Instalando Kodi

Con Debian ya instalado y convenientemente preparado, llegaba el momento de instalar el verdadero protagonista de nuestra experiencia multimedia: Kodi.

En este caso no necesitamos crear otro USB ni modificar nuevamente las particiones o el sistema de arranque. Kodi se instala directamente como un paquete de Debian, aprovechando el sistema operativo que acabamos de preparar.

Desde una terminal, la instalación se reduce prácticamente a:

Debian se encarga de descargar Kodi y las dependencias necesarias desde sus repositorios e instalar todo lo necesario para su funcionamiento.

Una vez finalizada la instalación, comprobamos la versión instalada:

En nuestro caso obtuvimos Kodi 21.2.

Una vez comprobado que Kodi funcionaba correctamente, añadimos también kodi-inputstream-adaptive, necesario para determinados servicios de streaming, y kodi-pvr-iptvsimple, que proporciona el cliente PVR IPTV Simple Client para trabajar con listas de televisión por Internet.

Es decir, nuestra instalación no se quedó en un Kodi pensado únicamente para reproducir los ficheros almacenados localmente: desde el principio dejamos preparado el sistema para utilizarlo también con streaming, IPTV y otros complementos, que era precisamente una de las razones para haber elegido Debian + Kodi frente a una solución mucho más cerrada y específica.

A partir de aquí ya solo quedaba configurar el arranque automático de Kodi y algunos aspectos necesarios para que el DXP2800 GT pudiera funcionar como un reproductor multimedia autónomo, sin necesidad de teclado, ratón ni monitor.

Y es precisamente aquí donde comenzaba nuestra experiencia real con Kodi: reproducción de contenidos locales, streaming, YouTube, IPTV y control remoto, antes de llegar a las pruebas de reproducción que nos permitirían comprobar hasta dónde puede llegar realmente el DXP2800 GT como centro multimedia.

Arranque automático y modo «televisor»

Porque una cosa es instalar Debian y Kodi en un NAS y otra muy distinta conseguir que, una vez conectado al televisor, el DXP2800 GT se comporte realmente como un dispositivo multimedia autónomo. La idea era sencilla: encender el equipo y olvidarnos de que debajo de Kodi hay un NAS funcionando con Debian.

Para conseguirlo tuvimos que resolver varias cosas: el arranque automático de Debian, el inicio de Kodi sin intervención del usuario, el funcionamiento sin teclado ni ratón y, sobre todo, la posibilidad de controlar Kodi cómodamente desde otros dispositivos.

El resultado final es bastante más interesante de lo que podría parecer inicialmente: el DXP2800 GT puede arrancar, lanzar Kodi y quedarse listo para ser utilizado desde el sofá, mientras que la administración del sistema y el propio control de Kodi pueden realizarse de forma remota.

Es decir, pasamos de tener simplemente «Kodi instalado en un NAS» a disponer de un auténtico reproductor multimedia conectado al televisor.

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