El Samsung Galaxy Z TriFold (2899 $) supone un nuevo intento de ampliar los límites del formato plegable con un dispositivo que va más allá del concepto clásico de smartphone. Gracias a un sistema de doble bisagra y una pantalla que alcanza las 10 pulgadas al desplegarse por completo, Samsung plantea una alternativa híbrida entre móvil y tablet orientada claramente a la productividad y al consumo multimedia avanzado. El dispositivo combina un hardware de gama muy alta, un software adaptado a pantallas grandes y un precio que lo sitúa en un segmento claramente exclusivo. En este artículo se analiza el enfoque técnico del Galaxy Z TriFold, su diseño, sus especificaciones y el contexto en el que llega al mercado, partiendo de la información publicada originalmente por Liliputing y contrastándola con otros medios especializados del sector.
Un diseño pensado para cambiar la escala de uso
El rasgo más distintivo del Galaxy Z TriFold es su estructura de triple pliegue interno, que permite desplegar el dispositivo hasta convertirlo en una superficie de trabajo de 10 pulgadas. Según Liliputing, Samsung ha optado por un panel AMOLED 2X con resolución de 2160 × 1584 píxeles y una frecuencia de refresco adaptativa de hasta 120 Hz. Esto se traduce en una densidad cercana a los 269 píxeles por pulgada, una cifra suficiente para trabajar con texto, hojas de cálculo o navegación web sin pérdida apreciable de nitidez.
El brillo máximo de la pantalla interna alcanza aproximadamente los 1.600 nits, mientras que la pantalla externa de 6,5 pulgadas puede llegar hasta los 2.600 nits, un dato relevante para el uso en exteriores. Este panel externo permite utilizar el dispositivo como un smartphone convencional cuando está plegado, aunque el grosor y el peso dejan claro que no se trata de un móvil tradicional. Con algo más de 300 gramos y cerca de 13 mm de grosor en modo cerrado, el TriFold sacrifica portabilidad a cambio de superficie de pantalla y versatilidad.
Potencia interna sin compromisos evidentes
En el interior, Samsung ha integrado el Snapdragon 8 Elite for Galaxy, un procesador fabricado en proceso de 3 nanómetros que combina ocho núcleos de alto rendimiento con una GPU Adreno optimizada para pantallas de alta frecuencia. PhoneArena comenta que este chip se acompaña de 16 GB de memoria RAM y opciones de almacenamiento de 512 GB o 1 TB en formato UFS 4.1, lo que garantiza velocidades de acceso muy superiores a las de generaciones anteriores.
Desde un punto de vista técnico, esta configuración permite ejecutar varias aplicaciones pesadas de forma simultánea sin penalizaciones importantes en fluidez. En escenarios de multitarea real, como edición de documentos mientras se reproducen vídeos o se mantienen videollamadas, el sistema puede aprovechar tanto la potencia bruta del SoC como el espacio adicional de la pantalla. La batería alcanza los 5.600 mAh, repartidos en varias celdas para adaptarse a la estructura plegable, y es compatible con carga rápida de 45 W, carga inalámbrica y carga inversa, una combinación que apunta a un uso intensivo diario.
Cámaras y multimedia en formato grande
El apartado fotográfico no introduce un planteamiento experimental, pero sí mantiene un nivel alto acorde al posicionamiento del dispositivo. El sensor principal de 200 megapíxeles con estabilización óptica se combina con un ultra gran angular de 12 MP y un teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3x. Esta configuración permite grabación de vídeo en 8K a 30 fps o 4K a 60 fps, con un procesamiento de imagen apoyado en el motor de IA del Snapdragon 8 Elite.
El uso de una pantalla de 10 pulgadas cambia de forma significativa la experiencia multimedia. Ver contenido en streaming, editar fotografías o revisar material grabado directamente en el dispositivo resulta más cómodo que en un smartphone convencional. Tal y como señala el análisis de Gadgets360 el tamaño del panel interno facilita tareas que normalmente se reservan a tablets o portátiles ligeros, aunque a costa de un mayor consumo energético y un peso elevado.
Software adaptado al triple pliegue
Uno de los aspectos más relevantes del Galaxy Z TriFold es el software. El dispositivo llega con One UI 8 basada en Android 16, optimizada específicamente para pantallas grandes y formatos plegables. Samsung permite ejecutar hasta tres aplicaciones simultáneamente en pantalla, con gestión dinámica del tamaño de las ventanas y continuidad entre los distintos modos de plegado.
Además, el TriFold integra Samsung DeX de forma nativa, lo que permite una interfaz similar a la de un escritorio directamente sobre la pantalla interna. Según explicó Samsung esta implementación permite trabajar con múltiples escritorios virtuales sin necesidad de conectar el dispositivo a un monitor externo. Desde un punto de vista técnico, esta función convierte al TriFold en una herramienta híbrida capaz de sustituir parcialmente a un portátil en tareas de productividad ligera.
Precio y encaje en el mercado
El precio es, probablemente, el factor más limitante del Galaxy Z TriFold. Con un precio de lanzamiento de 2.899 dólares muy por encima de la mayoría de smartphones y tablets de gama alta. En Europa, tras impuestos, la cifra previsiblemente superará los 3.000 euros, lo que reduce de forma notable su público potencial.
Este posicionamiento deja claro que no se trata de un producto pensado para el mercado masivo. Samsung parece dirigirlo a profesionales, usuarios avanzados y entusiastas tecnológicos que valoran la convergencia de dispositivos y están dispuestos a asumir un precio elevado a cambio de versatilidad y diferenciación.
Reflexiones finales
El Samsung Galaxy Z TriFold es un dispositivo técnicamente ambicioso que explora un camino poco transitado en el mercado móvil. Con una pantalla de 10 pulgadas, un procesador de última generación y un software adaptado a la multitarea real, ofrece una experiencia difícil de igualar con un smartphone convencional. Al mismo tiempo, su peso, su grosor y su precio plantean dudas razonables sobre su adopción más allá de nichos muy concretos.
Desde un punto de vista técnico, cifras como los 120 Hz de refresco, los 1.600 nits de brillo interno, los 16 GB de RAM o la batería de 5.600 mAh muestran que Samsung no ha planteado este dispositivo como un experimento limitado, sino como un producto plenamente funcional. Sin embargo, el debate sobre si tiene más sentido apostar por un único dispositivo híbrido o por la combinación de móvil y tablet seguirá abierto.
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