Oakley, la reconocida marca de gafas y equipamiento deportivo, ha sido seleccionada para colaborar con la NASA en el diseño del visor del nuevo traje espacial que será utilizado en las futuras misiones Artemis a la Luna. El proyecto, liderado por Axiom Space en colaboración con la agencia estadounidense, contempla el desarrollo de un traje que combine resistencia, funcionalidad y visión óptima para los astronautas, especialmente durante las operaciones en la superficie lunar. El visor será una pieza clave, ya que no solo protegerá a los astronautas frente a las duras condiciones del entorno, sino que también deberá garantizar una visibilidad clara y sin distorsiones.
El hecho de que Oakley, una empresa del sector civil y deportivo, esté implicada en este desarrollo tecnológico da una muestra de cómo los avances en el ámbito comercial pueden tener aplicaciones directas en la exploración espacial. Con esta colaboración, se pretende aplicar el conocimiento adquirido en la fabricación de lentes de alto rendimiento para deportes extremos al exigente entorno lunar. El visor diseñado por Oakley será parte del nuevo traje Axiom Extravehicular Mobility Unit (AxEMU), que sustituirá al ya veterano EMU de la era del transbordador espacial.
Un traje para una nueva generación de misiones
La misión Artemis III será la primera desde 1972 en llevar astronautas a la superficie de la Luna. A diferencia de los trajes usados en el programa Apolo, el AxEMU ha sido diseñado para ofrecer mayor movilidad, adaptabilidad y protección térmica. En este contexto, el visor desempeña un papel técnico crucial. No se trata solo de un componente óptico: actúa como barrera frente a la radiación solar, la abrasión causada por el polvo lunar (que es extremadamente fino y adherente), los impactos de micrometeoritos y las variaciones térmicas extremas, que pueden oscilar entre +120 °C y -150 °C.
El desarrollo del visor está condicionado por varios requisitos técnicos clave: debe garantizar una alta transmisión luminosa en el espectro visible, bloquear la radiación ultravioleta e infrarroja, resistir rayaduras y minimizar el empañamiento. Además, necesita mantener su integridad estructural en entornos de vacío y bajo temperaturas extremas. Oakley, que ya tiene experiencia en tecnologías de lentes como Plutonite y High Definition Optics (HDO), busca trasladar estos avances al visor del AxEMU. Según se ha adelantado, el visor incluirá múltiples capas de protección, algunas de ellas aplicadas mediante recubrimientos especiales en vacío, técnicas ya probadas en la industria óptica de precisión.
Un visor de altas prestaciones para condiciones lunares
Desde un punto de vista técnico, uno de los mayores retos para Oakley es la necesidad de reducir las distorsiones ópticas sin comprometer la resistencia estructural del visor. En la Luna no hay atmósfera que atenúe la radiación solar, por lo que la exposición directa puede dañar tanto la piel como la vista si no se cuenta con la protección adecuada. El visor debe filtrar eficazmente longitudes de onda nocivas (UV y parte del IR) mientras deja pasar una cantidad controlada de luz visible para permitir una visión nítida. La tasa de transmisión óptima se sitúa, en general, entre el 10 % y el 25 % dependiendo de las condiciones del terreno y el ángulo de incidencia solar.
Otro elemento clave es el recubrimiento antiempañamiento, que debe funcionar sin depender del flujo de aire, ya que dentro del casco se mantiene una atmósfera presurizada y sellada. Las soluciones actuales de Oakley para el mundo del deporte —como los tratamientos antivaho y antirreflejo— servirán de base, pero han de adaptarse al entorno lunar, donde el polvo puede dañar rápidamente las capas superficiales si no se cuenta con una protección adicional. Se espera que el visor tenga un sistema multicapa, incluyendo filtros polarizados y elementos capaces de resistir impactos de microfragmentos a velocidades de hasta 6 km/s.
Axiom Space y Oakley: tecnología cruzada entre industria y espacio
El AxEMU es el resultado de una colaboración entre la NASA y Axiom Space, una empresa privada que se ha posicionado como uno de los principales socios en el desarrollo de soluciones espaciales comerciales. Axiom se encarga de diseñar y fabricar el traje completo, mientras que la participación de Oakley se centra exclusivamente en el visor. Esta distribución del trabajo refleja una tendencia creciente en la que compañías del sector privado aportan componentes altamente especializados, integrados después en un sistema más amplio y complejo.
