En diciembre de 2025, un dron construido artesanalmente por padre e hijo ha marcado un hito en la historia de los vehículos aéreos no tripulados (UAV). La pareja sudafricana formada por Luke y Mike Bell desarrolló el Peregreen V4, una variante altamente optimizada de su serie de drones de alta velocidad, que logró establecer un nuevo récord Guinness de velocidad promedio para un cuadricóptero controlado por radio con motor eléctrico. En pruebas oficiales certificadas, el Peregreen V4 alcanzó una velocidad media de 657,59 km/h, superando a rivales globales y demostrando cómo la ingeniería propia y la impresión 3D avanzada pueden llevar la tecnología hobby mucho más allá de lo convencional. Este proyecto combina diseño aerodinámico, análisis de simulación de flujo (CFD), selección y prueba de motores brushless de alta KV, y baterías de alto rendimiento para obtener cifras que hasta hace poco parecían fuera del alcance de plataformas no comerciales de UAV.

Hitos técnicos y contexto del récord

La marca conseguida por el Peregreen V4 no solo representa un número impresionante en términos absolutos, sino también un caso de estudio sobre cómo factores técnicos específicos determinan el rendimiento extremo en aeronaves de pequeño tamaño. El registro oficial indica un promedio de 657,59 km/h calculado mediante dos pasadas en sentidos opuestos para eliminar la influencia del viento, lo que cumple los estrictos protocolos de Guinness World Records para este tipo de pruebas.

Desde una perspectiva de ingeniería, alcanzar y sostener una velocidad de este calibre en un cuadricóptero con motor eléctrico requiere optimizaciones profundas. La resistencia aerodinámica (drag) se reduce mediante un fuselaje lo más compacto y liso posible, minimizando la sección transversal efectiva y optimizando la curvatura de las superficies para disminuir la formación de vórtices turbulentos. De hecho, equipos como el Peregreen V4 se benefician de simulaciones CFD (dinámica de fluidos computacional) para perfilar superficies con coeficientes de arrastre reducidos antes de fabricar las piezas.

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Los propulsores brushless utilizados en el V4 cuentan con un winding de 900 KV, lo que indica la capacidad de alcanzar altas revoluciones por minuto por voltio aplicado, un factor clave para lograr el empuje necesario a altas velocidades. Además, las baterías de polímero de litio están diseñadas para suministrar picos de corriente extremadamente altos durante los intervalos de máxima aceleración, aunque con una duración de vuelo total limitada debido a la enorme demanda energética.

El producto principal: Peregreen V4

El Peregreen V4 representa la cuarta iteración de la serie de drones de alta velocidad desarrollada por los Bells; cada versión ha incorporado mejoras incrementales tanto en aerodinámica como en propulsión. El uso de impresión 3D con extrusores duales permitió combinar materiales distintos dentro de una sola pieza impresa, ajustando rigidez, flexibilidad y resistencia térmica según la función de cada sección del fuselaje. Esto incluye la integración de componentes como soportes para cámaras, cascos optimizados en PETG reforzado con fibra de carbono, y amortiguadores impresos en TPU para absorber impactos ligeros.

El diseño 3D completo ofrece ventajas de rapidez en la iteración de prototipos: en lugar de esperar fabricación externa de cada componente, los Bells pueden volver a imprimir nuevas configuraciones de fuselaje y estructuras internas en cuestión de horas. Esta metodología, combinada con pruebas de campo recurrentes y ajustes en tiempo real, ha sido clave para refinar parámetros como el tamaño de los rotores (por ejemplo, reducir hélices a 6 pulgadas para encontrar un balance entre empuje y arrastre), la distribución de masas, y la eficiencia del sistema de transmisión.

Además del rendimiento en velocidad pura, el Peregreen V4 incluye sistemas redundantes de control, sensores telemétricos que monitorean la temperatura de los motores y baterías, y un centro de gravedad ajustado para mantener la estabilidad incluso cuando se experimenta con condiciones de viento variables. Este nivel de detalle técnico —como calibrar sensores giroscópicos para alta precisión a velocidades extremas y asegurar que las lecturas de telemetría sean válidas a más de 600 km/h— marca una diferencia entre un prototipo hobby y una máquina dirigida a récords globales.

Evolución histórica y competencia

El proyecto de los Bells no surgió de la nada. El dúo sudafricano ya había establecido títulos anteriores con versiones como el Peregreen 2, que llegó oficialmente a cerca de 480 km/h en 2024, y el Peregreen 3 que alcanzó aproximadamente 585 km/h en 2025 antes de ser superado temporalmente por otros diseños competitivos.

La mejora de aproximadamente 72 km/h entre la versión 3 y la versión V4 refleja no solo una mayor potencia de propulsión, sino también la refinación de la aerodinámica y la gestión térmica. Por ejemplo, la configuración de motor y hélices fue optimizada para mantener estabilidad rotacional al aumentar revoluciones; los propulsores operan con un KV más alto para obtener mayor velocidad de punta, aunque esto normalmente aumenta el calor generado en el sistema, lo que exige un sistema de disipación térmica eficiente.

Durante el mismo período de récords, otros ingenieros independientes, como el australiano Ben Biggs con su dron Blackbird, alcanzaron cifras propias de más de 626 km/h, lo que destaca el nivel de competencia en este nicho altamente técnico de UAV experimentales. El intercambio constante de mejoras entre grupos fomenta avances rápidos y tiende a elevar el listón de rendimiento general en plataformas controladas por hobbyistas.

Reflexiones adicionales

Que un dron completamente impreso y diseñado en un entorno no industrial pueda alcanzar velocidades medias de más de 650 km/h subraya varias tendencias actuales en tecnología aeroespacial y manufactura digital: en primer lugar, la accesibilidad de herramientas como la impresión 3D multimaterial y la simulación aerodinámica por software ha democratizado la capacidad de prototipar máquinas complejas que antes solo estaban al alcance de grandes fabricantes. En segundo lugar, el interés por UAVs extremos está impulsando nuevos desarrollos en motores eléctricos de alto rendimiento, sistemas de almacenamiento de energía ligera, y control de vuelo a alta precisión.

Aunque los récords pueden cambiar a medida que aparecen nuevos competidores o los mismos equipos afinan aún más sus diseños, el caso del Peregreen V4 demuestra que incluso en un campo tan competitivo y cuantitativo como el de velocidad extrema de drones, el ingenio combinado con herramientas digitales potentes puede producir resultados sobresalientes fuera del marco de la investigación industrial formal.

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