a esos tiempos de aceleración tras arrancar (activando un modo rápido), parece claro que el diseño por defecto de los vehículos cambiará para priorizar la seguridad desde cero. Por otro lado, la restricción sobre el frenado regenerativo podría reducir la facilidad de uso para los conductores más acostumbrados a un solo pedal, obligando a una reacción consciente para activar modos más agresivos.

Reflexiones sobre la seguridad y el control

Con estas normas, China parece enviar un mensaje más amplio: no se trata solo de limitar prestaciones, sino de proteger a los conductores menos experimentados y evitar accidentes relacionados con malcontrol del par instantáneo y errores al frenar. El enfoque es técnico y preventivo, más que punitivo. La incorporación de sistemas que detecten errores en los pedales y avisen al conductor refuerza una filosofía de conducción más responsable, aunque con intervención del software.

Sin embargo, también hay quienes argumentan que estas medidas podrían penalizar la innovación y el marketing de rendimiento. Para empresas que compiten mostrando aceleraciones fulgurantes, tener que arrancar siempre en modo “suave” supone un cambio importante. Además, obligar a renunciar al one-pedal por defecto puede frustrar a muchos entusiastas de la regeneración eficiente, aunque no lo prohíbe por completo: simplemente cambia cómo se activa.

Desde un punto de vista técnico, la norma sobre la aceleración al arranque exige un control por software del par motor, lo que implica una calibración muy precisa del mapeo de entrega de torque. Este ajuste deberá garantizar que, en modo por defecto, la aceleración no baje de cinco segundos para 0-100, pero también permitir que el coche active un modo de mayor potencia bajo demanda. Al mismo tiempo, el sistema de freno regenerativo debe monitorizar la desaceleración y acionar las luces de freno a partir de una deceleración de 1,3 m/s², lo que requiere sensores de aceleración, interpretación en tiempo real y una lógica de control riguroso.

Estas medidas podrían entrar en vigor hacia 2026–2027, según el estado del proceso de consulta pública. Si se aprueban, marcarán un cambio de paradigma en la forma en que los EVs serán comercializados y usados en China, aterrizando algunas de las promesas de la conducción eléctrica bajo una óptica de mayor responsabilidad.

Conclusión

La propuesta de limitar la aceleración inicial en 5 segundos y de prohibir el modo “one-pedal driving” por defecto no busca debilitar la movilidad eléctrica, sino reforzar la seguridad. Estas medidas se apoyan en argumentos técnicos sólidos: el par instantáneo de los EVs, la errónea aplicación de pedales y la regeneración agresiva han sido señalados como factores de riesgo en varios accidentes. Con estas reglas, China no solo regula la potencia, sino también cómo y cuándo se utiliza. Al final, el equilibrio entre prestaciones y seguridad podría redefinir lo que significa “conducir rápido” en el futuro de los coches eléctricos en ese país.

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