Revisando nuestras noticias del pasado año nos acabamos de dar cuenta de otra cosa que también cambió el COVID: nos saltamos la entrega de los Premio IgNobel del 2020.
Este año sin embargo sí queremos que no pase la ocasión de hablar de los premios, que distinguen a los trabajos científicos más insólitos y que este año reconocen a un equipo español que analizó las bacterias de los chicles tirados en el suelo en diferentes países.
Otros interesantes premios han sido:
Medicina. ¿Puede el sexo mejorar la función nasal? El premio distingue la investigación alemana, turca y británica sobre 18 parejas que, según sus autores, demuestra que el orgasmo puede ser tan efectivo como los fármacos para la descongestión de la nariz y mejorar la respiración nasal hasta una hora después del encuentro. El trabajo fue publicado en Ear, Nose & Throat Journal.
Biología. Un análisis acústico comparativo del ronroneo en cuatro gatos. La investigación sueca se ha alzado con esta categoría de los premios por analizar las variaciones en el ronroneo, canto, parloteo, trino, jugueteo, murmullo, maullido, gemido, chirrido, silbido, aullido, gruñido y otros modos de comunicación entre gatos y humanos. A comparative acoustic análisis of purring in four cats se publicó en Proceedings from fonetik.
Ecología. El bacterioma del chicle desechado. Como decíamos antes, el equipo del español Manuel Porcar, investigador del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas I2SysBio, de la Universitat de València-CSIC (Paterna), y de la empresa Darwin Bioprospecting Excellence, ha sido distinguido por el uso de análisis genéticos para identificar las diferentes especies de bacterias en los chicles pegados en el suelo de ciudades de varios países. El estudio The wasted chewing gum bacteriome fue publicado por Scientific Reports, del grupo Nature.
Química. El olor del público en el cine como herramienta para clasificar películas. Un equipo de Alemania, Reino Unido, Nueva Zelanda, Grecia, Chipre y Austria encontró que el olor corporal de los espectadores es significativo para conocer el género de una película y la edad recomendada para verla. El estudio, Proof of Concept Study: Testing Human Volatile Organic Compounds as Tools for Age Classification of Films sostiene que el análisis del aire en los cines, a través de las pruebas de olor corporal de la audiencia, revela los niveles de violencia, sexo, comportamiento antisocial, uso de drogas y lenguaje inapropiado en la cinta proyectada.
Economía. La obesidad de los políticos de un país es un indicador de la corrupción. Según el estudio, Obesity of Politicians and Corruption in Post‐Soviet Countries, publicado en Economics of transition and institutional change, las imágenes de 299 ministros de 15 países que formaron parte de la Unión Soviética demuestran que la masa corporal está “altamente relacionada” con indicadores convencionales de corrupción.
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Por un momento creia que volvían «esas» cosas de los viernes….. iluso de mi.
Abrazos.
La noticia sobre el traslado de los IgNobel desde Harvard a Suiza es un aldabonazo profundamente desalentador. No es una simple anécdota, sino un síntoma brutal del deterioro del entorno científico en Estados Unidos.
Que estos premios, que durante 35 años celebraron la ciencia con humor, tengan que mudarse porque “visitar el país se ha vuelto inseguro” para sus premiados internacionales es gravísimo. Detrás no hay broma: hay una crisis real con recortes masivos a la investigación, revocación de visados a científicos y una fuga de cerebros sin precedentes.
Que una celebración de la ciencia “improbable” tenga que buscar refugio en Europa por la inseguridad y la deriva política en EE.UU. es una pésima noticia. Subraya cómo las decisiones políticas pueden erosionar no solo la financiación, sino el atractivo de un país como faro del conocimiento. Es una victoria amarga para la sinrazón.