Oakley, perteneciente al grupo EssilorLuxottica, ya cuenta con décadas de experiencia en óptica avanzada. Sus productos han sido utilizados en deportes de motor, ciclismo profesional, deportes de invierno y entornos militares. Algunas tecnologías patentadas por Oakley, como su sistema HDO, permiten reducir la distorsión de la imagen en los bordes del campo visual, un problema que en el espacio podría dificultar tareas como caminar sobre terreno irregular, manipular instrumentos o realizar reparaciones en condiciones de visibilidad variable.
La integración de estas tecnologías en un visor espacial exige validaciones rigurosas. Los materiales deben someterse a pruebas de cámara térmica, resistencia al vacío, simulación de radiación solar y abrasión por polvo lunar simulado (regolito artificial). Además, deben demostrar durabilidad en misiones que podrían durar semanas, sin degradación funcional ni alteración óptica.
La importancia del diseño ergonómico en un entorno hostil
Más allá de los requerimientos técnicos, Oakley también aporta experiencia en ergonomía visual. En el espacio, la fatiga ocular puede ser un problema real, sobre todo si la exposición a reflejos y deslumbramientos no está bien controlada. El diseño del visor incluye un sistema interno de sombreado regulable, similar a las viseras solares de los cascos de moto, pero adaptado a un entorno donde la luz solar no se filtra naturalmente. Esto permite al astronauta ajustar el nivel de protección según la orientación del Sol y las características del terreno.
El visor también está pensado para facilitar la visión periférica, un factor fundamental en tareas extravehiculares. A diferencia de los trajes actuales, que limitan considerablemente el campo de visión, el diseño de Oakley busca ampliar el ángulo efectivo, favoreciendo tanto la seguridad como la eficiencia operativa. En entornos como el polo sur lunar, donde se realizarán las primeras misiones Artemis, las condiciones de luz serán muy variables y en ocasiones extremas, con fuertes contrastes entre zonas iluminadas y en sombra.
El AxEMU y el regreso a la Luna: el papel de la óptica en la exploración moderna
El traje AxEMU está diseñado para adaptarse a cuerpos de diferentes complexiones, mejorar la movilidad articular, integrar nuevos sistemas de comunicación y, por supuesto, garantizar protección integral frente a un entorno tan hostil como la superficie lunar. La contribución de Oakley en el diseño del visor no es una anécdota: representa una pieza esencial en la seguridad, la eficiencia y la experiencia del astronauta durante las actividades extravehiculares.
Este desarrollo también deja entrever la evolución del sector espacial, en el que la colaboración entre empresas tradicionales, fabricantes especializados y agencias gubernamentales es cada vez más frecuente. Aunque Oakley no forma parte del sector aeroespacial de manera convencional, su experiencia en óptica avanzada resulta altamente valiosa en este nuevo contexto.
La fabricación final del visor aún no se ha cerrado completamente, pero se espera que las primeras unidades de prueba se integren en prototipos del AxEMU que serán sometidos a pruebas durante 2025. Si todo avanza como se espera, estos visores formarán parte de la primera misión tripulada a la Luna en más de cinco décadas.
Reflexiones finales
La participación de Oakley en el diseño del visor del traje lunar de la NASA no solo pone de manifiesto el valor del conocimiento técnico fuera del ámbito aeroespacial, sino que también abre nuevas posibilidades de colaboración entre industrias. Mientras que Axiom Space y la NASA aportan el conocimiento del entorno espacial, Oakley contribuye con tecnologías ópticas refinadas durante décadas de innovación deportiva y militar.
El resultado es un visor diseñado para resistir condiciones extremas, garantizar la seguridad de los astronautas y mejorar la experiencia visual en uno de los entornos más exigentes conocidos por el ser humano. Se trata de un paso relevante hacia una exploración lunar más ambiciosa, más segura y mejor adaptada a las necesidades de los astronautas del siglo XXI.
468