El FRITZ!Box 5690 XGS llega prometiendo el futuro: fibra XGS‑PON, puertos de 10 Gbps y el sello “WiFi 7” bien grande en la caja. Sobre el papel suena a revolución… pero cuando lo pones a prueba descubres que este router es un caso curioso: un auténtico monstruo por cable que, sin embargo, parece haberse olvidado de que la mayoría de nosotros vivimos pegados al WiFi. Es el típico dispositivo que te hace levantar una ceja: por un lado, potencia bruta para aburrir; por otro, decisiones que te dejan pensando si AVM ha querido correr demasiado o si simplemente ha priorizado lo que no toca. En esta revisión desmontamos el mito, medimos lo que realmente da de sí y te contamos si este XGS es la bestia que esperabas… o un router a medio cocer que necesita un buen repaso de firmware para estar a la altura de su propio marketing.

Después de nuestra aventura con el FRITZ!Box 5690 Pro —que nos dejó claro que AVM sabe hacer WiFi rápido cuando quiere— tocaba enfrentarse al hermano “serio” de la familia: el 5690 XGS, el modelo que promete domar la fibra XGS‑PON y llevarnos por fin a los ansiados 10 Gbps reales. Sobre el papel, este es el router que DIGI debería estar entregando a cualquiera que contrate su fibra de 10 Gbps… y el que muchos llevamos meses esperando para jubilar ONTs, routers intermedios y configuraciones Frankenstein que parecen más un proyecto de fin de carrera que una instalación doméstica. La expectativa era enorme: por fin un FRITZ!Box preparado para la nueva generación de fibra, con hardware de sobra y un ecosistema maduro detrás. Pero ya sabemos que las expectativas, cuando hablamos de redes, son un arma de doble filo.

Porque claro, en PcDeMaNo no nos basta con que un router prometa. Aquí venimos a medir, a comparar y, si hace falta, a desmontar mitos con la misma alegría con la que otros coleccionan routers en un cajón. Y desgraciadamente el 5690 XGS tiene unos cuantos. No hablamos de pequeños detalles o de “ya lo arreglarán”, sino de decisiones que condicionan la experiencia real de uso y que hacen que este modelo, pese a su músculo técnico, no termine de encajar en el perfil de usuario que supuestamente viene a conquistar.

Porque sí: es un monstruo por cable, un auténtico devorador de gigabits capaz de saturar un enlace de 10G sin despeinarse, ideal para quien vive rodeado de NAS, servidores caseros y tráfico interno a lo bestia. Pero cuando levantas la vista del cable y miras a la WiFi… empiezas a notar que algo no encaja. Que ese “WiFi 7” de la caja suena muy bien, pero no vuela como debería. Que hay algo que no termina de cuadrar entre lo que promete y lo que entrega, como si el router estuviera dividido entre dos personalidades: la del atleta olímpico en Ethernet y la del corredor aficionado en inalámbrico. Y ahí es donde empieza lo divertido, lo inesperado y, como siempre, aquí estamos para contároslo con pruebas, números y alguna que otra sorpresa.

2667
Suscribirse
Notificación
3 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
3
0
¡Aquí puedes dejar tus comentarios!x