Entre 2026 y 2028, España será escenario de tres eclipses solares singulares visibles desde distintos puntos de su geografía. Tras más de un siglo sin eclipses solares totales percibibles en la Península Ibérica, este periodo ofrece a astrónomos aficionados y profesionales la oportunidad de observar dos ocultaciones solares totales y un ocultamiento anular, cada uno con características astronómicas concretas que dependen de la geometría Sol-Luna-Tierra y de la localidad de observación. Estos eventos implican variaciones en la duración de la totalidad, la posición del Sol en el cielo y el porcentaje de oscurecimiento en la atmósfera. La combinación de estos factores hace que planificar la observación —incluyendo la elevación solar, la latitud, la hora del día y las condiciones meteorológicas locales— sea clave para una experiencia óptima. También es importante tomar todas las precauciones de seguridad visual recomendadas por instituciones científicas especializadas.

El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026

El 12 de agosto de 2026 tendrá lugar el primer eclipse solar total perceptible en España en más de 100 años. Según datos oficiales del Instituto Geográfico Nacional y visualizadores astronómicos interactivos, la banda de totalidad recorrerá el territorio desde A Coruña hasta Palma de Mallorca. En este tipo de fenómeno, la Luna tapa completamente el disco solar, provocando un oscurecimiento que puede alcanzar niveles cercanos al 100 % dentro de la franja de totalidad. En la práctica, la duración de la fase de totalidad en España será bastante corta, alrededor de 76 segundos en puntos entre Galicia y Baleares, y sucederá con el Sol cercano al horizonte occidental. Este ángulo bajo del astro puede imponer desafíos técnicos para la observación, como la necesidad de elegir ubicaciones sin obstáculos en el horizonte y sistemas ópticos con filtros adecuados para minimizar la dispersión atmosférica y la difracción. La elevación solar prevista en algunos lugares —inferior a 10° por encima del horizonte— implica que incluso ligeras colinas o edificaciones pueden intervenir en la línea de vista. La meteorología local, y en concreto la probabilidad de nubosidad en la franja de observación, debería ser analizada con datos de AEMET para optimizar la planificación.

El eclipse de 2026 coincide con la temporada de las Perseidas, lo que añade una dimensión astronómica adicional: tras la fase total sería posible observar esta lluvia de meteoros con la Luna en fase nueva, lo que reduce la contaminación lumínica natural y maximiza la visibilidad de los meteoros más tenues.

El eclipse solar total del 2 de agosto de 2027

Menos de un año después, el 2 de agosto de 2027 se producirá un segundo eclipse solar total visible desde el sur de España. Esta vez, la franja de totalidad se desplazará de oeste a este atravesando el Estrecho de Gibraltar, con visibilidad máxima en zonas como Ceuta, donde la fase de totalidad puede alcanzar aproximadamente 4 minutos y 48 segundos. Esa duración es significativa en astronomía solar: los eclipses con totalidades superiores a 4 minutos suelen ofrecer margen suficiente para observaciones detalladas de la corona solar con espectrógrafos y filtros coronográficos, así como para realizar mediciones de líneas de emisión específicas en el ultra violeta. Aunque la totalidad se centrará en el extremo sur de la península y el norte africano, en toda España se verá un oscurecimiento parcial que puede llegar hasta un 70 % de ocultación en latitudes más altas. La magnitud del eclipse (es decir, la fracción del diámetro solar cubierto por la Luna) y el porcentaje de oscurecimiento dependen de la posición geográfica del observador y del instante temporal considerado.

El eclipse solar anular del 26 de enero de 2028

El ciclo culmina el 26 de enero de 2028 con un eclipse anular. A diferencia de un eclipse total, en uno anular la Luna no cubre completamente el disco solar, debido a que se encuentra más alejada de la Tierra en su órbita elíptica y su diámetro aparente es menor que el del Sol. Esto genera el característico anillo de luz alrededor del contorno lunar conocido como anillo de fuego. Las proyecciones indican que la franja de anularidad cruzará la península de sudoeste a noreste, siendo más favorable la observación en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, Aragón, Murcia y la Comunidad Valenciana. En estas zonas, el anillo solar puede persistir varios minutos si las condiciones ópticas locales —como un índice de refracción atmosférica bajo y una transparencia elevada— son adecuadas. En otras áreas del país, solo se observará la fase parcial del eclipse.

Aspectos técnicos y recomendaciones de observación

Para cualquier eclipse solar es imprescindible el uso de filtros solares homologados para proteger la retina, ya que la radiación solar directa puede causar daños severos incluso durante fases parciales. Las gafas de eclipse convencionales con certificación ISO 12312-2 ofrecen una atenuación espectral que reduce la irradiancia visible y ultravioleta a niveles seguros. Si se emplean telescopios o binoculares, estos deben equiparse con filtros solares frontales con densidad óptica adecuada (en torno a OD5 o superior para observación directa). Para fotografía astronómica, un filtro solar que elimine la mayor parte de la radiación infrarroja y ultravioleta mejora la nitidez de la imagen y reduce la carga térmica en los sensores.

El cálculo de posiciones solares locales (azimut y elevación) durante los momentos clave del eclipse puede realizarse con software astronómico especializado o consultando datos de organismos oficiales como el Observatorio Astronómico Nacional o visualizadores interactivos del Instituto Geográfico Nacional que muestran mapas horarios de cada fenómeno. Conocer estos parámetros es importante para ajustar trípodes, soportes y configuraciones de seguimiento en monturas ecuatoriales o altazimutales que reduzcan la vibración y permitan capturar secuencias de imágenes sin error de paralaje.

Además, el índice Bortle o la transparencia atmosférica local pueden influir en la experiencia visual: cielos con bajos niveles de contaminación lumínica y un Seeing estable ofrecen mejores condiciones para notar detalles finos de la corona solar o del borde lunar.

España se ha convertido en un destino privilegiado para la observación de estos fenómenos durante este periodo de tres años, no solo por la geografía diversa que ofrece puntos óptimos de observación, sino también por la accesibilidad a recursos astronómicos y la proximidad de infraestructuras científicas y populares.

Reflexiones adicionales:

La llegada de estos eclipses solares será motivo de intensa actividad científica, divulgativa y turística en España. Más allá del espectáculo visual, estos eventos ofrecen oportunidades para el estudio de la estructura de la corona solar, la interacción de la atmósfera con la luz solar y la calibración de instrumentos ópticos en condiciones extremas de luz. Para aficionados y profesionales, es esencial una planificación anticipada que considere datos astrométricos precisos, permisos locales, seguridad visual y logística de transporte, especialmente en zonas rurales o costeras donde las condiciones de visibilidad pueden ser superiores. La experiencia colectiva de observar un eclipse que cruza un territorio completo es también una ocasión para acercarse a la astronomía y comprender la dinámica del sistema Tierra-Luna-Sol con datos cuantitativos y metodologías de medición rigurosas.

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